La expedición, prevista para el verano de 2027, tendrá la primera tripulación exclusivamente femenina en la estación Flashline Mars de la isla de Devon, en el archipiélago canadiense.
La exploración de Marte tiene una nueva escala en la Tierra, y esta vez el escenario no será el desierto, sino el hielo. La asociación Hypatia Mars ha anunciado que su tercera misión, Hypatia III, se desarrollará en la Flashline Mars Arctic Research Station (FMARS), situada en la remota isla de Devon (Canadá). Las anteriores misiones Hypatia tuvieron lugar en la Mars Research Desert Station de Utah (EE UU).
El proyecto supone un hito doble: será la primera misión formada íntegramente por mujeres en esta base y la primera en contar con investigadoras españolas.
El proyecto supone un hito doble: será la primera misión formada íntegramente por mujeres y la primera en contar con investigadoras españolas
“El frío extremo, la nieve y el hielo transforman por completo la gestión de la misión, incluyendo el equipamiento, la ejecución de las actividades extravehiculares y el rendimiento de las tripulantes”, señala Bastida. Además, destaca el desafío de la autonomía total: “La isla de Devon es la mayor isla deshabitada del mundo. No hay hospitales ni infraestructuras de apoyo; el aislamiento severo acercará la simulación mucho más a lo que implicaría una futura misión tripulada a Marte”.
Despega la segunda misión Hypatia: estudiarán como afectaría vivir en Marte al cuerpo de las mujeres
Analizar el bienestar y la resiliencia biológica
En cuanto al área de salud, Hypatia III dará continuidad a los estudios sobre la fisiología femenina en entornos extremos, pero con nuevos enfoques.
La misión tiene un fuerte componente de geociencias y ecología terrestre
Para Bastida, la clave del éxito reside en la diversidad del equipo: “Al ser un equipo multidisciplinar, cada proyecto puede beneficiarse de miradas diversas y aprovechar el conocimiento de las demás”.

La expedición, prevista para el verano de 2027, tendrá la primera tripulación exclusivamente femenina. / Hypatia Mars
Centinelas del cambio climático en Nunavut
Más allá de la simulación espacial, la misión tiene un fuerte componente de geociencias y ecología terrestre. En colaboración con el Gobierno y la población de Nunavut, las investigadoras monitorizarán el permafrost y analizarán la calidad del agua para detectar contaminaciones históricas liberadas por el deshielo.
Por primera vez, se analizará la ‘salud espiritual’, que engloba el bienestar y la capacidad de resiliencia de las astronautas ante condiciones críticas


