¿Cómo garantizar el derecho a la educación si miles de estudiantes siguen siendo invisibles en las estadísticas?

estudiante con discapacidad auditiva

Jovanmandic/Getty Images

En representación de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago, el especialista Alejandro Vera presentó el documento Desafíos en la armonización de los datos administrativos para el seguimiento de la educación inclusiva, una contribución que pone el foco en uno de los  principales desafíos en la región: contar con información confiable y comparable sobre los estudiantes con discapacidad.

El estudio recoge la experiencia del Sistema Regional de Información Educativa sobre Estudiantes con Discapacidad (SIRIED), una iniciativa impulsada por la UNESCO en el marco de la Red Intergubernamental Iberoamericana de Cooperación para la Educación de Personas con Necesidades Educativas Especiales (RIINEE). Este sistema ha permitido convertir los registros administrativos que utiliza cada país (que suelen ser distintos entre sí) en un conjunto de 28 indicadores comparables a nivel regional.

Uno de los principales logros del SIRIED ha sido generar acuerdos técnicos con los 16 países participantes para avanzar hacia estándares comunes, sin interrumpir los sistemas nacionales existentes. Esta experiencia demuestra que es posible construir una arquitectura regional de datos robusta a partir de la cooperación internacional y el fortalecimiento de capacidades nacionales.

El documento también identifica desafíos persistentes, entre ellos las dificultades en la identificación de las discapacidades, la limitada comparabilidad entre países y el predominio de indicadores centrados en el acceso y no en las trayectorias educativas completas, la permanencia o el logro de aprendizajes.

A pesar de los avances en la producción de estadísticas educativas, la región enfrenta importantes limitaciones en la disponibilidad, comparabilidad y uso de datos sobre esta población. Estas brechas dificultan el monitoreo del derecho a la educación y el seguimiento del ODS 4, particularmente en su dimensión de equidad e inclusión.

En este contexto, la UNESCO reafirmó la importancia de fortalecer los sistemas de información educativa como condición habilitante para avanzar hacia sistemas más inclusivos. “Garantizar el derecho a la educación de las personas con discapacidad requiere algo fundamental: mejor información, mejor uso de los datos y más cooperación entre países”, destacó Alejandro Vera en su presentación.

Con esta iniciativa, la UNESCO y sus socios regionales avanzan en la construcción de una agenda de monitoreo post-2030 que prioriza la producción de datos de calidad, comparables y orientados a la toma de decisiones, contribuyendo así a que ningún estudiante quede fuera de los sistemas educativos.

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