
En el marco de la Estrategia Europea de Seguridad Económica, la Comisión Europea adoptó en octubre de 2023 una Recomendación para identificar y evaluar las tecnologías críticas que pueden representar un riesgo para la seguridad económica de la Unión Europea.
El documento parte de la premisa de que, en un contexto de tensiones geopolíticas crecientes y aceleración tecnológica, determinadas dependencias tecnológica pueden comprometer tanto la competitividad como la seguridad de la UE.
Para la selección de estas tecnologías, la Comisión aplicó tres criterios: su carácter habilitador y transformador para sectores estratégicos, el riesgo de fusión entre usos civiles y militares (uso dual), y el potencial de uso indebido para vulnerar derechos fundamentales.
Tecnologías identificadas
El resultado es una lista de diez áreas tecnológicas críticas, divididas en dos grupos.
Por un lado, se identifican cuatro tecnologías de evaluación prioritaria. Estas áreas presentan los riesgos más inmediatos y sensibles en materia de seguridad tecnológica y fuga de tecnología.
- Semiconductores avanzados: Microprocesadores, fotónica y equipos de fabricación de última generación, esenciales para las comunicaciones, la defensa y la computación.
- Inteligencia artificial: computación de alto rendimiento, análisis de datos y visión artificial, con un amplio potencial de aplicaciones de doble uso.
- Tecnologías cuánticas: computación, criptografía, comunicaciones y sensores cuánticos, con capacidad para transformar sectores enteros, tanto civiles como militares.
- Biotecnologías: ingeniería genética, nuevas técnicas genómicas y biología sintética, con aplicaciones en salud y alimentación, pero también con riesgos de uso indebido con fines militares.
Además, la lista se completa con seis áreas tecnológicas de seguimiento estratégico que forman parte del para de riesgos tecnológicos de la UE:
- Conectividad avanzada, navegación y tecnologías digitales: 6G, ciberseguridad, internet de las cosas (IoT), identidad digital y tecnologías de navegación y posicionamiento.
- Tecnologías de detección avanzada: sensores electroópticos, magnetómetros, sensores submarinos y sistemas de detección química, biología y radiológica.
- Tecnologías espaciales y de propulsión: observación terrestre, comunicaciones seguras en órbita baja, posicionamiento espacial y sistemas hipersónicos.
- Tecnologías energéticas: fusión nuclear, hidrógeno, energías limpias, redes inteligentes y almacenamiento en baterías.
- Robótica y sistemas autónomos: drones, vehículos no tripulados, robots de precisión y sistemas habilitados por inteligencia artificial.
- Materiales avanzados, fabricación y reciclaje: nanomateriales, fabricación aditiva y tecnologías de extracción y reciclaje de materias primas críticas.
La Comisión Europea subrayó que esta es una lista dinámica, sujeta a revisión conforme evolucionen los desarrollos tecnológicos y el entorno geopolítico.
La seguridad en la investigación y las tecnologías críticas
El listado de tecnologías críticas de la Unión Europea es un recurso muy útil a la hora implantar una cultura de seguridad en la investigación en las instituciones. El ámbito científico o tecnológico es uno de los cuatro factores del esquema general del análisis de riesgos propuesto por la Comisión Europea. Una colaboración internacional que se produzca en unos de los 10 campos tecnológicos del listado debe ser mirada con especial atención con el objetivo de ejecutar las medidas de anticipación, mitigación y gestión de riesgos oportunas.