Un estudio analiza el consejo editorial de más de 10 000 revistas científicas y revela que un 66,8 % de los puestos están ocupados por hombres. Para los expertos, esto puede influir en qué investigaciones se publican, cómo se evalúan y quién recibe reconocimiento.

Los hombres ocupan dos de cada tres puestos en los consejos editoriales de las revistas científicas. Es uno de los resultados de un estudio elaborado por una investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), organismo adscrito al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
El trabajo, publicado en la revista Journal of the Association for Information Science and Technology, muestra, además de una clara mayoría masculina, estructuras muy jerarquizadas, una elevada concentración de editores en universidades frente a otros organismos y un predominio geográfico de Estados Unidos y Europa occidental.
El trabajo muestra que en los consejos editoriales hay un predominio geográfico de Estados Unidos y Europa occidental
“Se expone la relevancia de analizar los comités editoriales, ya que estos deciden qué trabajos se publican y, por tanto, influyen en la orientación y legitimación del conocimiento científico”, señala Evangelina Becerra, investigadora del CSIC en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) y una de las autoras del estudio. “Este estudio permite observar, a una escala hasta ahora poco habitual, cómo se distribuye la autoridad dentro del sistema de publicación científica”, añade.
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El poder de decisión
En esto coincide Mª Ángeles Coslado, de la Unidad de Ciencia Abierta de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), ajena al estudio. “El hecho de que los hombres ocupen dos de cada tres puestos en los comités editoriales y, además, suelan desempeñar los cargos de mayor relevancia tiene implicaciones críticas para la ciencia y para la equidad de género”, dice en declaraciones a SINC.
Según Coslado, esta distribución es la evidencia de que la edición científica “continúa siendo un espacio en el que los hombres concentran buena parte del poder de decisión y de la autoridad académica, lo que puede influir en qué investigaciones se publican, cómo se evalúan y quién recibe reconocimiento dentro de la comunidad científica global”.

Los hombres concentran buena parte del poder de decisión, lo que puede influir en qué investigaciones se publican, cómo se evalúan y quién recibe reconocimiento

Así, considera este sesgo de género una limitación en la producción científica “en todas las etapas del ciclo de investigación”: “Al estar los órganos de decisión dominados por hombres, los estereotipos de género pueden trasladarse a la valoración de la ciencia y que se considere de forma estereotipada las realidades específicas de las mujeres, ya sean sociales o biológicas”.
Autora de un estudio que publicó en 2023 en la Revista Española de Documentación Científica, vio la misma disparidad en el sistema editorial científico español. “La tendencia de que los hombres ocupen la mayoría de los puestos editoriales se replica en el sistema científico español, especialmente en los cargos de mayor autoridad y prestigio”, dice Coslado.
Así, los resultados mostraron que en España la representación femenina disminuye conforme aumenta el nivel de decisión o prestigio. “Mientras que el 68,77 % de las revistas españolas de calidad logran una presencia paritaria (mínimo 40 % de mujeres) en sus listados de revisores, este porcentaje cae al 41,53 % cuando se trata de los consejos asesores o científicos”, señala.
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Mayoría occidental
El estudio del CSIC, que analiza los consejos editoriales a escala internacional, también muestra que la autoridad editorial no solo es desigual por género, sino también por territorio y tipo de institución. Así, la representación nacional se concentra en Estados Unidos (28 %), seguido por Reino Unido, Italia y Alemania.
En el plano institucional, más del 90 % de los editores está vinculado a universidades, mientras que la presencia de organismos gubernamentales, centros sanitarios, empresas y entidades sin ánimo de lucro es muy reducida. Esta concentración es mayor que la observada entre los autores científicos y confirma que la función editorial continúa estrechamente asociada al ámbito académico.
En el plano institucional, más del 90 % de los editores está vinculado a universidades
Entre las posiciones cuyo rol pudo clasificarse, las categorías más frecuentes son las de editor de revisión (38,5 %), miembro genérico del consejo editorial (37,6 %) y editor asociado (21 %), mientras que los editores jefes representan sólo el 0,9 % del total.
Por otra parte, los resultados exponen que los consejos editoriales no son estructuras neutrales: presentan una fuerte jerarquización y concentran la representación en determinados países, instituciones y perfiles. “Es por esto que disponer de datos comparables sobre su composición es un paso necesario para avanzar hacia modelos editoriales más transparentes, diversos y representativos de la comunidad científica internacional”, subraya Becerra.
El estudio ofrece una base empírica para evaluar la transparencia de los procesos de selección, diversificar los perfiles incorporados a los consejos editoriales y desarrollar un seguimiento sistemático de la equidad y representación en la publicación científica.
Referencia:
Becerra-Rodero, E., & Ortega, J. L. The role of editorial boards in shaping scholarly communication: A large-scale mapping of their composition and structure. Journal of the Association for Information Science and Technology 2026.
Este trabajo de investigación está financiado por la Comisión Europea-NextGenerationEU, a través del programa Momentum CSIC: Desarrolla tu talento digital.



