Escuchar música heavy metal en festivales, como el Wacken Open Air en Alemania, podría aumentar la tolerancia al dolor del público, según un nueva investigación. Los participantes no percibieron un menor malestar, pero fueron capaces de soportar sus efectos durante más tiempo.

La música tiene mucho que ver con las emociones, ya que existen melodías que nos hacen sentir alegría, y muchas otras que nos generan tristeza o ira. Un nuevo estudio, publicado en Scientific Reports revela que determinados géneros, como el heavy metal, podrían ayudar a los pacientes con dolor crónico a dar rienda suelta a sus emociones reprimidas y a gestionar el malestar.
Las personas utilizan la música para satisfacer una gran variedad de necesidades y funciones socioculturales. Entre sus beneficios, los expertos señalan que este tipo de arte es capaz de regular el estado de ánimo y promover el autoconocimiento y las relaciones sociales. En función del género musical, escucharla puede ir más allá del disfrute estético y convertirse en un momento de confrontación personal de sentimientos intensos como la tristeza o el enfado.
Determinados géneros musicales podrían ayudar a los pacientes con dolor crónico
“Hasta ahora, sabíamos que la ira reprimida era lo que más influía en la intensificación de las sensaciones de dolor en pacientes con dolor crónico, explica la coautora del trabajo e investigadora del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales, Lydia Schneider. “Queríamos investigar si la experiencia de esta sensación cambiaba mediante un género musical como el heavy metal, que expresa muchas emociones desagradables como la ira”, explica.
Bajo el agua helada
La experta viajó al Wacken Open Air en 2023 en Alemania con el fin de estudiar a los aficionados del metal in situ y analizó la tolerancia al malestar de 122 aficionados a este género musical.
Para saber su grado de tolerancia, analizó el tiempo que podían mantener la mano y el antebrazo en un dispositivo de agua helada mientras que les medía la frecuencia cardíaca a través de un electrocardiograma.
“Hubo mucha gente que quiso participar en el proyecto, y nos dimos cuenta de que la ciencia desempeña un papel importante en este ámbito”, señala Schneider. “Las correlaciones se apreciaron con mayor claridad cuando solo se tuvieron en cuenta a los participantes que no bebieron alcohol, bebieron poco o una cantidad moderada a lo largo del día de la prueba”.
Los asistentes fueron capaces de soportar el dolor provocado por el frío durante más tiempo que el grupo de control
“Esto parece indicar que se volvieron más resilientes gracias al festival”, apunta la investigadora, un hallazgo que sugiere que los asistentes aceptaban mejor las sensaciones desagradables y se centraban en los factores sobre los que sí tenían control.
Demuestran la relación entre la ausencia de placer por la música y la anhedonia social
Según concluye el coautor del trabajo e investigador de la institución alemana, Tom Fritz, estos resultados son muy relevantes para los pacientes con dolor crónico, ya que aceptar estados emocionales desagradables o situaciones difíciles desempeña un papel fundamental en la resiliencia y la tolerancia al dolor. A su juicio, escuchar música que transmita ira puede resultar positivo para este tipo de personas, porque permitiría regular dicha emoción en lugar de enmascararla con otras más alegres.
Este estudio sugiere que el metal —o la música que transmite ira en general— podría desempeñar un papel preventivo para pacientes que experimentan esta emoción debido al dolor. No obstante, hacen falta más investigaciones para ver si los resultados son replicables en otros eventos.
Referencia:
Schneider. L. et al. Increased pain resilience among heavy metal music festival attendees. Scientific Reports. 2026
