
Por: Eugenio Crespo
Poeta, Cuenca (Ecuador)
*
Mañana algún dios
Tal vez
sienta un breve escozor al ver florecer
en el inhabitable hueso
el silencio del hombre
La noche ha muerto
no habrá funeral en el día
El eco del silencio
es un aullido de lobos
que se repite
Ensilla
a la bestia del mundo
que vamos a rodar
por mucho tiempo
Los hombres
entre ángeles y demonios
hacen bulla
nadie calla para escuchar
la guerra de los dioses
Levántate hasta alcanzar
el universo que te provoca
y danza danza al compás de la libertad
celebrando el instante del yo
porque el tú ya inauguró su pasado
No es el eco de mi mudez
es el silencio del tiempo
Este apurar del tiempo que me bebo
es con el fin de llegar ebrio a la caída
y poder vomitar por el golpe
hasta los residuos de la memoria
Sólo en los espejos
donde inverna el silencio
somos habitables.