Por: Wilson Zapata Bustamante / Maestro Nacional
El 11 de mayo de 1997 la computadora “Deep Blue” le ganó al campeón mundial de ajedrez Garri Kaspárov en un histórico match en el que el hombre quedó prisionero de la inteligencia artificial. El científico alemán Bazon Broca, especialista en formas de vida y civilización, calificó el éxito de la computadora, equipada con inteligencia humana, de “trascendental acontecimiento en la historia de la humanidad”. El psicólogo del ajedrez Reinhard Munzert, de la ciudad alemana de Erlangen, lo contradijo: “El duelo constituyó un doble triunfo del espíritu humano. Al fin y al cabo, el ordenador fue programado por seres humanos”.
Azul Profundo
Un monstruo de 1.400 kilos de peso y casi dos metros de altura, con una estructura de dos cabinas y 32 unidades de procesamiento, bautizado con el nombre de Deep Blue (Azul Profundo) e instalado en el piso número 35 del rascacielos Equitable Center, ubicado en el 787 de la Séptima Avenida de la ciudad de Nueva York, en el centro de Manhattan, derrotó al campeón del mundo Garri Kaspárov.
El monstruo creado pro el hombre y equipado con un banco de datos que incluyó 100 años de juegos de los grandes maestros del mundo de todos los tiempos y billones de posibilidades de concluir un juego, fue superior a la mente del campeón del mundo.
Azul Profundo estuvo dotado de 256 procesadores que trabajaron en paralelo, diseñados especialmente para jugar ajedrez y capaces de evaluar 200 millones de posiciones por segundo y prever de 12 a 14 movimientos y sus posibles efectos de posición en el tablero, una verdadera arquitectura informática creada por los investigadores de IBM, con un sistema RS/6000.
Azul profundo dio un jaque a la inteligencia humana… al derrotar al campeón del mundo de la Asociación Profesional de Ajedrez (PCA),el ruso Garri Kaspárov, de 34 años de edad, 1,78 centímetros y 78 kg. de peso en el match auspiciado por la Association for Computimg Machinery (ACM) que se disputó a seis partidas desde el 3 hasta el 11 de mayo de 1997, con un premio de US$ 700.000 para el vencedor y US$ 400.000 para el perdedor.
La última partida duró apenas 19 jugadas y poco más de una hora de competencia y muchos perdieron el sueño. ¿Es que la ciencia ficción se volvió realidad? ¿Acaso HAL-9000 en la Odisea Espacial de Clarke hasta el terrible relato de Harlan Ellison :”No tengo boca y debo gritar”, pasaron de mentira a verdad?
Las opiniones están divididas. Lo cierto es que el monstruo de 1.400 kilos de peso y casi dos metros de altura, humilló al carismático campeón aclamado en EE.UU. como defensor de la raza humana.
Esta situación no es nueva. Si bien hace dos décadas (antes de este match) no se podía concebir que una máquina tuviera la imaginación creadora para producir una obra de arte sobre el tablero, en 1988 la situación cambió.
La computadora ´itech´, desarrollada en la Universidad de Carnegie-Mellon (EE.UU.), derrotó al gran maestro Arnold Denker, ex campeón de los Estados Unidos en un encuentro a cuatro partidas.
Un año después, Kaspárov se enfrentaba, y vencía, a Deep Thought (Pensamiento Profundo, predecesor de Deep Blue). Sin embargo, unos meses después, Anatoly Karpov sucumbía ante una computadora alemana en unas competencias simultáneas en las que ganó a 23 humanos y perdió con la máquina.
En 1994, los programas de ajedrez Genios 2 y Fritz derrotaron a Kaspárov y a otros jugadores de la elite mundial en partidas rápidas a cinco minutos y semirrápidas a 25. kaspárov comentó, en esa ocasión, que en esta modalidad las máquinas son imbatibles pero en partidas serias no tienen aún nada que hacer.
Apenas tres años después, y en la ciudad de los rascacielos, el llamado juego de la inteligencia, fue dominado por una simple máquina.
La estrategia de la IBM consistió en explorar un nuevo paradigma de la computación: combinar tanto software como hardware especializado en máquinas de propósito general. El objetivo: abordar problemas de forma más eficiente. El poder detrás de Deep Blue es un sistema RS/6000, cuidadosamente entonado con procesadores especiales.
La velocidad del sistema RS/6000 más el conocimiento del experto, ayuda en el análisis inmediato de un mayor número de posibles soluciones.
El gran maestro Miguel Illescas, varias veces campeón de España y uno de los hombres que inyectó teoría a la computadora, declaró luego del triunfo de Deep Blue: “No soy ningún traidor al género humano, solo cumplí con mi trabajo”.
Después de esta derrota de Kaspárov, la conclusión que sacamos es que el ser humano le concede una ventaja a la computadora. Los programas de las computadoras tienen acceso a bases de datos con información sobre todo lo que se conoce respecto del ajedrez. El jugador no tiene acceso a toda esa información acumulada, entonces hay que emplear energía, tiempo y nervios para resolver situaciones que una computadora procesa en segundos. Es extraño que inclusive en estos días los mejores jugadores sigan prestando su acuerdo a jugar en condiciones desiguales.
El propio Kaspárov, tras su derrota ante Deep Blue el 11 de mayo de 1997, insistió tanto en la revancha que IBM accedió al pedido. El duelo, a cuatro partidas, efectuado en New York, en el 2003, terminó con empate a dos.
Trata a la máqina como si fuera Dios
El campeón ruso abandonó el juego tras 19 movimientos de una defensa Caro-Kann y poco más de una hora de competencia, sorprendiendo a cientos de espectadores y expertos presentes. Garri Kasparov, quien jugó con las negras, se rindió conmocionado, y salió caminando de la sala de juego mientras agitaba sus brazos. ¿Qué pasó? Quienes pudieron observar al experto ajedrecista por el circuito cerrado de televisión que conectaba a la sala de juego a la de prensa, vieron cómo Kasparov se derrumbaba psicológicamente. La causa, según él mismo, fue el ‘miedo´ que le causó el monstruo Deep Blue .
La máquina sin emociones, pero con 256 procesadores que trabajan en paralelo, capaces de analizar 200 millones de posiciones, sacó del quicio al deportista. Tanto que –según el diario español El Mundo- empezó a gritar encolerizado: “¡No pienso moverme de aquí hasta que me den una copia de sus análisis!”, insinuando que IBM hizo trampas.
La situación causó más de una sonrisa al indio Viswanathand Anand, uno de los cinco mejores jugadores del mundo. Kaspárov “trata a la máquina como si fuera Dios”, declaró en una entrevista al semanario alemán Der Spiegel.
“Para mí, Deep Blue no tiene nada que ver con la inteligencia artificial. Representa la increíble fuerza bruta de estas máquinas, ni más ni menos”, dijo Anand.
Agregó que si el cerebro electrónico jugara regularmente, sus adversarios humanos podrían perder algunas partidas pero enseguida sabrían adaptar su estilo de juego y “ganar las restantes”.
“El hombre puede adaptarse, el ordenador no”, concluyó, citando el credo del derrotado Kaspárov.
La computadora IBM ganadora de competencias internacionales de ajedrez Deep Blue , utilizó su enorme potencial y velocidad extraordinarias para evaluar sus movimientos, mientras que Garri Kaspárov, el Campeón Mundial de Ajedrez durante 11 años consecutivos, era conocido en los círculos del juego como un estratega genial y por su habilidad para cambiar de tácticas en medio de la contienda para vencer a su oponente. En la anterior competencia entre Deep Blue y Kaspárov celebrada en febrero de 1996, midieron su habilidad en el primer encuentro tradicional de ajedrez realizado entre un ser humano y una computadora. La competencia se inició con una emocionante victoria para Deep Blue en el primer juego. Kaspárov se defendió y ganó el segundo juego. El tercero y cuarto juegos terminaron en tablas (empate) antes de que Kaspárov declarara su victoria en virtud de haber ganado el quinto y sexto juegos.
Kaspárov, el Campeón Mundial, se refirió al encuentro como uno de los más difíciles que haya enfrentado en su carrera y planteó un nuevo reto para 1997 el cual fue aceptado inmediatamente por IBM.
Combinando harware y software de uso especial con sistemas de computación paralela de uso general (RS/6000* de IBM), el grupo de especialistas desarrolló en 1996 un sistema poseedor de una velocidad computacional de potencia extraordinaria, con capacidad para examinar 200 millones de movimientos por segundo –ó 50 billones de posiciones- dentro del lapso de los tres minutos permitidos para efectuar un movimiento en el juego de ajedrez. IBM concibió la competencia como un experimento de investigación para su poderosa tecnología de computación paralela. Aunque es más conocida por su habilidad para enfrentar los complicados patrones de ajedrez, se cree que los usos potenciales de la tecnología Deep Blue se extenderán ampliamente. En 1997, IBM estaba utilizando esta tecnología en problemas computacionales igualmente complejos tales como dinámica molecular en el desarrollo de productos farmacéuticos e investigación astrofísica. El equipo de científicos de Deep Blue del Centro de Investigaciones T.J. Watson de IBM ubicado en Yorktown Heights, Nueva York, estaba integrado por : Chung-Jen (C.J.) Tan, gerente directivo del grupo; Feng Hsiung (C.B.) Hsu; Murray Campbell; Joseph Hoane, investigadores científicos, respectivamente, y Jerry Broady, ingeniero.
El grupo de Deep Blue y Kásparov declararon –antes de que se inicie el match de 1997 que se encontraban entrenando para la nueva competencia.“El primer juego fue para someter a prueba la tecnología Deep Blue “, explicó C.J.Tan. “Científicamente, nuestra experiencia fue extraordinariamente exitosa. Aprendimos mucho compitiendo contra Kaspárov. Hemos efectuado la reingeniería de nuestra tecnología y estamos en proceso de perfeccionar nuestro juego”. “Jugar con Deep Blue fue mucho más difícil de lo que esperaba”, afirmó Kaspárov una vez culminada la primera competencia. “Considero que este nuevo tipo de eventos es de trascendencia tanto para el ajedrez como para la computación. Es el reto más importante para lo que resta del Siglo Veinte y lo tomamos muy en serio”. “Al final de la competencia, expuse a la prensa que si IBM se presentaba con una máquina mejor estaría a la expectativa. Estoy a la espera de enfrentarme a esta nueva y más poderosa máquina IBM, en mayo, en la ciudad de Nueva York, donde espero poder probar que el conocimiento humano, la intuición, creatividad e imaginación pueden superar la extraordinaria capacidad de esta nueva máquina”.
Deep Blue, que no siente el cansancio, ni tiene la preocupación de ganar o perder, no cometió errores y, fríamente, como corresponde a una máquina, no permitió que Kaspárov se alzase con la victoria.
¡El Rey ha muerto, viva el chip! fue la exclamación del equipo de técnicos que creó y preparó el monstruo que derrotó a Kaspárov.
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