Un estudio con 86 000 personas revela que quienes hablan varios idiomas tienen un envejecimiento más lento y una mejor salud cognitiva. Además, el efecto es mayor cuantos más idiomas se hablen.

Hablar más de un idioma podría ser mucho más que una habilidad cultural o comunicativa: también puede ser un escudo contra el envejecimiento acelerado. Un estudio publicado en Nature Aging sugiere que el multilingüismo está asociado con un envejecimiento más lento y una mejor salud cognitiva a largo plazo.
El efecto protector es proporcional al número de lenguas habladas: cuantos más idiomas, mayor beneficio
Los resultados fueron claros: las personas que hablan un solo idioma tienen el doble de probabilidades de envejecer de forma acelerada, mientras que quienes usan varios idiomas mostraban un riesgo aproximadamente un 50 % menor. Además, el efecto protector es proporcional al número de lenguas habladas: cuantos más idiomas, mayor beneficio.
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Una herramienta de salud pública
Incluso al ajustar por edad, educación, nivel socioeconómico y entorno social, el vínculo entre multilingüismo y envejecimiento saludable se mantiene.
Los autores sostienen que fomentar el aprendizaje y uso de varios idiomas podría convertirse en una herramienta de salud pública, al fortalecer la resiliencia cognitiva y mantener la autonomía funcional en la vejez. “Hablar más de una lengua no solo abre puertas culturales —explican los investigadores—, también podría ayudarnos a mantener el cerebro joven por más tiempo”.
Referencia:
Jason Rothman, Federico Gallo. A multilingual guide to slowing aging. Nature Aging (2025).
