Un análisis de seroprevalencia, realizado en Cataluña en 1.076 personas entre los 43 y 72 años, ha encontrado que el tipo de vacuna, la edad y la salud mental son factores fuertemente asociados al nivel de anticuerpos tras la vacunación.

El tipo de vacuna, la edad y la salud mental son factores asociados al nivel de anticuerpos tras la vacunación. / Pixabay
Tanto la infección como la vacunación contra el SARS-CoV-2 contribuyen a construir la inmunidad de una población frente al virus, un dato importante para decidir cuándo y a quién aplicar vacunas de refuerzo. La estrategia más fácil para evaluar dicha inmunidad es realizar estudios seroepidemiológicos, es decir, cuantificar anticuerpos específicos del virus en un grupo poblacional determinado; aunque la inmunidad contra un patógeno va más allá de los anticuerpos.
Tanto la infección como la vacunación contra el SARS-CoV-2 contribuyen a construir la inmunidad de una población frente al virus, un dato importante para decidir cuándo y a quién aplicar vacunas de refuerzo
“La mayoría de los estudios serológicos realizados tras la vacunación contra la covid-19 se concentraron en grupos específicos como personal sanitario, no distinguían entre personas con o sin infección previa, o no tenían datos clínicos e inmunológicos de dicha infección”, explica Manolis Kogevinas, investigador de ISGlobal y coautor senior del estudio.
Los investigadores habían realizado una primera medición en una cohorte poblacional de Cataluña justo después del primer confinamiento. Seis meses después del inicio de la vacunación el equipo realizó una segunda medición para hacer un seguimiento del nivel y tipo de anticuerpos frente a cinco antígenos virales: la proteína Spike (S) entera, el dominio de unión al receptor RBD, el fragmento S2, la proteína Nucleocápside (N) entera, o el fragmento terminal de N.
Los investigadores encontraron que en el 36 % de personas infectadas pero no vacunadas ya no se detectaban anticuerpos un año después de la infección, particularmente en mayores de 60 años y fumadoras
La inmunidad híbrida es superior y más duradera
Los investigadores encontraron que en el 36 % de personas infectadas pero no vacunadas ya no se detectaban anticuerpos un año después de la infección, particularmente en mayores de 60 años y fumadoras.
Por otro lado, en quienes habían tenido la infección, la vacunación inducía niveles de anticuerpos considerablemente mayores que en personas sin infección previa. Además, estos estaban fuertemente asociados con la magnitud de la respuesta durante la infección.

Nuestros datos subrayan la importancia de vacunar a las personas, aunque se hayan infectado previamente, y confirman que la inmunidad híbrida es superior y más duradera

Entre las personas vacunadas, solo un 2,1 % no presentaba anticuerpos en el momento del análisis y aproximadamente el 1 % había tenido una infección postvacunación. “Sin embargo, es necesario señalar que este estudio se hizo antes de que la variante ómicron se volviera dominante”, indica Kogevinas.
El factor más fuertemente asociado con el nivel de anticuerpos es el tipo de vacuna; la Spikevax de Moderna fue la que más anticuerpos generó
“La asociación entre salud mental y respuesta de anticuerpos requiere mayor investigación, pero se sabe que personas con desórdenes como depresión, estrés crónico o esquizofrenia tienen una menor respuesta a la vacunación en general,” señala Carlota Dobaño, investigadora en ISGlobal y coautora senior del estudio.
Referencia:
Karachaliou M, Moncunill G, Espinosa A et al. SARS-CoV-2 infection, vaccination and antibody response trajectories in adults: a cohort study in Catalonia. BMC Med. 2022. Doi: 10.1186/s12916-022-02547-2