Un estudio español ha analizado alimentos y bebidas representativos del 85 % del mercado. Su principal conclusión es que el uso de edulcorantes bajos y sin calorías ha aumentado en los últimos años en nuestro país como consecuencia, entre otros factores, de la reformulación de alimentos y bebidas para reducir su contenido en azúcares.

Para los consumidores, conocer qué productos contienen edulcorantes puede facilitar una toma de decisiones alimentarias más informada, especialmente en personas que quieren o necesitan controlar su ingesta de azúcares. Al mismo tiempo, estos datos proporcionan a las autoridades sanitarias una visión actualizada de las tendencias de uso de estos ingredientes, lo que puede contribuir al seguimiento de la reformulación de alimentos, a la evaluación de las prácticas de etiquetado y al desarrollo de futuras políticas nutricionales.
El análisis actualiza la información sobre la presencia de edulcorantes bajos y sin calorías en los alimentos y bebidas comercializados en España
El análisis, que actualiza la información sobre la presencia de edulcorantes bajos y sin calorías en los alimentos y bebidas comercializados en España, ha sido llevado a cabo por un equipo de investigación del área de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición del CIBER (CIBEROBN), liderado por el grupo de María Puy Portillo.
El trabajo se ha desarrollado en colaboración con la Sociedad Española de Nutrición (SEÑ) y ha contado con la participación de tres grupos de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), el Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela (CHUS) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).
Los efectos negativos de los edulcorantes pueden transmitirse a las siguientes generaciones
El mercado alimentario español actual
Para llevar a cabo el estudio, se realizó una búsqueda y un análisis sistemático de la información recogida en las etiquetas de ingredientes de alimentos y bebidas representativos del 85 % del mercado español, utilizando la base de datos alimentaria NUTRIFEN de la Fundación Española de la Nutrición (FEN).
El análisis permitió identificar la presencia de uno o más edulcorantes bajos y sin calorías autorizados en la Unión Europea en 2 469 alimentos y bebidas. Cabe destacar que la investigación se basa exclusivamente en la información declarada en el etiquetado de los productos y no cuantifica la cantidad real de edulcorantes presentes.
La investigación se basa exclusivamente en la información declarada en el etiquetado de los productos y no cuantifica la cantidad real de edulcorantes presentes
Además, el estudio pone de manifiesto cambios respecto a investigaciones previas. Mientras que la categoría de refrescos continúa siendo la principal, ‘Barras de chocolate y confitería, coberturas dulces y postres’ pasa a ocupar el segundo lugar en presencia de LNCS, sustituyendo a los zumos y néctares de frutas.
El estudio también muestra cambios en el tipo de edulcorantes utilizados. El acesulfamo K se convierte en el más empleado en los productos analizados -sustituyendo al sorbitol-, seguido de la sucralosa y el aspartamo.

Los cambios identificados en este estudio ponen de manifiesto la importancia de mantener un seguimiento continuo de la reformulación de alimentos y bebidas. / CIBEROBN
Combinación de edulcorantes: una práctica más habitual
“Los resultados muestran que la reformulación de los alimentos está modificando el perfil de edulcorantes utilizados en distintas categorías de productos. Esto pone de manifiesto la necesidad de mantener una monitorización continua del mercado alimentario”, señala Asier Léniz, primer autor del estudio.
Otra de las conclusiones del trabajo es que la combinación de varios edulcorantes en un mismo alimento constituye la práctica más habitual, ya que la mayoría de los productos contienen dos o tres LNCS utilizados de forma conjunta.
En palabras de María Puy Portillo, “contar con información actualizada sobre la composición de los alimentos es esencial para la investigación en nutrición y para el diseño de estrategias de salud pública. Los cambios identificados en este estudio ponen de manifiesto la importancia de mantener un seguimiento continuo de la reformulación de alimentos y bebidas, y del uso de los edulcorantes bajos y sin calorías en España”.

Los estudios de actualización del uso de edulcorantes, así como de otros aditivos e ingredientes, deben ser continuados pues los procesos de formulación y reformulación son continuos y los productos alimenticios cambian constantemente

“Los estudios de actualización del uso de edulcorantes, así como de otros aditivos e ingredientes, deben ser continuados pues los procesos de formulación y reformulación son continuos y los productos alimenticios cambian constantemente. En este caso se trata de una actualización de otros ya realizados con antelación, que pone de manifiesto la variabilidad de edulcorantes, así como de sus combinaciones,” señala Rafael Urrialde, vocal de la SEÑ y autor senior de la publicación.
“Esto supone un cambio sustancial frente a lo que ocurría hace 15 o 20 años, cuando predominaba la presencia de un solo edulcorante por producto alimenticio. La colaboración desde la Sociedad Española de Nutrición es esencial para impulsar estudios en colaboración con sociedades científicas y centros de referencia, capaces de generar evidencia científica útil para la investigación, las autoridades de salud pública, los profesionales y los consumidores”, concluye.
Referencia:
Léniz A. et al. «Analysis of the use of low- and no-calorie sweeteners in foods and beverages marketed in Spain: An update». Journal of Food Composition and Analysis (2026)
