
«En el amanecer de una nueva era geopolítica, la lucha por influir cómo pensamos es clave. Actores internos y externos buscan desestabilizar nuestras sociedades y manipulan la información para lograr poder. Ambos explotan nuestros sesgos cognitivos, esos atajos mentales innatos, para alterar nuestra percepción.
La propaganda no es nueva, pero sí los medios para desplegarla: redes, microsegmentación, inteligencia artificial… Ejemplos como el Movimiento 5 Estrellas, el Brexit, Cambridge Analytica o Trump muestran el poder de esta combinación. Los riesgos son altos, aunque también nuestras defensas han mejorado. La batalla sigue abierta, pero los adversarios son formidables.»
Andrea Rizzi, corresponsal de Asuntos Globales de ‘El País’