Hay que impulsar los procesos de mejoramiento de la calidad de la educación superior

Impulsar los procesos de mejoramiento de la calidad de la educación superior; fortalecer y consolidar  el proceso de aseguramiento de la gratuidad de la educación de tercer nivel; fortalecer el sistema, asegurando las interrelaciones entre los  niveles y ofertas educativas, es fundamental en las actuales circunstancias que vive el país.

Hay que promover programas de vinculación de la educación superior con la comunidad; impulsar la investigación y el desarrollo científico técnico en universidades y escuelas politécnicas; impulsar programas de becas para la formación docente de alto nivel; generar redes territoriales de investigación entre instituciones públicas y centros de educación superior..

Es importante apoyar e incentivar a las universidades y escuelas politécnicas para la creación y el fortalecimiento de carreras y programas vinculados a los objetivos nacionales; generar redes y procesos de articulación entre las instituciones de educación superior y los procesos productivos estratégicos para el país.

También es necesario promover encuentros entre las diferentes epistemologías y formas de generación de conocimientos que recojan los aportes de los conocimientos populares y ancestrales en los procesos de formación científica técnica; incrementar progresivamente el financiamiento para la educación superior.

Hay que situar a la educación  en el lugar que le corresponde, utilizarla en sus infinitas posibilidades  como el arma más poderosa del hombre  para crear una ética, para forjar nuevos horizontes, para crear una conciencia, para crear un nuevo sentido del deber, de la organización, de la disciplina, de la responsabilidad, del perfeccionamiento constante del ser humano y como instrumento de transformación social.

El campo de acción del sector  involucra a la educación inicial, básica, bachillerato y superior considerada de manera  integral teniendo como pauta los parámetros de calidad, excelencia, pertinencia e igualdad de oportunidades.

La experiencia histórica nos reafirma que no es posible democratizar la enseñanza de un país sin democratizar su economía y sin democratizar, por ende, su superestructura y que el problema de la enseñanza no puede  ser bien comprendido en nuestro tiempo si no es considerado un problema económico y social.

La educación tiene un camino fecundo por recorrer como fuente de bienestar del ser humano, pero necesita de un requisito imprescindible: El triunfo de la justicia social. Ella es un formidable instrumento del mejoramiento del ser humano y de la sociedad.

Ecuador Universitario

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