Así es McGetchin, el nuevo nuevo cráter de la Luna que mide más de 200 metros

Nuevas observaciones de la NASA han encontrado una cavidad con más de 200 metros de ancho y otros 43 metros de profundidad. Los investigadores creen que pudo formarse por el impacto de un cometa o un asteroide durante la primera mitad de 2024.

cráter McGetchin

Una vista cenital y de primer plano del cráter McGetchin tomada el 5 de diciembre de 2025. / NASA

Todo empezó con un chequeo rutinario de los datos de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO, por sus siglas en inglés) cuando el científico, Robert Wagner, examinaba un mapa gigante de nuestro satélite en la pantalla del ordenador.

Observó un punto brillante rodeado por un halo oscuro que sugería que el material de la superficie se había desplazado. “En ese instante me detuve, dejé todo lo que estaba haciendo y empecé a investigar qué era ese punto”, expresó el especialista.

 Descubrieron el cráter más grande, formado recientemente, en el sistema solar

Al comparar las imágenes de antes y después, se dio cuenta de que había descubierto el cráter más grande que se había formado de forma reciente en el sistema solar. Este hallazgo, publicado esta semana en Sciences Advances, pone en valor los datos procedentes de los orbitadores lunares de la NASA en un momento en que la misma agencia busca una presencia humana sostenida en la Luna.

Bautismo cósmico

Los expertos creen que este cráter se formó en algún momento entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024 después de que un cometa o un asteroide del tamaño de un edificio de más de tres plantas golpeara su superficie.

Este impacto dejó un cavidad de 222 metros de ancho – lo que abarcan dos campos de futbol– y 43 metros de profundidad en el que cabrían tres autobuses escolares apilados de forma vertical. Los científicos estiman que un impacto de esta magnitud se produce en la Luna una vez cada siglo o incluso más.

Ahora, esta estructura ha pasado a llamase ‘McGetchin’ en honor al científico lunar Tom McGetchin’y, según la agencia estadounidense, se localiza en el borde oriental de nuestro satélite.

Superficie lunar en la que se encuentra el cráter. / NASA

Superficie lunar en la que se encuentra el cráter. / NASA

Impactos lunares

Durante 17 años, el LRO ha orbitado la Luna y ha cartografiado la topografía, la composición de la superficie y la temperatura del satélite. En ese intervalo, la nave ha identificado al menos 1 000 nuevos cráteres y ha señalado otros 100 000 cambios en su superficie provocados por el choque de algún objeto.

Al no existir atmósfera que las frene o las deteriore, las rocas espaciales impactan contra la superficie de la Luna. La mayoría de los meteoritos suelen ser mucho más pequeños en comparación con el objeto que originó a McGetchin.

Por lo general, las cavidades pequeñas suelen ser de unos 9 metros de ancho, la longitud de un edificio de tres plantas tumbado de lado. Los expertos creen que los impactos de este tamaño producen 140 cráteres nuevos en toda la Luna cada año, aunque la mayoría se deben a proyectiles microscópicos que dejan agujeros muy pequeños.

La mayoría suelen ser mucho más pequeños en comparación con el objeto de que provocó el cráter McGetchin

Gracias a su equipamiento, la nave puede observar cambios en la superficie lunar que no resultan evidentes. De hecho, los científicos realizaron observaciones de seguimiento del lugar y encontraron una zona de 6 kilómetros de ancho alrededor del cráter que por la noche es unos 9 grados más fría que sus alrededores.

Un segundo artículo, publicado este miércoles en la misma revista, expone que este enfriamiento se debe a que el impacto removió el regolito –formado por polvo, arena y granos minerales– alrededor del cráter, lo que hizo la superficie menos densa y, por lo tanto, con una menor capacidad para retener el calor.

Los expertos apuntan a que la gran extensión de este “punto frío” resulta sorprendente, ya que demuestra que los impactos pueden modificar la superficie lunar mucho más allá del propio cráter. Estas modificaciones podrían afectar, por ejemplo, a la forma en la que las ruedas de los rovers interactúan con la superficie.

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Nuevo descubrimiento

La sonda recoge imágenes desde una altura de unos 95 kilómetros al tiempo que orbita de polo a polo la Luna. Posee dos cámaras que capturan imágenes en blanco y negro de alta resolución y unas cámara para imágenes multiespectrales. A lo largo de los años, los científicos han elaborado mapas lo suficientemente detallados como para detectar no solo nuevos cráteres, sino también deslizamientos de tierra, módulos de aterrizaje, fallas sísmicas e incluso indicios de tubos de lava.

Buscan cambios que suelen tener menos de 9 metros de diámetro

En concreto, los científicos detrás de estas observaciones analizan de forma periódica las imágenes lunares y, a partir de ellas, buscan cambios que suelen tener menos de 9 metros de diámetro. Sin embargo, cada pocos años, el equipo busca cráteres de gran tamaño (con más de 45 metros de ancho) con los que pueden mapas globales de la Luna y compararlos con versiones anteriores.

Asimismo, estas imágenes ayudaron a los investigadores a estimar el tamaño y la potencia con la que impactó el meteorito que formó el nuevo cráter, detalles que esperan que aparezcan en un futuro estudio.

Referencia: 

Robinson, M. et al. A new 222-m diameter lunar crater. Sciences Advances 2026.

Fuente: NASA
Derechos: Creative Commons.
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