
¿Cómo integrar la sostenibilidad de manera efectiva en la educación superior? Este fue el eje central del webinario organizado por UNESCO IESALC, en el que dos instituciones de educación superior de la región, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Ecuador) y la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad Lerma, México), compartieron experiencias que evidencian que no existe un único modelo, sino múltiples caminos complementarios para lograr una transformación real en sostenibilidad. El mismo contó con la participación de 150 asistentes provenientes de 18 países de la región.
Tatiana Molina de UNESCO IESALC, planteó un desafío clave como punto de partida al diálogo: la brecha existente entre la capacitación docente y su aplicación real en el aula.
En este contexto, presentó el Bootcamp de Diseño Pedagógico y Educación para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa que busca fortalecer las capacidades de los equipos universitarios no solo para comprender la sostenibilidad, sino para integrarla de manera efectiva en el currículo. El programa propone un enfoque práctico, colaborativo y orientado a resultados concretos, en el que los participantes diseñan y transforman experiencias de aprendizaje reales.
Esta antesala marcó el tono del webinario, subrayando la necesidad de avanzar hacia modelos educativos, donde la sostenibilidad no sea solo un concepto, sino una práctica incorporada en la enseñanza. A partir de allí, las presentaciones de las universidades mostraron cómo este reto ya está siendo abordado desde distintos enfoques institucionales.
Rutas complementarias hacia la transformación curricular
Desde Ecuador, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) expuso un enfoque institucional que ha evolucionado hacia una visión integral de la sostenibilidad, incorporando dimensiones sociales, económicas y de gobernanza. Este cambio ha implicado alinear la sostenibilidad con todas las funciones universitarias —docencia, investigación y vinculación—, así como desarrollar procesos de formación interna dirigidos inicialmente a autoridades y equipos académicos.
Además, la sostenibilidad se ha integrado de forma transversal en el currículo: mediante asignaturas comunes, actividades extracurriculares, proyectos con comunidades y, especialmente, en los trabajos de titulación, donde todos los estudiantes deben identificar impactos y resultados en términos ambientales, sociales y económicos en su trabajo final. Este enfoque ha permitido consolidar rutas de aprendizaje y evaluación que refuerzan competencias clave en los estudiantes.
«El compromiso institucional con la sostenibilidad cambia la perspectiva… y pasamos de una perspectiva solo ambiental a la parte social, económica y de gobernanza, lo que ha generado importantes cambios en el currículo», destacó Paola Romero, vicerrectora de docencia de la ESPOL.
Por su parte, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Lerma (México), presentó un modelo centrado en la interdisciplina como estrategia para abordar los grandes desafíos contemporáneos. Su propuesta se basa en una estructura formativa donde estudiantes de distintas carreras convergen en un espacio común durante un semestre para trabajar sobre problemas reales desde múltiples perspectivas.
Este modelo promueve el aprendizaje colaborativo y aplicado, impulsando el análisis de problemáticas complejas —como la gestión de residuos— mediante el trabajo en equipos interdisciplinarios. Así, se busca superar la fragmentación del conocimiento y fomentar una comprensión más integral de la realidad, conectando el desarrollo académico con el entorno social.
“Nuestra unidad académica se fundamenta en un pilar interdisciplinario diseñado para fomentar profesionales capaces de integrar diversas áreas del conocimiento”, afirmó Alma Patricia de León, secretaria de unidad de la UAM Lerma.
El papel de los ODS en la formación
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un eje articulador clave en estas iniciativas. Más que un contenido, representan una guía para:
- Conectar el aprendizaje con desafíos reales, como cambio climático, salud o desarrollo económico
- Desarrollar competencias esenciales, como pensamiento crítico, ética y trabajo colaborativo
- Impulsar soluciones concretas, al integrar los ODS en proyectos académicos y de investigación
- Formar ciudadanía global, comprometida con la equidad y el desarrollo sostenible
En ambos modelos, los ODS ayudan a traducir la teoría en acción, alineando la formación con las necesidades del contexto. Esto es posible mediante la mediación de los docentes, agentes clave para la transformación de los cambios curriculares en experiencias de aprendizaje reales.
Ambas universidades forman parte de La Red de Rectoras y Rectores por la Sostenibilidad, iniciativa impulsada por UNESCO IESALC que desempeña un papel fundamental en la movilización del liderazgo institucional para impulsar cambios sistémicos en las IES. Las transformaciones curriculares más profundas y sostenibles son aquellas que cuentan con el compromiso explícito de los equipos de gobierno universitario, capaces de alinear visión estratégica, políticas institucionales, recursos y mecanismos de aseguramiento de la calidad.
Esta red surgió durante la clausura, en septiembre de 2023, del Programa de Liderazgo y Gobernanza Universitaria Sostenible, cuando 15 rectores firmaron El Decálogo por la Sostenibilidad, que destaca el objetivo de trabajar y acelerar la sostenibilidad de manera integral como parte esencial de la estrategia institucional.
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