Los últimos neandertales del noroeste de Europa tenían mayor variabilidad genética de la pensada

El hallazgo cuestiona la idea de que el deterioro genético fuera una de las principales causas de su extinción y permite comprender mejor cómo vivieron y desaparecieron los neandertales tardíos.

Los últimos neandertales del noroeste de Europa tenían mayor variabilidad genética de la pensada

Una pareja de mujer neandertal y hombre ‘Homo sapiens’. / José Antonio Peñas (SINC)

Los estudios genéticos de los neandertales se ven limitados por la escasa conservación del ADN. Se sabe poco sobre su estructura social y genética, y sobre las causas que contribuyeron a su extinción hace unos 40 000 años.

Mediante el análisis de ADN antiguo de restos hallados en Bélgica y Francia, se descubrió que estos neandertales presentaban una gran diversidad genética

Una nueva investigación publicada en Nature ofrece la imagen más detallada hasta la fecha sobre la diversidad de los últimos neandertales en Europa noroccidental. El equipo internacional liderado por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig (Alemania) ha logrado reconstruir las relaciones genéticas de los individuos que vivieron poco antes de que la especie desapareciera.

Mediante el análisis de ADN antiguo de restos hallados en Bélgica y Francia, se descubrió que estos neandertales presentaban una gran diversidad genética. A diferencia de otros grupos, los autores hallaron escasa evidencia de endogamia, lo que indica que la reducción de la diversidad genética no fue la causa principal de su desaparición.

Los neandertales recolectaban marisco con las mismas estrategias que los humanos modernos

Los neandertales recolectaban marisco con las mismas estrategias que los humanos modernos

Escasa evidencia de endogamia

El equipo de investigación secuenció el ADN de 27 restos procedentes de siete yacimientos en la cuenca del Mosa, en Bélgica (una zona excepcionalmente rica en yacimientos del Paleolítico Medio), y dos en Francia. Un individuo de 45 000 años de antigüedad, hallado en la cueva de Goyet, en Bélgica, proporcionó el quinto genoma neandertal de alta cobertura secuenciado hasta la fecha.

Al generar datos genéticos de múltiples individuos, ahora podemos examinar las poblaciones de neandertales tardíos con un detalle mucho mayor

Alba Bossoms Mesa, primera autora (Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva)

“Hasta ahora, solo disponíamos de cuatro genomas de neandertal de alta calidad y un número limitado de genomas de menor calidad, por lo que la mayoría de las preguntas sobre la diversidad regional eran difíciles de abordar”, afirma la primera autora, Alba Bossoms Mesa, investigadora doctoral en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. “Al generar datos genéticos de múltiples individuos, ahora podemos examinar las poblaciones de neandertales tardíos con un detalle mucho mayor”.

Los autores también recuperaron datos nucleares del genoma completo de 19 restos menos conservados. A partir de estos datos, descubrieron que muchos individuos no estaban estrechamente emparentados, lo que sugiere que vivían en grupos grandes y bien conectados.

Una población regional conectada

Los análisis genéticos muestran que se separaron de un ancestro común con otros neandertales conocidos hace aproximadamente 54 000 años, y se cree que estaban más emparentados entre sí que con otros grupos. Se considera probable que los individuos de este estudio hayan coexistido durante hasta 500 generaciones con los primeros humanos modernos. Sin embargo, los autores no han encontrado introgresión del genoma humano moderno.

Los neandertales tardíos de Europa noroccidental parecen haber formado parte de una población regional conectada

Benjamin M. Peter, coordinador de la investgiación (Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva)

“Nuestros resultados muestran que la imagen que surge de una región no puede aplicarse simplemente a todos los grupos”, señala el autor principal, Benjamin M. Peter, líder de grupo en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. “Los neandertales tardíos de Europa noroccidental parecen haber formado parte de una población regional conectada, en lugar de ser grupos pequeños y aislados con apareamientos frecuentes entre parientes cercanos”.

Mayor diversidad genética

Aunque todos tenían una diversidad genética muy limitada, los investigadores no encontraron pruebas de que los neandertales tardíos portaran una carga creciente de mutaciones dañinas. Además, al comparar el genoma de alta calidad de Goyet, este no mostró una diversidad menor que los anteriores.

Los resultados desafían la idea de que los neandertales desaparecieron principalmente porque sus genomas se deterioraron de forma constante

“Este estudio destaca el poder del ADN antiguo para revelar la variación dentro de los neandertales a una escala mucho más fina de lo que era posible anteriormente”, afirma la coautora Janet Kelso, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. “En lugar de verlos como una única población en declive, estamos empezando a reconocer una imagen más compleja de diversidad regional, conectividad e historia poblacional”.

Aunque estos resultados no descartan la posibilidad de una vulnerabilidad demográfica, desafían la idea de que los neandertales desaparecieron principalmente porque sus genomas se deterioraron de forma constante. En su lugar, parecen haber formado parte de una población regional genéticamente diversa durante un periodo de profundos cambios ecológicos y demográficos.

Nuevos datos sobre la genética neandertal

“Los hallazgos constituyen un punto de referencia para comprender la diversidad genética de los neandertales tardíos, poco antes de su desaparición y, en cierta manera, para descartar la baja variabilidad genética como motivo de su desaparición o, al menos, como causa global en todo el continente. Aunque, en este caso, habrá que esperar a contar con datos genéticos de otras zonas para saber si esta particularidad fue única en la Cuenca del Mosa o en toda Eurasia”, destaca Ana B. Marín-Arroyo, catedrática de Prehistoria de la Universidad de Cantabria y directora del Grupo I+D+i EvoAdapta, en declaraciones a la Science Media Centre (SMC).

Habrá que esperar a contar con datos genéticos de otras zonas para saber si esta particularidad fue única en la Cuenca del Mosa o en toda Eurasia

Ana B. Marín-Arroyo, catedrática de Prehistoria (Universidad de Cantabria)

Por otro lado, Javier Baena, catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Madrid, explica a SMC que el trabajo “permite entender modelos demográficos y de comportamiento que pueden correlacionarse con variables a escala arqueológica y contribuyen a entender los procesos de territorialización, movilidad y extinción en estos grupos”.

Referencia:

Alba Bossoms Mesa et al. “Genetic diversity of late Neanderthals in northwestern Europe”. Nature

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
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