«La educación es la mejor inversión que pueden hacer los países y, aun así, las carencias de financiación son sistemáticas. Nuestras proyecciones muestran que la ayuda mundial a la educación se reducirá en hasta un 30 % entre 2023 y 2027, perpetuando un ciclo de baja inversión, desigualdad y estancamiento del desarrollo. Ya existen mecanismos de financiación innovadores, como los canjes de deuda por educación, que solo necesitan una mayor voluntad política.

Khaled El-Enany, Director General de la UNESCO