El filósofo y pensador Karl Marx nació en la Renania prusiana actual Alemania, en la ciudad de Trier (antes Trèves, en español Tréveris) el 5 de mayo de 1818. Fue uno de los siete hijos del abogado judío Heinrich Marx y de su esposa holandesa Henrietta Pressburg. El padre era un hombre inclinado a la Ilustración y a las ideas moderadamente liberales, devoto de Kant y de Voltaire. Por tanto, Karl tuvo una infancia habitual en la burguesía culta de su tiempo.
Se doctora en 1841 con la tesis: Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro. Luego trabaja en la elaboración de una teoría sobre la realidad social y colabora en la publicación de la Gaceta Renana, de la que es su redactor jefe. Marx tiene que exiliarse luego de que esta gaceta es intervenida por la censura.
Se dedica entonces al estudio de las diferentes disciplinas, especialmente la filosofía y la historia. Marx es influenciado por el filósofo más importante de su tiempo, Hegel, de quien toma el método dialéctico de razonar y que, según sus propias palabras, pone de pie. Para ello crea la «dialéctica del devenir constante», en la que no se ha realizado la síntesis; además, utiliza el método dialéctico para analizar las contradicciones en la historia de la humanidad y, en particular, la existente entre el capital y el trabajo.
Marx se casa con Jenny von Westphalen, hermana del ministro de Interior de Prusia, con la que se había comprometido desde que era estudiante, pero como los padres de Jenny se oponen al matrimonio, lo contraen luego de la muerte de ellos.
Las autoridades censuran y clausuran todas las revistas que él publica, lo que lo obliga a mudarse de país constantemente. En París es director y fundador de la revista Anales franco-alemanes, que el gobierno de Francia cierra por presión de Prusia. Por la irregularidad de los ingresos, el hogar de Marx subsiste al borde de la miseria.
En 1844 se conoce con Friedrich Engels, quien, además de ser su íntimo amigo y prestarle su incondicional apoyo económico, será su más importante colaborador; también conoce a Proudhon, Blanc, Bakunin, Heine, Kautsky, los más importantes pensadores socialistas del siglo XIX.
Después de su expulsión de Francia funda en Bruselas la Liga de los Comunistas, declara luego no tener patria, ser revolucionario y ateo; en 1848 junto con Engels y por encargo de esta organización, publica el Manifiesto del Partido Comunista. En 1864 participa en la fundación de la Primera Internacional.
Luego de dieciocho años de trabajo, en 1867 publica el primer volumen de su legado principal, El Capital. Esta obra filosófica, política y económica sirve de base para la comprensión del mundo, especialmente en lo que respecta a la teoría del valor y la plusvalía. Marx sostiene que es la acumulación de riquezas por parte de un sector de la sociedad lo que provoca las crisis cíclicas del capitalismo.
En 1871, antes de que la reacción francesa la erradique sangrientamente, durante siete días la Comuna de París nos da la primera experiencia de poder proletario; su sueño de justicia social sobrevive hasta ahora. Esta derrota es un duro golpe para Marx que pospone la lucha revolucionaria y se dedica a escribir su pensamiento.
Basado en la dialéctica de Hegel, Marx concibe la lucha de clases como el motor de la historia. Sostiene que cuando la contradicción entre la acumulación de la riqueza en pocas manos y la imposibilidad de que la mayoría de la sociedad disfrute de ella se torna insostenible, la clase obrera, la clase dominada, es la encargada de enterrar al capitalismo mediante la toma del poder luego de la Revolución Proletaria.
La toma del poder y el gobierno proletario (llamado dictadura del proletariado, aunque se debe aclarar que el término «dictadura» en alemán significa hegemonía) no garantiza la distribución equitativa de las riquezas de la sociedad sino que la burguesía derrocada no regrese nuevamente a gobernar el Estado.
Marx considera deseable que esta transición se haga con la mínima de violencia, la que define como partera de la historia, es decir, como la fuerza necesaria para que los acontecimientos históricos se den. Cree que una vez que estalle la revolución en un país, la misma se debe extender a los demás, mediante la revolución mundial.
Según Marx, el objetivo de esta revolución es acabar con el Estado, instrumento político de opresión de las clases dominantes. Con la realización de este objetivo se crean las condiciones para el nacimiento de una nueva sociedad sin clases antagónicas y, por ende, cesa la necesidad del Estado, que se debe extinguir.
Sus biógrafos señalan que: “Con Marx, la ética política deja de ser una ciencia infusa y la doctrina económica una velada defensa de intereses particulares. Después de él, la comunidad internacional ya no tiene excusas racionales para no avanzar hacia la justicia y la igualdad desde el análisis científico de los hechos, sus relaciones, causas y consecuencias”.
El 14 de marzo de 1883, Marx fallece en Londres.
Rodofo Bueno
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