Explican por qué los mayores de 70 años fueron los más vulnerables a la covid-19 en la primera ola

Las personas mayores desarrollaron una respuesta inmunitaria menos potente frente al SARS-CoV-2, con menor producción de anticuerpos y una mayor activación trombo-inflamatoria, factores asociados a una mayor gravedad y mortalidad durante la primera fase de la pandemia.

Ilustración 3D del SARS-CoV-2.

Ilustración 3D del SARS-CoV-2. / Unsplash

Durante el primer año de la pandemia de COVID-19, la mortalidad afectó de forma especialmente intensa a los pacientes mayores de 70 años, en un contexto en el que todavía no se disponía de vacunas y las causas de esta elevada vulnerabilidad no estaban claras.

Ahora, un estudio multidisciplinar liderado por personal investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), financiado por La Fundació La Marató de TV3 y el proyecto CIBERES-UCI-COVID, da explicación a este hecho.

El trabajo, publicado en la revista científica GeroScience y que también ha contado con la colaboración, entre otros, del área de Enfermedades Infecciosas del CIBER (CIBERINFEC), analizó la respuesta frente al SARS-CoV-2 en 450 pacientes ingresados en los hospitales universitarios Arnau de Vilanova y Santa María de Lleida y Río Hortega de Valladolid, y validó sus resultados en una cohorte independiente de 244 pacientes críticos.

Menor capacidad antiviral en las personas mayores

Los resultados muestran que los pacientes mayores de 70 años desarrollaban una respuesta inmunitaria menos eficaz frente al virus. En concreto, producían menos anticuerpos específicos frente al SARS-CoV-2 y presentaban niveles reducidos de moléculas clave en la defensa antiviral, como la granzima A o el interferón gamma. Esta menor capacidad de respuesta se traducía en un peor control del virus, con mayores niveles de carga viral en sangre.

Los resultados muestran que los pacientes mayores de 70 años desarrollaban una respuesta inmunitaria menos eficaz frente al virus

Además, el estudio identificó que los pacientes de mayor edad activaban mecanismos inmunitarios distintos a los de los pacientes más jóvenes. En ellos predominaba una mayor activación de la inmunidad innata, junto con daño endotelial y activación de la coagulación.

Este patrón sugiere que, en su intento por controlar la infección, los pacientes ancianos desarrollaban una respuesta trombo-inflamatoria, asociada a formas clínicas más graves de la enfermedad. Como consecuencia, la mortalidad fue significativamente mayor en este grupo: aproximadamente un 32 % en mayores de 70 años frente a un 6 % en pacientes más jóvenes.

Claves del estudio

Según explica el investigador del estudio Alejandro Álvaro-Meca, investigador del CIBERINFEC en la Universidad Rey Juan Carlos I de Madrid, “este perfil biológico se pudo identificar gracias a la aplicación de un modelo de aprendizaje automático que permitió detectar los biomarcadores clave asociados a la respuesta del paciente de edad avanzada”. El modelo fue posteriormente validado en una cohorte independiente de pacientes críticos, confirmando su robustez.

En su intento por controlar la infección, los pacientes ancianos desarrollaban una respuesta trombo-inflamatoria

Tamara Postigo-Casado, primera firmante del estudio e investigadora del IBSAL, destaca que “este trabajo permite entender cómo responden los pacientes de edad avanzada frente a un virus nuevo, frente al que no tenían inmunidad previa, y aporta claves relevantes para proteger mejor a esta población ante futuras infecciones emergentes”.

Por su parte, los investigadores principales del proyecto Jesús F. Bermejo-Martín y David de Gonzalo, investigadores del CIBERES en el IBSAL y en el IRBLleida -respectivamente-subrayan que la disponibilidad de las vacunas cambió radicalmente este escenario: “una vez vacunados, los pacientes mayores pudieron controlar mejor el virus y evitar el desarrollo de esta respuesta trombo-inflamatoria, lo que redujo notablemente la mortalidad”.

Por su parte, Raúl López-Izquierdo, co-último firmante del trabajo e investigador del Hospital Universitario Río Hortega, pone en valor el modelo colaborativo del sistema sanitario español: “este estudio demuestra que la cooperación entre personal investigador clínico y básico es fundamental para comprender mejor las infecciones graves y mejorar la atención a los pacientes”.

Referencia:

Postigo-Casado T, Ortega A, Álvaro-Meca A, Vélez-Serrano D, García-Mateo N, Tedim AP, et al. «Key factors of the deranged antiviral response in elderly patients with COVID-19: a machine-learning analysis» GeroScience.

Fuente: Instituto de Salud Carlos III
Derechos: Creative Commons.
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