Un equipo internacional ha analizado las primeras comunidades microscópicas que han comenzado a desarrollarse en tubos de lava recientes en La Palma. El estudio permite entender cómo se inicia la colonización biológica en entornos extremos.
Una investigación internacional ha logrado identificar las primeras comunidades microbianas que han colonizado los tubos de lava formados tras la erupción del volcán Tajogaite, en La Palma, en 2021 y que sirven como modelo para estudiar la posible vida en Marte.
En el trabajo, apoyado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación, participan el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC), el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), la Universidad de Almería y la Universidad de Huelva, con la colaboración de la Universidad de Évora (Portugal), el INESCTEC (Portugal) y la Federación Canaria de Espeleología.
Los investigadores han podido observar casi desde el inicio cómo comienza la vida en un entorno completamente nuevo y estéril
Los investigadores han podido observar casi desde el inicio cómo comienza la vida en un entorno completamente nuevo y estéril.
Laboratorio natural
Los tubos de lava analizados constituyen un auténtico “mundo recién nacido”, sin suelo ni vegetación, donde los primeros seres vivos deben abrir camino para que el ecosistema pueda desarrollarse.
Estos entornos se han convertido en un laboratorio natural para estudiar los límites de la vida en condiciones extremas, lo que abre nuevas líneas de investigación relacionadas con la habitabilidad en otros planetas.
Los resultados obtenidos ayudan a definir cómo podrían surgir, evolucionar y mantenerse algunas comunidades biológicas en entornos subterráneos de Marte.
La investigación demuestra que los primeros microorganismos llegan principalmente desde el exterior, transportados por el aire en forma de aerosoles o esporas
Estos aportes introducen materia orgánica en un entorno inicialmente estéril y favorecen la aparición de las primeras comunidades biológicas.
Cómo se estudia la vida en tubos de lava
Para analizar este proceso, el equipo científico accedió a los tubos de lava entre uno y dos años después de la erupción, cuando las condiciones seguían siendo muy extremas.
En algunas zonas, la temperatura del aire alcanzaba los 60 grados centígrados y la superficie de las rocas superaba los 90 grados.
Los investigadores realizaron tres campañas de muestreo y combinaron el análisis de ADN de los microorganismos con el estudio de los minerales y las condiciones ambientales de cada zona.
Factores como la temperatura, la salinidad, la ventilación o la composición mineral determinan qué microorganismos logran establecerse y sobrevivir.
Factores como la temperatura, la salinidad, la ventilación o la composición mineral determinan qué microorganismos logran establecerse y sobrevivir
El equipo continuará investigando la evolución de estas comunidades microbianas para comprender mejor cómo se recuperan los ecosistemas tras fenómenos extremos como las erupciones volcánicas y analizará su potencial para producir compuestos bioactivos con posibles aplicaciones en el ámbito de la salud y la biotecnología.
