Los resultados de dos estudios publicados en The Lancet identifican biomarcadores de alzhéimer en personas que aún no han desarrollado demencia y plantean nuevas posibilidades para mejorar el diagnóstico precoz de la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer puede identificarse mucho antes de la aparición de los primeros síntomas cognitivos, según dos trabajos publicados este viernes en The Lancet. Los estudios muestran, por un lado, que un análisis de sangre detecta biomarcadores asociados a la enfermedad en adultos de mediana edad y, por otro, que un nuevo tipo de escáner cerebral localiza con mayor sensibilidad las proteínas tau relacionadas con el deterioro neurodegenerativo.
Los resultados refuerzan la idea de que el alzhéimer comienza décadas antes del diagnóstico clínico. Los autores consideran que una detección más temprana permitiría actuar antes sobre factores de riesgo modificables y seleccionar mejor a los pacientes candidatos a tratamientos dirigidos contra la enfermedad.
El primer estudio analizó muestras de sangre de 1 350 adultos sin demencia de mediana edad para medir biomarcadores clave del alzhéimer, como las proteínas beta amiloide y la forma fosforilada de tau
El trabajo muestra que un 6 % de los participantes presentaba niveles elevados de biomarcadores asociados a la enfermedad, según el principal indicador utilizado en el estudio. Ese grupo obtuvo peores resultados en pruebas de velocidad de procesamiento cognitivo y función ejecutiva, relacionada con capacidades como la planificación, la atención o la adaptación a nuevas tareas. Además, también registró un deterioro más rápido en pruebas de memoria verbal y velocidad de procesamiento realizadas con cinco años de diferencia.
Los resultados apoyan el potencial de los análisis sanguíneos para identificar fases tempranas de la enfermedad en poblaciones más diversas y en edades medias
Riesgo de falsos positivos
Los investigadores señalan que detectar el alzhéimer antes de la aparición de síntomas permitiría intervenciones precoces sobre factores de riesgo modificables, como la inactividad física, el tabaquismo, los trastornos del sueño o la pérdida auditiva no tratada. También facilitaría iniciar antes tratamientos destinados a retrasar el deterioro cognitivo.
Según un comentario vinculado, los biomarcadores sanguíneos no son adecuados para programas de cribado masivo y deberían utilizarse junto a otros criterios diagnósticos
Tomografía por emisión de positrones
El segundo estudio evaluó una nueva técnica de tomografía por emisión de positrones para detectar depósitos de proteína tau en el cerebro, uno de los principales marcadores biológicos del alzhéimer. La investigación comparó el trazador estándar utilizado actualmente en Estados Unidos y Europa, denominado Flortaucipir, con un trazador más reciente, MK6240, empleado sobre todo en ensayos clínicos.
El ensayo incluyó a 682 participantes de Estados Unidos y Canadá, con distintos grados de deterioro cognitivo y edades comprendidas entre los 50 y los 89 años. Entre las personas sin alteraciones cognitivas pero con presencia de beta amiloide, MK6240 identificó más del doble de casos positivos de tau en fases tempranas respecto al método estándar: un 15 % frente al 6 %.
La positividad para tau podría estar infradiagnosticada con las herramientas actuales. Métodos más sensibles permitirían identificar antes a las personas con mayor riesgo de desarrollar síntomas
Los investigadores destacan además que una detección más precisa de tau puede ayudar a seleccionar pacientes con más probabilidades de beneficiarse de terapias antiamiloide y evitar procedimientos costosos e invasivos en personas con menor riesgo de progresión clínica.
Ensayo clínico sobre esclerosis múltiple
El especial de neurología de The Lancet incluye también un ensayo clínico sobre esclerosis múltiple (EM) progresiva primaria. El estudio concluye que ocrelizumab, un fármaco ya aprobado para algunos pacientes con EM, retrasa el empeoramiento de la discapacidad también en personas de mayor edad y con formas más avanzadas de la enfermedad, incluidos pacientes dependientes de silla de ruedas.
Ocrelizumab retrasa el empeoramiento de la discapacidad en esclerosis múltiple incluso en pacientes de mayor edad y con enfermedad avanzada, incluidos aquellos dependientes de silla de ruedas
Referencias:
Xiaqing Jiang, Tina D Hoang, et al. “Alzheimer’s disease neuropathology plasma biomarkers and cognition in midlife: a community-based cohort study”. The Lancet, 2026.
Guilherme Povala, Bruna Bellaver et al. “Comparison of [18F]flortaucipir and [18F]MK6240 for the detection of tau pathology in Alzheimer’s disease (HEAD): a multicentre, prospective, cross-sectional, withinparticipant study”. The Lancet, 2026.
Gavin Giovannoni, Laura Airas el al. “Efficacy and safety of ocrelizumab in primary progressive multiple sclerosis, including older patients and those with more advanced disease (ORATORIO-HAND): a multicentre, double-blind, randomised, placebo-controlled, phase 3b study”. The Lancet, 2026.