Esta ave prehistórica tenía una cola de plumas del doble de su tamaño y la usaba para seducir
El llamado Plumadraco bankoorum tenía una cola de plumas de 30 centímetros que, según los análisis, usaba para impresionar a las hembras.

Las aves cuentan con todo tipo de adornos llamativos para atraer a sus parejas: los pavos reales machos tienen una cola en forma de abanico adornada con manchas azules brillantes, las aves del paraíso hacen bailes con sus plumajes, y las hembras del pato real eligen a los machos según sus cabezas de color verde brillante.
‘Plumadraco bankoorum’ vivió hace unos 121 millones de años, durante el periodo Cretácico, y su análisis muestra que tenía una cola con plumas dos veces más largas que su cuerpo
Un equipo liderado por el Field Museum y de la Universidad de Chicago (EE UU) ha hallado los restos de esta ave que vivió hace unos 121 millones de años, durante el periodo Cretácico, y su análisis muestra que tenía una cola con plumas dos veces más largas que su cuerpo, y la usaba para buscar pareja. Los detalles del trabajo se publican en la revista PLOS One.
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Un grupo de aves extinguido
Alex Clark, doctorando de ambos centros norteamericanos y autor principal del artículo, se topó con el fósil durante un viaje de investigación al Museo Shandong Tianyu de China con su asesora y coautora, la conservadora del Field Museum Jingmai O’Connor. Mientras examinaba cientos de fósiles de aves, uno en particular le llamó la atención.
“Vi a este pequeño y me quedé de piedra al ver las plumas de la cola”, dice Clark a SINC. “Me interesa mucho la forma en que las aves realizan exhibiciones para atraer a sus parejas, y pensé que estas plumas de la cola eran tan extravagantes que tenían que servir para algo así”.
Las características del individuo indicaron al equipo que se trataba de un miembro del grupo más diverso que existía en aquella época, los enantiornítidos
El equipo investigador analizó el fósil y lo comparó con otras aves enantiornítidas, y determinaron que se trataba de una especie nueva para la ciencia. Clark la bautizó como Plumadraco bankoorum, en honor al equipo formado por padre e hijo, Winston y Paul Banko, dos investigadores que han dedicado décadas al estudio y la protección de las aves.

Alex Clark utiliza un espectrómetro de masas portátil para analizar la composición química del fósil. / Alex Clark
Unas plumas muy largas
Clark explica que esta ave vivió en lo que hoy es el noreste de China. Tenía aproximadamente el tamaño de un petirrojo americano (cuerpo de unos 15 cm de largo) y una boca llena de dientes. Pero las plumas de la cola medían unos 30 centímetros, el doble de la longitud de su cuerpo. “Son unas de las plumas de la cola proporcionalmente más largas jamás encontradas en un ave fósil”, asegura.
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“Hay muchos ejemplos de aves modernas, tanto machos como hembras, con plumas largas y vistosas, pero parece existir un umbral en el que, si las plumas alcanzan una determinada longitud proporcional, tiende a ser un rasgo que los machos han desarrollado para atraer a las hembras”, afirma Clark.
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Movimientos de cortejo
El investigador explica que las pruebas de las que disponen sugieren que Plumadraco utilizaba la cola con un movimiento de subida y bajada y, tal vez, una elevación prolongada.
“Estas acciones de bombeo son algo que observamos en las exhibiciones de cortejo de las aves vivas con colas alargadas u ornamentadas. Estos movimientos también son comunes en muchos grupos de aves para la comunicación, pero cuando van acompañados de plumas de la cola que casi duplican la longitud del cuerpo, siempre es con fines de cortejo”, señala Clarke.

Este fósil demuestra que las aves llevan mucho tiempo desarrollando rasgos costosos, alargados y especializados para atraer a sus parejas

Las espinas rígidas en el centro de las plumas de la cola del Plumadraco, y la forma cónica que termina en una punta redondeada, sugieren que los machos levantaban las plumas de la cola, y que los extremos de esas plumas se movían hacia adelante y hacia atrás en una especie de movimiento ‘parpadeante’.
Los colores de la cola
El equipo también descubrió el color de las plumas de la cola del Plumadraco. A través de un espectrómetro de masas portátil, analizaron la composición química del fósil. Basándose en las concentraciones de las diferentes sustancias químicas presentes, las plumas de este espécimen eran probablemente de color marrón oscuro o negro.
Los machos levantaban las plumas de la cola, y los extremos se movían hacia adelante y hacia atrás en una especie de movimiento ‘parpadeante’
“Este fósil demuestra que las aves llevan mucho tiempo desarrollando rasgos costosos, alargados y especializados para atraer a sus parejas”, afirma Clark. “A juzgar por estos fósiles, la preferencia de las hembras por machos ornamentados ha desempeñado un papel fundamental en el aspecto y el comportamiento de las aves durante más de 120 millones de años”.
Referencia:
Clark AD, O’Connor JK, Wang X, Wang Y, Pruett-Jones S, Zhang X, et al. Hyperelongate ornamental tail feathers in a new early Cretaceous enantiornithine bird. PLoS One (2026).


