“El gran desafío del Siglo XXI es lograr la supremacía de los seres humanos sobre el capital”, dijo este viernes 15 de abril de 2016, el Presidente Rafael Correa Delgado, al intervenir en la Pontificia Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, invitado por el Papa Francisco. El Mandatario ecuatoriano ofreció una conferencia magistral en la que abordó los cambios económicos, políticos y culturales del último cuarto de siglo, poniendo especial énfasis en el caso latinoamericano.
También analizó la situación actual y los elementos que requieren mayor atención en la comunidad internacional y para la enseñanza social católica.
En su intervención, el Presidente Correa se refirió a los preocupantes niveles de desigualdad existentes en el mundo. Citó el informe de Oxfam, que señala que “62 personas tuvieron más riqueza que 3600 millones, es decir, el 50% más pobre de la humanidad”. Ante este dato preocupante, el Mandatario precisó que esa realidad es consecuencia de dejar libre al capitalismo, como sugiere el neoliberalismo, se empujó a la civilización hacia una espiral sin fin de desigualdad.
Dijo que también repercute la injusta división internacional del trabajo. “Los países ricos generan conocimiento que privatizan y muchos países pobres o de renta media generan bienes ambientales de libre acceso”. Los unos tienen un valor y los segundos no a pesar que contribuyen a cuidar el planeta que todos vivimos, destacó.
Para ejemplificar el caso, el Jefe de Estado ecuatoriano citó las palabras del Sumo Pontífice, quien dijo que en los países en vías de desarrollo están las más importantes reservas de la biosfera y que con ellas se sigue alimentando el desarrollo de los países más ricos.
“Compensando esos bienes de alto valor, pero sin precio, se podría lograr una redistribución del ingreso mundial sin precedentes”, anotó Rafael Correa.
Recalcó que no se trata solo de un problema de justicia, sino también de eficiencia. La ciencia y tecnología no tienen rivalidad en el consumo. En consecuencia, mientras más personas lo utilicen, mejor. “Esa es la idea central de lo que en Ecuador hemos llamado la economía social del conocimiento (…) Si debe existir un bien con destino universal es precisamente el conocimiento”, manifestó.
Expresó que la emergencia ecológica planetaria exige un tratado mundial que declare al menos a las tecnologías que mitiguen el cambio climático y sus respectivos efectos como bienes públicos globales, garantizando su libre acceso.
Incluso, subrayó, es necesario impulsar la Declaración Universal de los Derechos de la Naturaleza, como ya lo ha hecho Ecuador en su nueva Constitución.
El Presidente ecuatoriano insistió que el trabajo no es una herramienta de acumulación del capital, pues tiene un valor ético y el fin mismo de la producción. Criticó que el neoliberalismo dio al capital más derechos que a los seres humanos, por ello, la supremacía del trabajo humano sobre el capital es el signo fundamental del Socialismo del Siglo XXI.
“No puede existir verdadera justicia social sin esta supremacía del trabajo, expresada en salarios dignos, estabilidad laboral, adecuado ambiente de trabajo, seguridad social, justa (…) Los pobres no dejarán de ser pobres con caridad, sino con justicia, y eso implica el cambio en las relaciones de poder dentro de la sociedad, y para ello se requiere captar el poder político’, puntualizó.
Finalmente, destacó que el gran desafío del siglo XXI es lograr la supremacía de los seres humanos sobre el capital.
En el foro, que es estrictamente académico, organizado por la Academia de Ciencias de la Santa Sede, también participan Evo Morales, Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia y reconocidos catedráticos, autoridades de foros internacionales, representantes políticos y financieros como: Jeffrey Sachs, fundador de Millenium Sachs; Rocco Butiglione, miembro del Parlamento Europeo; Margaret Archer, catedrática de la Universidad de Warwick; y Hsin Chi Kun, catedrático de la Universidad de Hong Kong.
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