El déficit de agua y las temperaturas extremas empeoran las perspectivas agrícolas en amplias zonas de la UE, con especial impacto en los cultivos de verano. Las previsiones apuntan a pérdidas graves en algunas regiones y a problemas de suministro de forraje.

La sequía y el calor extremo perjudicaron las cosechas de verano en buena parte de Europa, en particular en la zona occidental y central, mientras en España el impacto es limitado, según el último informe del Centro Común de Investigación, publicado este martes.
La previsión de cosechas de los cultivos de verano en la UE se situó hasta un 14 % por debajo de la media de los últimos cinco años, debido al déficit hídrico excepcional y el calor
Las altas temperaturas y la escasez de agua empeoraron las perspectivas de los cultivos, reduciendo la fertilidad y la acumulación de biomasa y acelerando la senescencia.
Disminución de pastos
El impacto concreto oscila entre reducciones moderadas del rendimiento de los cultivos a pérdidas graves e implica además la disminución de pastos, lo que genera preocupación por el suministro de forraje, indicó la Comisión Europea en un comunicado.
En España se evitaron los peores daños en los cultivos de verano, pero la situación se mantiene la alerta en el norte por el calor
La ‘sed’ de la atmósfera ha agravado en un 40 % las sequías en los últimos 40 años
La situación más crítica se dio en Francia, el sur de Alemania, el norte y centro de Italia, Austria, Chequia, Eslovaquia, Hungría y el oeste de Rumanía. En esas regiones, los rendimientos se verán muy reducidos y es probable que se produzcan pérdidas de cosecha a nivel local.
La situación más crítica se dio en Francia, el sur de Alemania, el norte y centro de Italia, Austria, Chequia, Eslovaquia, Hungría y el oeste de Rumanía.
Otros países en alerta por la sequía fueron Irlanda (la zona sur), Alemania y Dinamarca, donde los bajos niveles de humedad del suelo fueron consecuencia de unas precipitaciones inferiores a la media. Aunque todavía no se han visto repercusiones importantes en los cultivos, podrían producirse si persisten las condiciones de sequedad.
En el sur de Polonia, el oeste de Ucrania y el oeste de Bulgaria el déficit persistente de humedad del suelo afectó a los cultivos de verano, con consecuencias aún limitadas a escala nacional, debido a las condiciones más favorables en otras regiones.
