Una investigación sugiere que el período pandémico pudo haber acelerado el envejecimiento del cerebro en aproximadamente 5,5 meses. Este deterioro anticipado podría deberse al aislamiento social y la soledad, factores que contribuyen a cambios estructurales en el cerebro.

¿Qué significa envejecer en relación a la salud cerebral? ¿Pueden el estrés, el aislamiento y la perturbación global dejar huella? Ahora, un nuevo estudio sugiere que los cerebros de las personas envejecieron más rápido en la pandemia de la covid, incluso entre quienes no se infectaron con SARS-CoV-2.
Este trabajo estudia el envejecimiento cerebral causado por la pandemia independientemente del estado de infección
Investigaciones previas ya habían demostrado vínculos entre la covid y las características moleculares del deterioro cognitivo. Sin embargo, aún no se había establecido si el período pandémico en sí (independientemente del estado de infección) afectó al envejecimiento cerebral en la población general.
5,5 meses más envejecidos
Para mapear este deterioro, el equipo utilizó modelos de aprendizaje automático entrenados con escáneres cerebrales obtenidos del Biobanco del Reino Unido de 15 334 participantes sanos. A partir de estos, midieron la diferencia entre la edad cerebral predicha de un individuo y su edad real, conocida como brecha de edad cerebral.
Para mapear el envejecimiento, los científicos utilizaron modelos de aprendizaje automático
Los autores vieron, para el segundo escáner, que los cerebros de los participantes del grupo ‘pandemia’ habían sufriendo un proceso de degeneración, en promedio, 5,5 meses más rápido que los del grupo control, explica una nota de la revista.
La infección por SARS-CoV-2 se relacionó con una mayor tasa de aceleración a medida que aumentaba la edad. Aunque, independientemente de si los participantes habían estado infectados o no se observó un envejecimiento cerebral acelerado durante el período de la pandemia
El daño del aislamiento social
En su artículo, los autores recuerdan que estudios previos confirman que el aislamiento social y la soledad percibida contribuyen a cambios estructurales y funcionales en el cerebro que se espera que impulsen el maduración acelerada observada.
A Ali-Reza Mohammadi-Nejad, director del estudio, lo que más le sorprendió fue que incluso las personas que no habían tenido covid mostraron un “aumento significativo” en las tasas de envejecimiento cerebral.
Estudios previos confirman que el aislamiento social y la soledad percibida contribuyen a cambios estructurales y funcionales en el cerebro
Por otra parte, el equipo evaluó el rendimiento cognitivo de los participantes mediante diez pruebas. Así descubrieron que el envejecimiento cerebral acelerado se asociaba con una disminución del rendimiento cognitivo, en particular en pruebas como la flexibilidad mental y la velocidad de procesamiento, únicamente entre los infectados por SARS-CoV-2.
Limitaciones del estudio
Los autores señalan varias limitaciones del estudio, como la imposibilidad de determinar la duración de estos efectos y la falta de datos globales. También destacan que el envejecimiento cerebral observado podría ser reversible, aunque esto no se puede evaluar actualmente en esta cohorte.
El envejecimiento cerebral observado podría ser reversible
Masud Husain, catedrático de Neurología y Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Oxford, afirma que, aunque se trata de un análisis realizado con mucho cuidado, hay ser cautelosos a la hora de interpretarlo.
En este sentido, Husain —que no participa en la investigación— detalla que la diferencia de edad cerebral entre ambos grupos era de media de solo cinco meses, y la distinción en el rendimiento cognitivo se limitó al tiempo total necesario para completar una de estas pruebas. También, se pregunta si realmente esto supone una diferencia significativa en la vida cotidiana, en declaraciones a Science Media Centre británico, una plataforma de recursos científicos para periodistas.