
Por: Wilson Zapata Bustamante
Director de Ecuador Universitario
La Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina (CES-AL), joven editorial cuencana nacida en noviembre de 2018 y que tiene como principal fundamento compartir y democratizar el conocimiento, se ha consolidado en el mundo editorial bajo un sistema de acceso abierto, cuyas publicaciones pueden ser descargadas por los lectores sin ningún tipo de costo. Es un espacio alternativo para difundir el pensamiento, para que quienes no cuentan con los recursos económicos puedan difundir sus productos editoriales.
En apenas tres años ha desplegado una intensa actividad en el campo editorial, logrando publicar más de un centenar de libros en la Colección Ciencias Sociales y en la Colección Taller Literario, con temáticas y autores diversos, originarios unos de Ecuador y otros de diversos países de América Latina y de Europa.
Se ha caracterizado por ser una tribuna de libertad de expresión y pensamiento, apartada de toda bandería política. Trajo en sí el germen de una conciencia literaria. Creó una nueva manera de expresarse que refleja un modo de ser nuevo.
De forma paralela a la publicación de libros, la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina desempeña también un conjunto de acciones culturales dirigida a la comunidad a través de mesas redondas, conferencias, recitales poéticos y musicales, convocatorias de concursos literarios de ámbito nacional e internacional y en 2020 instauró los Premios CES-AL con la finalidad de reconocer la contribución científica-académica, la trayectoria profesional en el ámbito literario y potenciar la labor de los jóvenes en distintas disciplinas y manifestaciones culturales.
Los Premios CES-AL tienen como representación material una estatuilla, la Guacamaya, diseñada y elaborada por el artesano Segundo Gallegos, que contiene una concepción simbólica identitaria vinculada a las propias raíces originarias, que intenta fortalecer los cimientos de la interculturalidad.
Además, ha designado al Premio CES-AL en su modalidad Jóvenes Creadores con el nombre de Erick Jara Matute, como reconocimiento público a uno de sus miembros fundadores, “destacado por su labor modélica y ejemplar desarrollada» y que hoy se encuentra en el lecho del dolor.
CES-AL ha brindado a todos su casa para volcar las múltiples manifestaciones del espíritu humano. Ha logrado, al mismo tiempo, coordinar esfuerzos que han dado su fruto en obras de trabajo colaborativo. Se ha convertido en un servicio de interés colectivo, con funciones eminentemente sociales dirigidas al desarrollo integral del individuo y de la colectividad.
Ha logrado traer el pueblo al arte, acercándolo a las inquietudes estéticas y culturales. Su labor y producción en época de pandemia ha sido extraordinaria. Pero, sin duda, una de las acciones que más destacamos es la clara, decidida y comprometida apuesta por la juventud, especialmente universitaria. CES-AL se ha convertido en ese andar en una escuela, un laboratorio y un taller formativo.
Ha ayudado a los jóvenes estudiantes universitariuos del Austro a que desarrolle su inteligencia, su voluntad y su capacidad afectiva, como si estuviera dotando a un caballero con las armas para su batalla: la espada, el escudo, el yelmo y la armadura. Pero, lo más fundamental es que ha enseñado a que el joven tenga confianza en él el mismo.
Formar y desarrollar la capacidad intelectual de los jóvenes no es simplemente acumular en la memoria una gran cantidad de información y conceptos. Es, fundamentalmente, enseñar a pensar, a utilizar la cabeza aplicándola a las situaciones “problemáticas” que se presentan cada día; aprender a inventar soluciones cuando la respuesta no me viene dada; es también enseñar a distinguir lo fundamental de lo accidental, bien sea en una lección de historia o en la vida en general; es enseñar a ir al fondo de las cuestiones… porque la respuesta estará allí, en el origen. Así pues, capacitar la inteligencia es potenciar en los jóvenes el amor a la verdad, y es enseñar a pensar, hacerles pensar.
Con esas armas que les proporciona CES-AL, los jóvenes universitarios del Austro se han iniciado en un amplio proceso de aprendizaje práctico y directo, con su desempeño en diversas áreas: escritura, lectura, comunicación verbal y en la organización de eventos de distintas dimensiones y alcance.
Han participado como moderadores en los actos de lanzamiento de libros; han entrevistado a autores de varias publicaciones, profesores e intelectuales; han elaborado artículos de opinión; han participado en actividades de fotoperiodismo, en labores de dirección y diseño de mesas redondas, conversatorios, jornadas, convocatorias de concursos y premios, recitales poéticos, musicales; en la preparación de material audiovisual, representaciones de piezas teatrales, etc…
Esta participación activa y dinámica de los jóvenes universitarios se ha enriquecido con tareas logísticas, de difusión y organización de grandes eventos, como los dos encuentros que CES-AL ha llevado a cabo hasta el presente: El I Congreso Nacional de Jóvenes Investigadores celebrado en 2019 o el I Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores en 2021.
Este trabajo fructífero de CES-AL nos ha demostrado que para dar alas a la confianza, para educar en libertad, hace falta valentía por parte del maestro y del discípulo. Sin ella la confianza está como atada, aherrojada, y por eso el maestro tiene que soltar las riendas en un momento dado, consciente que esta vez no será él quien libre la batalla. Lo hará a sabiendas de que debe renunciar al control de la situación, a la certeza del regreso, apostando por su discípulo, sus armas y su destreza para manejarlas.
Por eso es muy importante destacar y alabar el trabajo del MAESTRO José Manuel Castellano como editor en CES-AL y como docente universitario. José Manuel es un historiador canario afincado en Ecuador, primero, como miembro investigador del Programa Prometeo y, posteriormente, como profesor en varias universidades ecuatorianas, una labor docente universitaria caracterizada por iniciar e impulsar la investigación entre sus alumnos, que participan activamente en diversos proyectos y cuentan con publicaciones en revistas de alto impacto. Su trayectoria profesional y su intensa dedicación al estudio de la historia ecuatoriana le han llevado a formar parte de la Academia Nacional de Historia del Ecuador.
José Manuel es un hombre al que le preocupa todo y le interesa todo. Ante la inexistencia de una organización coherente de la gestión cultural en el país, escasísimos son los cuadros encargados de promover la cultura u organizarla. Las pocas y a la vez fugaces instituciones culturales -salvo una o dos excepciones que confirman la regla- tratan de sobrevivir en aquel medio por esencia hostil al arte y la cultura. La tarea cultural hay que verla desde su base, como una rama de la producción social.
El oficio de editor que desarrolla José Manuel tiene un alto componente de pasión; se llega a él porque se aman los libros y la lectura. Un editor sentirá que cada proyecto terminado con éxito es un logro personal y entregará lo mejor de sus conocimientos en el proceso. Si esta pasión estuviera ausente, el oficio no podría desempeñarse a cabalidad. “Si no puedes con la vida, escribe. Si no puedes escribir, edita”, dijo J.D. Salinger.
El editor conoce y se apasiona por los libros, la lectura y el lenguaje.
Como personas, todos los integrantes de la editorial dirigida por José Manuel Castellano tienen en común dos cosas: la pasión por los libros y las ganas de trabajar por la cultura y la socialización del conocimiento.
Les apasiona lo que hacen. Esa es la clave.
Tres años de actividad incesante de la Editorial de Estudios Sociales de América Latina nos ha demostrado que no hay medio hostil ni escepticismo valedero ante el ímpetu de una juventud decidida a ganar la batalla. La Editorial ha logrado sacudir la indiferencia en unos, la inhibición en otros, contagiando a todos su entusiasmo.
Porque confiamos profundamente en las posibilidades creadoras del hombre, confiamos con justificado optimismo, en que el futuro de la Editorial Centro de Estudios Sociales de América Latina será luminoso. Siempre ha de aspirarse a que las semillas sean fecundas en cualquier campo de la tierra. Pensamos que CES-AL es como una semilla sembrada entre nosotros.