UNESCO realiza hoy la Consulta regional para la prevención y abordaje de la violencia en la educación.

La UNESCO, en coordinación con los Estados Miembros de América Latina y el Caribe, organiza este vierns 26 de julio de 2024 el evento en el marco de los acuerdos establecidos en la Declaración de Santiago 2024.

Formato: seminario web
Fecha: viernes 26 de julio, 2024
Idiomas del evento: inglés y español
Horario:
• 11:00 a 13:00 h, Chile
• 17:00 a 19:00 h, Francia
• 12:00 a 14:00 h, Argentina, Brasil y Uruguay
• 11:00 a 13:00 h, Bolivia, Paraguay, Cuba, República Dominicana y Venezuela
• 10:00 a 12:00 h, Colombia, Ecuador, Perú, Panamá y Jamaica
• 09:00 a 11:00 h, Costa Rica, El Salvador, México, Guatemala, Honduras y Nicaragua

Violencia y educación
Antecedentes

En América Latina y el Caribe (ALC), la violencia en todas sus formas sigue siendo una prioridad crucial. La región ha sido identificada como la más violenta del mundo durante tres décadas debido al crimen organizado, las normas sociales y de género negativas, la inestabilidad política, los débiles sistemas de protección infantil y la desigualdad.

Cada año, millones de niños, niñas y jóvenes enfrentan violencia en su camino hacia, desde, dentro y alrededor de las escuelas, incluso en entornos digitales. Si bien la educación tiene un gran potencial para contribuir al fin de la violencia y establecer las bases para la cohesión social, la igualdad de género, la paz y el desarrollo, ese potencial solo puede aprovecharse si se implementan políticas y estrategias en todo el sistema para prevenir y abordar la violencia.

Estos esfuerzos se han visto obstaculizados por la fragmentación, la falta de comprensión de la complejidad del fenómeno y su relación con múltiples factores, así como la naturaleza compuesta de los desafíos contemporáneos que exacerban la prevalencia y el impacto de la violencia en la educación, como el cambio climático, los conflictos y los desplazamientos forzados.

La oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha destacado que el número de homicidios por persona en la región es cinco veces mayor que en América del Norte y diez veces más alto que en Asia. ALC representa el 9% de la población mundial, pero más de un tercio de los homicidios que se presentan a nivel global ocurren en ella (UNODC, 2023). Este contexto está marcado por múltiples factores que permean todos los sectores, ya sea de forma directa o indirecta. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID, 2024), señala que la violencia criminal en la región socava el estado de derecho, erosiona la confianza en las instituciones y representa alrededor del 3,5% del PIB anual, lo que resta recursos para atender necesidades urgentes de salud y educación.

A pesar de una disminución de la violencia política, los países de la región se encuentran profundamente afectados por la violencia criminal (PNUD, 2021). Esta violencia impide el ejercicio de los derechos fundamentales de niños, niñas y jóvenes quienes son reclutados forzosamente o viven en áreas controladas por organizaciones criminales (CIDH y OEA, 2023).

Por su parte, la violencia de género en las escuelas afecta desproporcionadamente a las niñas y se manifiesta a través del ciberacoso, la violencia y la explotación sexual. Los niños, aunque tienen más probabilidades de sufrir acoso físico, también enfrentan expectativas y violencia de género. Además, las y los estudiantes que no se ajustan a las normas de género o pertenecen a pueblos indígenas, comunidades de inmigrantes o grupos étnicos suelen correr un mayor riesgo de sufrir violencia y discriminación. La CEPAL (2022) destaca que en la región entre el
63% y el 76% de mujeres han experimentado algún episodio de violencia por razón de género en distintos ámbitos de su vida, mientras que señala que cada día existen al menos 12 muertes violentas por razones de género en la región (CEPAL, 2022), datos que no han variado sustantivamente durante el 2023 (CEPAL, 2023).

UNICEF (2021), ha subrayado que la violencia contra las niñas, niños y adolescentes es una forma generalizada de violencia que se manifiesta de formas distintas dependiendo de los contextos. Un estudio reciente detalla que, en los 11 países analizados, 2 de cada cinco niños y niñas de sexto grado fueron víctimas de acoso, y al menos 1 de cada ocho sufrieron agresiones físicas. En la misma investigación, se destaca que el número de homicidios en niñas, niños y adolescentes está aumentando, luego de más de una década de disminución sistemática (UNICEF, 2021).

Estos mismos desafíos complejos e interrelacionados, sobre todo durante la pandemia y el traslado de las interacciones sociales al ciberespacio, generaron una alta transmisión de discursos de odio en línea, debilitando principalmente la dignidad de grupos históricamente marginalizados. Una vez se retomaron las actividades presenciales, la escuela se transformó en un espacio de replicación de estos discursos y comportamientos exacerbando acciones y tratos discriminatorios en contextos donde la vulnerabilidad social y económica de las personas en movilidad, afrodescendientes o pertenecientes a pueblos originarios comprometían sus trayectorias educativas y su ejercicio pleno del derecho a la educación.

La violencia socava el derecho de los niños, las niñas y los jóvenes a la educación y a estar libres de toda forma de violencia, derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño. Los efectos adversos de la violencia en niños, niñas y jóvenes son profundos y afectan no solo sus trayectorias y resultados educativos sino también su salud física y mental, su nutrición y sus perspectivas de igualdad de género, equidad socioeconómica y el pleno
ejercicio de sus derechos y libertades fundamentales. A pesar del potencial de la educación para transformar vidas, la violencia compromete gravemente ese potencial, perpetuando el miedo y obstaculizando su progreso.

La violencia contra niños y niñas dentro y alrededor de las escuelas está influenciada por múltiples factores interrelacionados, como las desigualdades de género, las normas y comportamientos sociales que normalizan la violencia como medio de disciplina, el clima escolar negativo, los problemas en los sistemas educativos, las deficiencias en el acceso a información de calidad y servicios, y la violencia criminal.

Consulta regional

Considerando los desafíos que enfrentan los sistemas educativos de la región, los ministros y ministras de Educación en la Declaración de Santiago 2024 reconocieron que se necesitan respuestas intersectoriales e integrales para “para proteger el derecho a la educación y cada  espacio educativo de toda expresión de violencia” (pp.4). A pesar de la existencia de diferentes instrumentos y marcos que destacan la necesidad de enfoques integrales que deben tener en cuenta las características del sector educativo, los desafíos contemporáneos que enfrenta y las oportunidades para abordar las causas profundas de la violencia continúan. La educación
desempeña un papel fundamental a la hora de abordar las diferentes formas de violencia y allana el terreno para una paz sostenible.

Si bien la violencia en el sector de la educación afecta a los países de forma diferente sus expresiones e impactos guardan similitudes que ofrecen la oportunidad de implementar acciones coordinadas y conjuntas. Considerando esto, la UNESCO, como la agencia especializada de las Naciones Unidas con el mandato de cubrir todos los aspectos de la  educación, ha iniciado un proceso de consulta regional para la prevención y abordaje de la
violencia en el sector de la educación.

Este proceso se llevará a cabo en una serie de espacios de carácter regional y subregional e informarán el desarrollo de una nota técnica sobre la evidencia existente en torno a la violencia y la educación, incluida su conceptualización, tipologías y expresiones de la violencia en la educación, sus principales desencadenantes e impactos, nudos críticos, puntos de entrada y lecciones aprendidas en los Estado Miembros de la región para su prevención y abordaje.

Los objetivos específicos del proceso de consulta son:

1. Desarrollar una visión compartida de lo que se necesita para avanzar en la prevención y abordaje de la violencia que afecta el ámbito educativo en la región.
2. Motivar la discusión sobre las formas emergentes de violencia para identificar alternativas de abordaje.
3. Establecer una hoja de ruta que permita fortalecer la construcción de respuestas colaborativas entre los países de la región.

Agenda  de este viernes, 26 de julio de 2024
11:00 – 11:05
(5 min) Saludo inicial
11:05 – 11:15
(10 min)
Palabras de bienvenida
Sra. Anna Paolini, directora de la Oficina de la UNESCO en Kingston, Jamaica
11:15 – 11:25
(10 min)
La prioridad del abordaje y prevención de la violencia en la agenda regional de educación
Hon. Anna Katharina Müller Marín, ministra de Educación de Costa Rica (TBC)
Hon. José Mauricio Pineda Rodriguez, ministro de Educación, Ciencia y Tecnología de El Salvador (TBC)
11:25 – 12:25
(60 min)
Panel de discusión:
• IRC, TBC
• Coalición Temática Regional sobre Crimen y Violencia, TBC
• Lyda Guarín, asesor Regional Senior de Protección Infantil, Save the Children
• Rosario del Pilar Diaz Garavito – The Millennials Movement
Modera: Cristián Bravo, coordinador asociado de programa, UNESCO Santiago, Oficina Regional para América Latina y el Caribe
12:25 – 12:40
(15 min)
Consulta Regional: Abordaje y prevención de las violencias en la educación
Sra. Romina Kasman, especialista de Educación, UNESCO/San José
12:45 – 12:55
(10 min)
Palabras de cierre
Dra. Kasan Troupe, secretaria permanente – Ministerio de Educación y Juventud (TBC)

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