Los primeros resultados del estudio ENE-COVID-senior del Instituto de Salud Carlos III indican que la tercera inyección de la vacuna frente a la covid-19 fortalece la inmunidad, y que los anticuerpos neutralizantes también aumentan tanto frente a la variante ómicron, como a la delta.

EFE / Juan Carlos Cárdenas
El director del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), Cristóbal Belda, presentó ayer los primeros resultados del estudio ENE-COVID-senior, que analiza la funcionalidad inmunitaria a largo plazo tras la vacunación en personas mayores.
Según los primeros datos obtenidos, la tercera dosis de la vacuna contra la covid-19 potencia la respuesta inmunitaria frente al SARS-CoV-2 a partir del los 65 años.
La investigación ENE-COVID-senior analiza la eficacia y la duración de la inmunidad frente al SARS-CoV-2 a lo largo del tiempo, estudiando la influencia de la tercera dosis
“Hemos visto que la tercera dosis es eficaz a la hora de levantar el número de anticuerpos y, además, esos anticuerpos tienen funcionalidad frente a la variante ómicron”, destacó Belda.
Inmunidad frente al SARS-CoV-2 a lo largo del tiempo
La investigación ENE-COVID-senior, realizada por el ISCIII en coordinación con los Ministerios de Ciencia e Innovación y Sanidad, analiza la eficacia y la duración de la inmunidad frente al SARS-CoV-2 a lo largo del tiempo, estudiando la influencia de la tercera dosis, la capacidad de neutralización frente a nuevas variantes del virus y la evolución de la inmunidad celular. La investigación cuenta con datos de 1.200 personas mayores de 65 años, cuyos datos se compararán con datos similares en 400 personas menores de 65 años.
Los resultados señalan que los títulos de anticuerpos totales se incrementan tras la tercera dosis de la vacuna, fortaleciendo la inmunidad, y que los anticuerpos neutralizantes también aumentan tanto frente a la variante ómicron, como a la variante delta. Además, la inmunidad celular se mantiene tras la tercera dosis de la vacuna. El estudio, que continúa en marcha, ha observado que la protección frente al virus es mayor en personas que ya han pasado la covid-19.
La investigación, que aún continúa, cuenta con datos de 1.200 personas mayores de 65 años, que se compararán con datos similares en 400 personas menores de 65 años
En cuanto a la inmunidad celular, se ha identificado un incremento significativo en la producción de interferón gamma (IFNg) e interleucina 2 (IL-2) en las personas que, además de recibir la tercera dosis, presentan una infección previa por SARS-CoV-2. Estos resultados, en conjunto, sitúan a las personas que han recibido la tercera dosis dentro de una zona de ‘seguridad inmunológica’.
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