
Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, inauguró en Quito el Comité Especial sobre Población y Desarrollo. Indicó que «esta es la oportunidad para dar el salto hacia la sostenibilidad ambiental y la igualdad».
Con la presencia de delegados de 54 países se realizó el pasado mes de julio en Quito la reunión del Comité Especial de la CEPAL sobre Población y Desarrollo 2012, que se centró en los temas de población, territorio y desarrollo sostenible.
La ceremonia inaugural, que contó con la participación especial del Presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue encabezada por Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, la Directora para América Latina y el Caribe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), Marcela Suazo, el Secretario Nacional de la Secretaría de Planificación y Desarrollo de Ecuador (SENPLADES), Fander Falconí, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración de Ecuador, Ricardo Patiño.
En la sesión de apertura Alicia Bárcena señaló que «el territorio importa… y mucho. Hay que prepararse para un futuro cada vez más urbanizado». «Esta es la oportunidad para dar el salto hacia la sostenibilidad ambiental y la igualdad», agregó. Estos fueron los temas centrales de la reunión, que coloca a la planificación en el centro de la agenda pública.
En su discurso, Alicia Bárcena dio a conocer las ideas principales del documento de la CEPAL Población, territorio y desarrollo sostenible, elaborado con la colaboración del UNFPA, que servirá de base a los debates de la reunión.
Según el documento, actualmente dos de cada tres latinoamericanos viven en ciudades de 20.000 o más habitantes y las metrópolis (de 1 millón o más de habitantes) han aumentado de 8 en 1950 a 56 en 2010 y concentran un tercio de la población. «Para aprovechar las oportunidades que ofrece la urbanización se requiere una planificación del desarrollo futuro, para reducir los déficits acumulados y dar el salto hacia un cambio estructural», indicó Bárcena.
El estudio también resalta la importancia de la migración rural-urbana, que ha reducido la fuerza de trabajo en las áreas rurales, neutralizando parte del efecto positivo del bono demográfico (la mayor proporción de población en edad de trabajar respecto de la población dependiente), entre otros temas.
Bárcena señaló que se requiere un mejor Estado y resaltar la importancia de la política como el espacio privilegiado para que los gobiernos y la ciudadanía construyan los vínculos y los pactos que se requieren para trazar, en democracia, una agenda centrada en derechos para todos, con vocación igualitaria, para conciliar políticas de estabilidad y crecimiento económico, de desarrollo productivo con convergencia, armonización territorial, promoción de empleo de calidad y mayor igualdad social.
«No hay modelos únicos», dijo Bárcena. «Cada país construirá su ecuación Estado-mercado-sociedad y sus espacios de deliberación».
La alta funcionaria de las Naciones Unidas también destacó los avances realizados por Ecuador en materia de población y desarrollo, país que ha revalorado la planificación y el rol del Estado con una visión de largo plazo. «En la constitución de 2008 se ha dado un valor estratégico a la integración social y territorial en la diversidad, poniendo en el centro a la igualdad con base en una ciudadanía con titularidad y universalidad de derechos», precisó.
Los participantes destacaron la dimensión territorial en las políticas y estrategias públicas para poder cerrar las brechas de desigualdad, privaciones y segregaciones que se derivan del lugar en que viven las personas.
Asimismo, resaltaron la importancia de avanzar de manera efectiva en la integración de los factores de población en los planes, políticas y programas de desarrollo, a todos los niveles políticos y administrativos.
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