Indígenas colaboran en una medida de conservación para salvar a las cacatúas moluqueñas

Una investigación revela que los rituales tradicionales que se basan en la caza y las políticas de conservación de especies en riesgo pueden coexistir, siempre y cuando las intervenciones se basen en la lógica propia de la cultura en vez de imposiciones externas.

Indígenas colaboran en una medida de conservación para salvar a las cacatúas moluqueñas

La cacatúa moluqueña, especie en peligro de extinción / Balázs Tisza, Wildlife Messengers

Indígenas indonesios han encontrado la manera de proteger a una de las cacatúas más raras del mundo sin renunciar a una tradición sagrada que se remonta siglos atrás. Los hallazgos de esta iniciativa se han publicado en Journal of Ethnobiology.

Uno de sus ritos más importantes –denominado Cidaku– hace referencia al paso a la edad adulta

El pueblo huaulu, procedente de la isla de Seram, es una de las tribus más antiguas del país asiático. Para ellos, el bosque no es un recurso pasivo, sino un poderoso reino lleno de seres animados con los que se comparten relaciones complejas.

Uno de sus ritos más importantes –denominado Cidaku– marca el paso a la edad adulta y consiste en la captura de cacatúas moluqueñas de plumas rojiblancas. En su comunidad, la caza es una forma de intercambio sagrado, donde la muerte del animal es un acto peligroso que debe ser justificado para apaciguar a los espíritus del bosque, que los nativos llaman kaitahuupuem.

Aves en riesgo

Hoy en día, estas aves se encuentran en peligro de extinción, y por ello un estudio de la Universidad Nacional de Australia ha encontrado una solución que permitirá mantener las costumbres del pueblo indígena sin impactar contra esta especie.

Las poblaciones de estas aves han ido disminuyendo como consecuencia de la destrucción de su hábitat y el comercio ilegal de fauna silvestre

George Olah, autor principal de este trabajo e investigador de la UNA

Según explica a SINC el autor principal de este trabajo e investigador de la institución australiana, George Olah, en la antigüedad utilizaban cabezas humanas, pero más tarde empezaron a capturar a cacatúas. “Esto ha generado tensiones con el parque nacional y las políticas de conservación actuales, ya que esta especie no se encuentra en ningún otro lugar del mundo”, afirma.

“Las poblaciones de estas aves han ido disminuyendo como consecuencia de la destrucción de su hábitat y el comercio ilegal de fauna silvestre”, informa el experto. “La combinación de ambos factores hace que estas cacatúas estén consideradas “en peligro” por la Lista Roja de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN), algo que podría agravarse por la caza local de los huaulu”, añade.

Una práctica espiritual

Para solucionarlo, los investigadores impulsaron entrevistas, debates en grupos focales y trabajo de campo participativo con miembros de la comunidad de Huaulu entre 2019 y 2025 para documentar cómo se desarrolló y se puso en práctica el nuevo acuerdo de conservación.

Para los huaulu contemporáneos la potencia espiritual del ritual Cidaku depende menos de la caza y más de la integridad espiritual inherente a la propia especie

George Olah, autor principal de este trabajo e investigador de la UNA

En concreto, la tribu colaboró con las autoridades en las labores de conservación para adaptar su ceremonia sagrada y utilizar plumas desprendidas de forma natural recogidas en centros de rescate de fauna silvestre.

Con ayuda de los ancianos, los expertos pudieron crear un ‘banco de plumas’ procedentes de centros de rehabilitación y eliminar la necesidad de cazar aves silvestres para la ceremonia.

Esta solución ha sido reconocida de manera oficial por el Gobierno de Indonesia y ofrece un modelo de iniciativa de conservación en el que colaboran las comunidades indígenas en lugar de actuar en su contra.

Los investigadores cuestionan la idea de que las prácticas culturales y la conservación de la fauna silvestre sean incompatibles. “Descubrimos que para los huaulu contemporáneos, la potencia espiritual del ritual Cidaku depende menos de la caza y más de la integridad espiritual inherente a la propia especie”, cuenta Olah.

Un modelo que va más allá

“Este acuerdo va más allá de la protección de una especie y valida el papel de la comunidad como legítima guardiana de su entorno”, explica la coautora del trabajo e investigadora de la Universidad de Gadjah Mada (Indonesia), Dwi Agustina. “Este proyecto demuestra que cuando dejamos de congelar la cultura en el pasado y apoyamos su evolución, podemos lograr resultados que beneficien tanto a la biodiversidad como a la identidad indígena”.

Una red comercial milenaria transportaba loros vivos de la Amazonia a la costa andina

Una red comercial milenaria transportaba loros vivos de la Amazonia a la costa andina

El equipo espera que esta investigación sirva de modelo global para la conservación biocultural al demostrar que las intervenciones de conservación exitosas son más eficaces cuando se diseñan con los líderes locales y se integran en los marcos culturales existentes.

“Para salvar a la cacatúa moluqueña es necesario salvar a la cultura que la venera”, afirmó Agustina. En su opinión, este estudio demuestra que no hay que elegir entre la continuidad cultural y la supervivencia ecológica: “se pueden tener ambas cosas”, concluye.

Referencia: 

Agustina. D. Sacred Rituals and Endangered Birds: A Biocultural Approach to Cockatoo Conservation on Seram Island, Indonesia. Journal of Ethnobiology2026

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
Compartir este artículo:

Otros artículos: