Chame_2021

Por: Diego Chamorro

 

Me acabo de enterar ayer del fallecimiento de Nino Endara y eso me causó mucha tristeza. ¿Quién era Nino Endara? ¿Cómo lo recuerdo y por qué?

Nino Endara era un profesor de matemáticas de la Escuela Politécnica Nacional de Quito. No conozco con precisión su recorrido, solo sé que estudio matemáticas en Rusia, posiblemente en Moscú, pero no sé en qué año se graduó, en qué universidad, cuánto tiempo se quedó en la Unión Soviética, ni cuándo regresó al Ecuador. El hecho es que era profesor de matemáticas en la facultad de ciencias.

El primer recuerdo que tengo de Nino se remonta a las primeras semanas de mi llegada a la facultad de ciencias. Alguien -seguramente la asociación de estudiantes- había organizado una fiesta para nuestra incorporación: éramos 8 nuevos alumnos a la carrera de matemáticas y eso era multitud, era necesario festejarlo a lo grande con toditos los miembros de la facultad de ciencias. Esta fiesta se desarrolló en un complejo deportivo y ni bien llegamos se formaron los equipos de fútbol, de ecua-voley, de básquet. Como los deportes de equipo no son lo mío me quedé nomás viendo cómo la gente se ponía a jugar y me sorprendió ver que había un par de personas que se pusieron a jugar tenis. Una de ellas era Nino Endara, que le gustaba el tenis.

Pasó el primer semestre y en algún momento tuve que seguir las clases de Nino quien daba un curso de topología general, fue él quien me enseñó lo que es un conjunto compacto, un conjunto denso y todas las maravillas de esta materia. Para mi era un aprendizaje asombroso, un salto cognitivo consecuente, pues había pasado del cálculo al análisis y ahora podía pasar del análisis a la topología.

En la sala de la asociación de estudiantes situada en el último piso había una mesa de ping-pong, a veces con los compañeros nos demorábamos más de la cuenta en endiablados partidos. Nino era de los raros profesores que subía a pegarse un partido, y luego nos llevaba a todos a clase.

En algún momento nos contó cómo el recordaba su primer razonamiento lógico, quizás a sus cuatro años: en una reunión familiar sus parientes comentaban sobre un naufragio importante en el que no quedó ningún sobreviviente, él dijo: ”entonces los tiburones están gordos” y nos contaba que ésa fue la primera vez que usó el conector lógico entonces. Por mi parte, honestamente, no logro recordar cuándo la lógica entró por primera vez en mi cabeza.

Nino era una persona culta, a veces se hablaba de música clásica durante las pausas, a veces de filosofía. Una vez le pregunté si había leído a cierto filósofo, se respuesta me causó mucha gracia: ”claro que le he leído a ese baboso”, me dijo. Tenía el humor que procura la inteligencia y nos trataba, a nosotros los alumnos, con mucha amabilidad.

Sin embargo, sé que en algún momento las cosas no fueron simples para él dentro del departamento de matemáticas. Si recuerdo bien, aunque no tengo en mente todos los por menores, decidieron quitarle horas en su curso de topología. Junto con dos o tres compañeros protestamos. Nosotros queríamos saber más, queríamos aprender más, queríamos conocer más sobre topología (como investigador, es para mí la base de todo lo que hago). La respuesta del responsable fue tajante: ¿para qué quiere estudiar eso, si eso no le va a servir?

Nuestra gestión fue inútil, pero eso no nos quitó nuestras ganas de aprender. Viendo nuestro entusiasmo, Nino propuso darnos clases adicionales en su oficina. Al final solo fuimos dos alumnos los que asistimos a estas clases adicionales y Nino siempre nos abrió la puerta de su oficina para poder aprender más.

Nino era una buena persona, difícilmente podré olvidar su generosa actitud: ¿qué mejor regalo -y ejemplo- le puede dar un profesor a un alumno que quiere aprender? ¿Cuántos profesores ahora estarían dispuestos a dar su tiempo de forma totalmente altruista?

Nino era de verdad una buena persona.

NOTA DEL DIRECTOR

Nino Asdrúbal Endara, profesor de la Escuela Politécnica Nacional, falleció en Quito, el  5 de julio de 2026.

Diego Chamorro, es ecuatoriano y empezó a estudiar matemáticas en la Escuela Politécnica Nacional en Quito. No alcanzó a graduarse en esta institución, pues casi a mitad de carrera logró obtener una beca para estudiar en la Ecole Polytechnique en Palaiseau, Francia. Después de acabar los estudios de pregrado, realizó una maestría en esta misma institución para posteriormente hacer una tesis doctoral en la Ecole Normale Supérieure de Cachan, Francia, bajo la supervisión de Yves Meyer. Actualmente, y desde el 2011, es docente-investigador (Maître de Conférences) en la Universidad de Evry, Francia. Sus temas de investigación van del análisis armónico abstracto (desigualdades funcionales en grupos de Lie) al análisis de ecuaciones en derivadas parciales que provienen de la mecánica de fluidos (Navier-Stokes, MHD, MicroPolar, SQG, etc.).