La inhibición de esta molécula reduce la acumulación de lípidos en la cavidad abdominal y el aumento de peso, a la vez que normaliza la composición de la microbiota intestinal. Este estudio, realizado en ratones, podría facilitar el desarrollo de mejores tratamientos contra esta enfermedad.

Imagen de microscopía representativa del tejido adiposo de un ratón alimentado con una dieta rica en grasas. / IDIBAPS
La obesidad provocada por lo que comemos se ha convertido en una epidemia en todo el mundo. Casi el 40 % de la población adulta tiene esta enfermedad o sobrepeso, lo que conlleva un aumento de la mortalidad así como de la susceptibilidad de sufrir más de un trastorno a la vez. Además, está estrechamente relacionada con el riesgo de desarrollar cáncer.
A día de hoy, todavía se desconocen gran parte de los mecanismos implicados en los efectos perjudiciales de esta patología, lo que dificulta disponer estrategias terapéuticas viables o desarrollar nuevos tratamientos para combatirla.
Una dieta rica en grasas aumenta la expresión de CPEB4 en el tejido adiposo, lo que contribuye a la expansión de las células adiposas, la inflamación y el aumento de grasa corporal
Según los resultados publicados en la revista Molecular Metabolism, una alimentación rica en grasas aumenta la expresión de CPEB4 en el tejido adiposo de humanos y ratones. Esto activa un conjunto de genes implicados en la expansión de las células adiposas, la inflamación y el aumento de la grasa corporal.
Además, CPEB4 contribuye a la alteración de la microbiota intestinal asociada a la obesidad, ya que incrementa la proporción de especies bacterianas consideradas patológicas. Sin embargo, su eliminación en ratones inhibe la diferenciación de los adipocitos.
Mejores tratamientos contra la obesidad
Asimismo, también reduce la acumulación de lípidos en la cavidad abdominal, la inflamación del tejido adiposo, y el aumento de peso, aunque los animales reciban una dieta rica en grasas. Por último, la ausencia de la proteína normaliza la composición de la microbiota y favorece la presencia de bacterias que protegen a la barrera intestinal.
“Nuestro trabajo revela la existencia de un circuito regulador del proceso de traducción del ARN a proteínas, dirigido por CPEB4, hasta ahora desconocido”, explica Fernández-Lobato.
La ausencia de CPEB4 reduce la acumulación de lípidos en el cuerpo y normaliza la composición de la microbiota, a pesar de que los animales reciban una dieta rica en grasas
El estudio, firmado por Núria Pell como primera autora, supone un primer paso adelante que permitirá al grupo profundizar y entender los mecanismos que aumentan el riesgo de padecer cáncer de hígado en personas obesas.
Referencia:
Pell et al. “Targeting the cytoplasmic polyadenylation element-binding protein CPEB4 protects against diet-induced obesity and microbiome dysbiosis”. Molecular Metabolism, 2021 Nov 10;54:101388. doi: 10.1016/j.molmet.2021.101388