Hace cinco años, 1 000 voluntarios en toda Suiza enterraron más de 2 000 prendas de ropa interior de algodón. Este proyecto de ciencia ciudadana poco convencional tuvo el propósito de obtener una mejor comprensión de la actividad de los organismos del suelo.

El suelo es la base de nuestro suministro de alimentos, ya que en él se almacenan agua, carbono y nutrientes, además de ser el hogar de una gran parte de la biodiversidad mundial. Hoy en día, su salud está empeorando en todo el mundo con consecuencias sobre la agricultura, la seguridad alimentaria y el funcionamiento de ecosistemas enteros.
Enterraron 2 000 prendas de ropa interior de algodón y 12 000 bolsitas de té en alrededor de 1 000 lugares en toda Suiza
En 2021, investigadores de la Universidad de Zúrich (UZH) y Agroscope lanzaron el proyecto de ciencia ciudadana Proof by Underpants para llamar la atención sobre este ecosistema a menudo olvidado.
En el estudio, publicado en Plants, People and Planet, participaron 1 000 voluntarios y enterraron 2 000 prendas de ropa interior de algodón y 12 000 bolsitas de té en alrededor de 1 000 lugares en toda Suiza. Dos meses después, extrajeron todos estos objetos, los fotografiaron y los enviaron al laboratorio junto con una muestra del suelo para su análisis posterior.
Indicador de vida
Este análisis reveló que la ropa interior se descompuso a ritmos muy diferentes dependiendo de la ubicación. Los investigadores usaron la tasa de descomposición como medida para estudiar la actividad biológica, por lo que cuantos más activos eran los organismos del suelo, más rápido descompusieron el material de algodón.
Las prendas se deterioraron más rápido en jardines privados, donde los expertos encontraron los niveles más altos de materia orgánica

Cuanto más activos sean los organismos del suelo, más rápido se descompone el material de algodón. / Gabriela Brändle, Agroscope
El uso de la tierra
“Nuestros resultados revelan que la forma en que se maneja el suelo puede afectar significativamente tanto la vida como la calidad del mismo”, expresa el líder del estudio y, profesor de agroecología de la UZH, Marcel van der Heijden. “Un sustrato sano y biológicamente activo es crucial para la fertilidad, el ciclo de nutrientes y muchos otros servicios ecosistémicos”.
El uso de la tierra demostró ser el factor más importante al influir en la rapidez con la que se descomponía la ropa interior
El uso de la tierra demostró ser el factor más importante al influir en la rapidez con la que se descomponía la ropa interior. Si un lugar se utilizaba como jardín, prado, campo cultivado o césped, explicaba mejor las diferencias que la mayoría de las propiedades del suelo. Las características químicas, como los niveles de nutrientes, también desempeñaron una función importante.
Suministro excesivo de nutrientes
Los resultados también mostraron que la rápida descomposición de la ropa indicó una alta fertilidad del suelo y un buen suministro de nutrientes, un hallazgo particularmente beneficioso para la producción agrícola.
“Sin embargo, la descomposición máxima no es deseable en todos los ecosistemas”, expresa el líder del proyecto y jefe del equipo de evaluaciones agroecológicas de Agroscope, Franz Bender.
Si las condiciones son demasiado frías o demasiado secas, el suelo apenas está activo
En estos casos, podría ser necesario comprobar si se debe reducir el uso de fertilizantes. Además, la vida del suelo también depende en gran medida de la temperatura y la humedad del sustrato; si las condiciones son demasiado frías o demasiado secas, apenas está activo.
Un ejercicio de concienciación
Enterrar ropa interior de algodón puede proporcionar una forma simple pero ejemplificativa del estado de la actividad biológica y la fertilidad del suelo. Por lo tanto, los investigadores propusieron un ‘indice de ropa interior’ como una forma fácil de ilustrar los procesos de este ambiente y concienciar al público general sobre la necesidad de protegerlos.
Referencia:
Bender, S. et al. Soil Health Assessment Using Buried Cotton Underpants with the Help of 1000 Citizen Scientists. Plants, People, Planet. 24 August 2026.