
Rafael Puyol, presidente de UNIR.
El acto de clausura estuvo protagonizado por el anfitrión, en la figura de José Consuegra, rector de la Universidad Simón Bolívar y presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN); quien estuvo acompañado por Jairo Torres, rector de la Universidad de Córdoba y presidente del Sistema Universitario Estatal; Lorenzo Portocarrero, director ejecutivo de ACIET; y Rafael Puyol, presidente de UNIR, quien dirigió las últimas palabras a los asistentes al Congreso.
Puyol habló de los pasos atrás que se habían dado en los últimos años en Latinoamérica, afectada en diferentes aspectos socioeconómicos, pero no perdía la esperanza. “Esa esperanza está en la educación, la palanca para mover el mundo”, dijo parafraseando a Nelson Mandela. También destacó los programas de UNIR en apoyo a los procesos de universidades de Latinoamérica, “en la calidad, en la mejora de la inclusividad, en el desarrollo de la investigación y potenciación de la formación continua”, resaltó
Consuegra agradeció la participación y el compromiso intelectual de los expertos que han participado en el Congreso, “el cual ha transcurrido con un desarrollo virtuoso de cultura y academia al más alto nivel”.
Por su parte Jairo Torres, en pocas palabras condensó el espíritu del Congreso y el ánimo de seguir avanzando: “Ha sido un gran encuentro de diálogo académico de reflexión y análisis para acercarnos a los retos de un mundo globalizado en el que debemos seguir construyendo integración y lazos en la comunidad universitaria”, subrayó.
José Consuegra, rector de la Universidad Simón Bolívar y presidente de la Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN)
Portocarrero ahondó en esta idea al señalar que “reducir las diferencias entre zonas urbanas y rurales en el ascenso a la educación, así como la adaptación a las demandas cambiantes del mercado laboral, o el acercamiento entre educación superior e innovación, se vislumbran como claves para abordar estos desafíos y lograr consolidar el papel de la región en el escenario actual. Estamos en un contexto global donde la transformación resulta inevitable”.
La digitalización inacabada
La transformación digital y cómo la afronta la universidad en todos los desafíos que se plantean en la Educación Superior, ha estado presente durante todo el Congreso. No obstante, elm miércoles, segunda y última jornada del evento, en la continuación de cuatro mesas redondas realizadas el día anterior, se planteó el proceso de digitalización en el ámbito universitario desde una perspectiva ‘inacabada’.
José Fernando López Quintero, vicerrector de Investigación de la Fundación Universitaria Internacional de La Rioja, se encargó de moderar mesa e introducir los contenidos vinculados al tema. Y pronto se puso sobre la mesa el factor humano, que debe convivir adecuadamente con los procesos tecnológicos, como coincidieron todos los ponentes.
Pablo Moreno Ger, vicerrector de Investigación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) participó vía streaming.
Así, José Leonardo Valencia, rector Área Andina, remarcó este aspecto potenciado desde la institución educativa que gobierna, “ya que debemos ser conscientes de tener que adaptarnos a las dinámicas que el mundo impulsa a través de la tecnología, que son muy rápidas, pero debemos respetar el concepto humano”, manifestó. Igualmente puso énfasis en dejar claro otro concepto: “A veces confundimos adoptar la virtualidad con adoptar la digitalización, cuando una es solo una parte de la otra. Todo requiere un proceso de transformación cultural, de adaptación”.
Pablo Moreno Ger, vicerrector de Investigación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) siguió, vía streaming, el hilo de cómo sientan estos avances en el ámbito universitario. “Notamos la presión del avance tecnológico, pero debemos jugar con ello y gestionarlo, porque la universidad da pasos mucho más lentos. Y tales cambios deben ser maduros, los que necesita la institución en relación con la sociedad y en cómo comunicarlos. Por eso las universidades deben crear marcos que sirvan para establecer objetivos comunes y cambiar si fuera necesario conforme a esos objetivos comunes”, declaró.
La Casa de la Cultura La Perla fue el magnifico escenario elegido para celebrar el Congreso.
En su turno, Juan Pablo Carvallo, director ejecutivo de RED CEDIA, dio detalles del proceder de esta corporación privada sin ánimo de lucro, cuyo afán es situar a Ecuador en la red académica mundial. Explicó algunos procesos de cómo han ido adaptando internet en las universidades desde 2002. Señaló que en todo ello “debe existir un cambio cultural y organizacional para nuevos modelos de negocio con el uso de la tecnología. Lo cierto es que hay un aceleramiento en la adopción tecnológica, pero no es realmente disruptivo en las aulas. Para conseguirlo, hay que formar a que los estudiantes acrediten ciertas habilidades útiles para la sociedad”.
Danilo Hernández Rodríguez, rector de la Universidad del Atlántico, aportó más luces al tema. “La tecnología siempre es inacabada, porque a un proceso le sucede otro nuevo, todos los días hay un nuevo reto que afrontar. Lo tecnológico, la digitalización, es una condición necesaria para existir, pero hay que darle una visión específica. En el caso de la universidad es antropológica, en tanto la digitalización debe simular el mundo humano y físico”, remarcó.
Relación necesaria entre universidad, empresa y administración
La última mesa redonda, número seis, tuvo por tema ‘La triple hélice: Intensificar las relaciones Administración, Empresas y Universidades’. Daniel Burgos, vicerrector de Proyectos Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), dio un ritmo ágil y desenfadado a las intervenciones de los panelistas.
Daniel Burgos, vicerrector de Proyectos Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR).
Javier Duván Amado Acosta, gerente general del Fondo de Desarrollo de la Educación Superior (FODESEP) enfatizó la necesidad de un diálogo productivo de la universidad con la empresa. “Desde la universidad hay que priorizar la investigación y trabajar con la comunidad identificando sus problemas y establecer inversiones involucrando a las empresas”, declaró. Desde una óptica pegada a la realidad comentó cómo la empresa propicia aprendizajes específicos que demanda. “En este sentido la academia debe ser más asertiva y reconocer estos aprendizajes, al menos algunos, porque nos debemos de poner en el rol de los empresarios”,
Por su parte, Jacqueline Rojas, directora del SENA regional Atlántico, incidió en proyectos adaptados a los territorios según la pertinencia. “Desde nuestra institución construimos un plan integrado que cambie la visión sectorial por una territorial que nos acerca a la realidad de las comunidades. Por eso la educación tiene que ser una herramienta para transformar la sociedad”.
Celebración de la mesa redonda ‘La triple hélice: Intensificar las relaciones Administración, Empresas y Universidades’.
A propuesta del moderador, también abordó el uso de la inteligencia artificial, contemplada por la experta “no como un enemigo sino una ayuda en las empresas por lo que supone tomar decisiones de forma inmediata y que en este sentido puede ser muy útil en el ámbito universitario, para actualización de las acreditaciones académicas” aseveró.
Desde una postura más empresarial, Ricardo Vega Llona, presidente del Directorio de Unimed del Perú S.A., apostó por un claro acercamiento de la universidad con el mundo de la empresa. También habló de la adaptación positiva de las empresas peruanas a la digitalización y mostró su escepticismo ante el poder de la inteligencia artificial, “a la que éticamente se debe regular. Entre otras cosas porque nos estamos acostumbrando a dar por válido y bueno todo lo que surge de la IA, y no discriminamos lo que es información mentirosa que también se genera por esta tecnología”, destacó.
Finalmente, la breve intervención online de Enrique Castañeda, rector de la Universidad Cayetano Heredia, de Perú, fue para incidir en establecer un diálogo productivo de la universidad con la empresa, “donde se priorice la investigación y se sepa involucrar a la empresa con inversiones en proyectos que identifiquen los problemas de las comunidades”
Manuel Herrera, director académico de la Universidad Internacional de La Rioja.
Destacados
El General (RA) Óscar Naranjo, presidente del Consejo Social de UNIR en Colombia, habló de “la pertinencia del encuentro como una vía de exploración de caminos que sirva a los estudiantes, a los profesionales del futuro, para formar conocimiento, espíritu crítico y valores probados que tienen que ver con la movilidad y con romper brechas de inequidad desde la universidad”.
Jairo Torres, rector de la Universidad de Córdoba y presidente del Sistema Universitario Estatal (SUE), hizo referencia a cómo el 46% de la población en Colombia no puede acceder a la universidad y eso impone el reto de cómo superar los desafíos de la inequidad, sin despreciar el apoyo de otros. “UNIR tiene herramientas y nos puede ayudar para construir esos modelos necesarios. Hablar del futuro es hablar del presente, pero con una lógica social y humana”, manifestó.
Jaime Saavedra, director regional de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, manifestó que uno de los desafíos es satisfacer a los estudiantes a través de la calidad de la oferta. “El problema está en la heterogeneidad de la oferta de mala calidad. También hay que tener en cuenta cómo la tecnología potencia el proceso de igualdad de oportunidades, aunque el diferenciador humano, la calificación para usar esa tecnología, en muchas universidades es un déficit y eso amplifica el problema”, anotó.
José Consuegra, dijo: “La realidad social con la universidad debe ser más cercana. Hay que seguir promoviendo el incremento de la cobertura, sumamente retrasados si nos comparamos con Europa”. En este punto el presidente de ASCUN se remitió a la necesidad de invertir “porque con ello se establece un medio de desarrollo social y de la integridad humana”
María Victoria Reyes, rectora de IKIAM, de Ecuador, habló de las circunstancias de su universidad en el corazón de la Amazonía ecuatoriana, para subrayar que es una institución que destaca por sus carreras especializadas en biodiversidad y medio ambiente. “Poseemos una cultura de innovación e investigación que nos exige calidad diaria, más allá de un título. La internacionalización y la movilidad de nuestros estudiantes nos ayuda a intercambiar y a enseñar lo que hacemos. Y esto no significa necesariamente presencialidad, las sinergias y la interconexión las podemos hacer virtualmente”, subrayó.
Cristovam Buarque, exministro de Educación de Brasil, señaló que la internacionalización de las universidades debe superar el lastre del individualismo y sumar en colectivo. “La cuestión es salir de la política para entrar en la moral. Es un reto de la universidad. También hay que redefinir conceptos como el de ‘internacionalización’ y cambiarlo por el de ‘planetaria’, que permite una visión de la humanidad y de la universidad más global”, enfatizó.
Jairo Torres, destacó: “La internacionalización es la globalización humana. Y depende de los liderazgos de los estados, de nuestras capacidades y coincidencias. Es una reflexión histórica”
Carmita Álvarez, coordinadora académica del Consejo de Educación Superior del Ecuador (CES) se refirió a la importancia del sistema de acreditaciones para las universidades. “En el afán de cumplir metas de indicadores estamos burocratizando el proceso”, advirtió. Podríamos estar perdiendo el verdadero enfoque de lo que debe de ser la visión de los sistemas universitarios y su calidad.
En opinión de María Piedad Marín, coordinadora del Consejo Nacional de Acreditación, de Colombia: “La calidad no es una fórmula ni un checklist, porque estaríamos cayendo en procesos de estandarización que no permiten que las instituciones y los programas tengan su identidad y tengan su sello particular”.
Federico Morán, director de Fundación Madri+d, invitó a recuperar el valor de la confianza en los procesos de acreditación y gestión de la calidad.
‘Los Futuros de la Educación Superior’ tiene sus antecedentes en una primera edición en Guayaquil y otro congreso organizado por UNIR en Perú. Entonces, el Centro de Convenciones de Lima, durante los días 26 y 27 de mayo de 2022, acogió sesiones de debate y diálogo para disertar sobre digitalización, contribución al desarrollo urbano y territorial de las regiones, la autonomía y la rendición de cuentas, entre otras materias relacionadas con ámbito universitario y sus necesidades.
Los ‘Futuros de la Educación Superior’, organizado por UNIR, finalizó con éxito en Barranquilla. La siguiente parada de este Congreso, con antecedentes en Guayaquil y Lima, será el próximo 20 de noviembre en Santiago de Chile. Como indicó Manuel Herrera, director académico de Relaciones Internacionales de UNIR y maestro de ceremonias del Congreso, “habrá más Futuros de la Educación que nos permitan reunirnos y debatir”.
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