La pérdida del habla y la función motora es una consecuencia común de la esclerosis lateral amiotrófica, lo que a menudo reduce la independencia y la calidad de vida. Un nuevo estudio muestra un dispositivo que permite la conversación fluida y el uso de un ordenador de forma independiente a un paciente con esta enfermedad.

Un equipo de científicos ha dado un paso de gigante para devolver la autonomía a las personas con movilidad y habla gravemente reducidas al desarrollar una interfaz cerebro-computadora (BCI) que ha permitido a una persona con parálisis severa comunicarse de manera autónoma desde su casa sin asistencia técnica.
Hasta ahora, el uso de estas tecnologías de vanguardia estaban limitadas a entornos altamente controlados –como laboratorios especializados– que exigían asistencia técnica constante. Sin embargo, este estudio ha demostrado que esta tecnología es una herramienta asistencial práctica que puede funcionar de manera independiente en el hogar durante años.
El paciente con ELA logró comunicarse a una velocidad de 56 palabras por minuto de manera independiente
A través de electrodos implantados, el dispositivo tradujo la actividad neuronal en texto y control de cursor de forma precisa y fluida, y durante casi dos años de uso doméstico, el paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) logró comunicarse a una velocidad de 56 palabras por minuto de manera independiente sin la ayuda constante de investigadores.
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Un paciente con ELA
La pérdida del habla y de la capacidad para controlar dispositivos es una consecuencia común de afecciones como la esclerosis lateral amiotrófica, y a menudo reduce la independencia y la calidad de vida.
Las tecnologías de asistencia existentes pueden ayudar, pero con frecuencia son lentas, poco fiables o requieren un apoyo continuo por parte de profesionales capacitados.
Y aunque estudios previos han mostrado una alta precisión para el habla o el control del cursor en entornos controlados, pocos han permitido el uso independiente en el hogar, y ninguno había respaldado el habla, o tanto el habla como el control de la computadora de forma conjunta.
El nuevo sistema, que funciona a través de electrodos implantados, ha derribado todas estas barreras y ha permitido al usuario hablar (mediante texto en pantalla que traduce y convierte las señales neuronales en texto) y controlar el cursor de un ordenador al mismo tiempo, logrando una precisión asombrosa y una velocidad cercana a la conversación natural.
El 92 % de las frases cotidianas fueron correctas
Los resultados fueron asombrosos: en su entorno doméstico diario, el paciente usó el dispositivo más de 3 800 horas y comunicó más de 183 000 oraciones (casi dos millones de palabras), lo que supone un promedio de 56 palabras por minuto.
Además, el 92 % de las frases cotidianas fueron correctas y, en pruebas estructuradas, la precisión superó el 99 % con un vocabulario de 125 000 palabras, detallan los autores del estudio.
Aunque el logro es histórico, el equipo advierte de que el estudio se ha hecho con un solo participante, y que el desafío será probar el implante en más personas
Retos por delante
Aunque el logro es histórico, el equipo advierte de que el estudio se ha hecho con un solo participante, y que el desafío ahora será probar el implante en más personas.
Además, los autores señalan que el sistema todavía requiere cierta capacitación para los cuidadores, por lo que el objetivo a corto plazo será mejorar su portabilidad y lograr que la precisión sea perfecta incluso en el flujo caótico de una conversación natural.
Referencia:
Card, N. et al. Long-term independent use of an intracortical brain–computer interface for speech and cursor control. Nature Medicine, 2026.
