Un estudio internacional revela la composición en metales de las pinzas y aguijones de 18 especies de estos artrópodos. Según los resultados, cada tipo de escorpiones tiene un patrón específico de hierro, manganeso y zinc que determina su rigidez, fuerza y flexibilidad.
Los escorpiones cuentan con algunas de las armas naturales más formidables del mundo, desde pinzas capaces de aplastar a las presas hasta aguijones venenosos. Estas estructuras contienen oligoelementos que las refuerzan, pero ahora solo se sabía su composición en una pequeña fracción de las casi 3 000 especies de escorpiones existentes.
Ahora, un estudio liderado por Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian (EE UU) revela la composición en metales de estas ‘armas’.

Los escorpiones son cazadores increíbles y, aunque sabíamos que los metales refuerzan las armas del arsenal de algunas especies, no sabemos si las armas de todos los escorpiones contienen metal

“Los escorpiones son cazadores increíbles y, aunque sabíamos que los metales refuerzan las armas del arsenal de algunas especies, no sabemos si las armas de todos los escorpiones contienen metal y, de ser así, si este enriquecimiento metálico está relacionado con su forma de cazar”, dice a SINC Sam Campbell, investigador del museo norteamericano y primer autor del artículo que se publica en la revista Journal of the Royal Society Interface.
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Variedad de uso de las mismas armas
Los escorpiones utilizan sus pinzas y aguijones para defenderse de los depredadores y someter a sus presas. Entre las distintas especies, la dependencia de cada arma varía. Algunos escorpiones pican solo cuando la presa es difícil de someter, mientras que otros utilizan su aguijón de forma más agresiva. También hay especies que cuentan con pinzas desproporcionadamente grandes y poderosas, pero tienen aguijones relativamente pequeños, mientras que otros muestran lo contrario. Lo que sospechaban los investigadores del estudio es que estas diferencias en el comportamiento de estos podrían corresponder a la forma en que los metales se distribuyen en cada ‘arma’.
El hierro aparecía con mayor frecuencia en especies con pinzas más largas y delgadas, estructuras que suelen asociarse con menor poder de aplastamiento
Los investigadores esperaban que las especies con pinzas más fuertes para aplastar contuvieran niveles más altos de hierro. En cambio, encontraron lo contrario: el hierro aparecía con mayor frecuencia en especies con pinzas más largas y delgadas, estructuras que suelen asociarse con menor poder de aplastamiento y una mayor dependencia de la picadura.
“Esto apunta a que el hierro tiene una función más allá de la dureza, y quizá desempeña un papel más importante en la durabilidad”, afirma Campbell. “Al fin y al cabo, las pinzas largas necesitan agarrar a la presa e impedir que escape antes de inyectarle el veneno”.
Dentro de las propias ‘armas’, los metales se localizaban en la punta del aguijón y a lo largo del filo de las pinzas (en protuberancias dentadas similares a dientes llamadas dentículos).
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Diferencias entre aguijones y pinzas
En los análisis también encontraron zinc en las pinzas pero, para sorpresa de los investigadores, su concentración se correlacionaba negativamente con la fuerza de aplastamiento.
“Esto significa que los escorpiones con pinzas delgadas y más débiles tienen mayores concentraciones de zinc en las pinzas, probablemente para mejorar la resistencia al desgaste y la dureza donde falta la palanca física”, dice Campbell.

Demostramos que el manganeso aumenta la rigidez (es decir, el aguijón debe ser capaz de resistir la flexión para evitar que se rompa), mientras que el Zn puede proporcionar una mayor dureza en la punta del aguijón

Según el investigador, estas diferencias entre pinzas y aguijones podrían deberse a las propiedades que los distintos metales confieren a cada arma.
“Por ejemplo, demostramos que el manganeso aumenta la rigidez (es decir, el aguijón debe ser capaz de resistir la flexión para evitar que se rompa), mientras que el Zn puede proporcionar una mayor dureza en la punta del aguijón”, añade.
Según Campbell, aunque sospechan que cada patrón de metal responde al rendimiento de cada ‘arma’, aún no pueden responder con precisión. Pero señala que será una vía para futuras investigaciones.
Referencia:
Sam I. D. Campbell, Edward P. Vicenzi, Thomas Lam, Bryan G. Fry, Hannah M. Wood. Heavy metal predators: diverse elemental enrichment across the weapons of scorpions. Journal of the Royal Society Interface (2026).



