
Financiación de la educación: un imperativo político urgente
En 2025, se agudizó la preocupación por la disminución de la inversión en educación. Un nuevo análisis publicado en el Informe de la UNESCO sobre Seguimiento de la Educación en el Mundo revela que la ayuda internacional a la educación podría disminuir en más de una cuarta parte entre 2023 y 2027, con una reducción del 12 % ya observada en 2024. Las nuevas cifras de la UNESCO también mostraron esta tendencia de disminución del compromiso se acentúa a pesar de que 272 millones de niños y jóvenes siguen excluidos del sistema escolar, la mitad de ellos en África. La UNESCO pidió a los donantes que renovaran su compromiso con la educación.
En este contexto, en 2025, la UNESCO lideró un nuevo impulso mundial para dar prioridad a la financiación de la educación. En la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo Sostenible, que tuvo lugar en Sevilla (España), la UNESCO dio la voz de alarma y pidió a los donantes que renovaran su compromiso con estas áreas clave del desarrollo. La educación ocupó, con razón, un lugar central en el debate mundial sobre la financiación. La Organización hizo hincapié en la necesidad de ir más allá de las soluciones a corto plazo y adoptar enfoques estructurales que vinculen la inversión en educación con la sostenibilidad de la deuda, los mecanismos de financiación innovadores y la gestión eficiente de las finanzas públicas.
Docentes: reconocer y recompensar a los agentes clave del cambio
Ante escasez masiva de docentes cualificados en todo el mundo, la UNESCO intensificó sus esfuerzos por fortalecer y revalorizar la profesión docente. En la primera Cumbre Mundial sobre Docentes, organizada conjuntamente con Chile en agosto, los líderes mundiales se comprometieron a reinventar y apoyar a los docentes como piedra angular de los sistemas educativos. La adopción del Consenso de Santiago proporcionó un marco concreto de principios y acciones concretas basadas en las recomendaciones de la UNESCO para fortalecer las políticas docentes y garantizar su financiación sostenible.
La inteligencia artificial y el futuro del aprendizaje
La inteligencia artificial siguió siendo el centro de los debates mundiales sobre educación a lo largo del año, lo que supuso tanto oportunidades transformadoras como retos complejos. La UNESCO utilizó su capacidad de convocatoria y su función normativa para ayudar a los países a navegar por este panorama en constante evolución, garantizando que la tecnología en la educación apoye la inclusión, la equidad y la acción humana.
La Semana del Aprendizaje Digital, celebrada en septiembre, exploró cómo la inteligencia artificial está transformando la educación y qué significa esto para los alumnos, los educadores y los sistemas educativos de todo el mundo. En esta ocasión, la UNESCO lanzo dos publicaciones: La IA y el futuro de la educación: Disrupciones, dilemas y direcciones, que recoge las perspectivas de pensadores de todo el mundo, y La IA y la educación: proteger los derechos de los educandos, que subraya que el uso de la IA en la educación debe estar firmemente anclado en el derecho a la educación y protegido por los principios de los derechos humanos.
La inteligencia artificial está provocando cambios disruptivos en la educación. Esto plantea dilemas humanos y políticos, y nos obliga a reflexionar sobre el rumbo que debemos tomar. El futuro de la educación se determinará a partir de las decisiones políticas que tomemos en materia de inversión educativa, pedagogía, gobernanza y principios éticos por los que abogamos. Para ello, es esencial que podamos contar con un liderazgo fuerte y decisivo.
La educación en situaciones de emergencia: proteger la continuidad del aprendizaje
En situaciones de crisis y conflicto, la educación sigue siendo un salvavidas y una fuente de esperanza, resiliencia y recuperación. En el Día Internacional para Proteger la Educación de los Ataques, celebrado en septiembre, la UNESCO subrayó su profunda preocupación por el aumento del 44 % en los ataques perpetrados contra centros educativos en 2024.
En Gaza, donde el prolongado conflicto ha perturbado gravemente la educación, la UNESCO prestó apoyo en materia de apoyo psicosocial y para la salud mental a 1 200 niños y adolescentes desplazados y ayudó a 20 000 estudiantes de educación superior a través del Campus Virtual de Gaza.
En Sudán, la UNESCO, la Alianza Mundial para la Educación y los socios nacionales pusieron en marcha el Plan de Educación Transitoria (TEP) 2025-2027, una hoja de ruta para proteger el derecho a la educación en medio de una de las crisis humanitarias más complejas del mundo.
La UNESCO también siguió alertando a la comunidad internacional sobre la prohibición de la educación de las niñas en Afganistán, donde 2,2 millones de niñas siguen sin poder ir a la escuela. Un nuevo informe de la UNESCO publicado en octubre advertía del agravamiento de las repercusiones en la alfabetización, el desarrollo de competencias y la igualdad de género. En diciembre, la UNESCO puso en marcha nuevos programas respaldados por la Unión Europea para reforzar la educación de las comunidades afectadas por la crisis en Haití y Afganistán.
Educación para la paz y los derechos humanos
En un mundo marcado por una polarización y unos conflictos cada vez mayores, la UNESCO reforzó sus acciones a favor de la educación para la paz y de los derechos humanos.
Reconociendo que la educación es tanto un derecho universal como una de las herramientas más poderosas para combatir las causas profundas del odio, la UNESCO lanzó una nueva publicación titulada “Abordar los pasados violentos mediante la educación: una guía de políticas” y dos nuevas publicaciones sobre educación en materia de antisemitismo y cómo contrarrestarlo: una guía para docentes y actividades didácticas para la educación secundaria.
En diciembre, el primer Premio UNESCO de Educación para la Ciudadanía Mundial, financiado por la República de Corea, reconoció un proyecto escolar en la selva amazónica de Ecuador y una organización dirigida por jóvenes en la República Unida de Tanzanía por sus esfuerzos para promover la empatía, la participación cívica y la paz.
Una educación más verde
A medida que el cambio climático sigue alterando las vidas y los medios de subsistencia, la UNESCO ha intensificado sus esfuerzos para acelerar la creación de escuelas verdes en todo el mundo. Antes de la COP30, nuevos datos de la UNESCO revelaron que 96 000 escuelas de 93 países han adoptado las prácticas verdes recomendadas por la Organización. Estos resultados se presentaron en una Mesa Redonda Ministerial de la COP30 sobre la ecologización del sector educativo, en la que la UNESCO instó a los gobiernos a que continúen sus esfuerzos con el objetivo de integrar las cuestiones medioambientales en todos los planes de estudio y alcanzar el objetivo de que el 50 % de las escuelas de cada país sean escuelas verdes de aquí a 2030.
Integrar la Historia General de África en los sistemas educativos
Sesenta años después de embarcarse en la ambiciosa tarea de restaurar y documentar la historia del continente africano desde la prehistoria hasta la actualidad, la UNESCO anuncia la finalización de los tres últimos volúmenes de la Historia General de África en octubre.
De cara al año 2026, la UNESCO reforzará la coordinación y el liderazgo mundiales en relación con el ODS 4, a medida que la comunidad internacional comience a definir la agenda educativa más allá de 2030. La labor de la UNESCO en materia de docentes seguirá siendo fundamental para impulsar la agenda educativa mundial y apoyar los esfuerzos de transformación nacionales. Se intensificará la participación en los países afectados por crisis, incluida la planificación para fortalecer los sistemas educativos. A medida que la transformación digital siga remodelando el aprendizaje, la UNESCO intensificará su apoyo a una transformación digital centrada en el ser humano que fortalezca los sistemas educativos y ayude a los países a configurar el futuro del aprendizaje.