Un equipo investigador ha descubierto que los fenómenos meteorológicos espaciales más extremos cesan de forma abrupta en un punto concreto del ciclo solar. El número de manchas registrado entonces permite estimar, con seis o siete años de antelación, la intensidad del siguiente ciclo.

Un nuevo método permite predecir la intensidad del próximo ciclo de actividad solar hasta siete años antes de que alcance su máximo. El sistema se basa en el número de manchas solares registrado en un punto de inflexión del ciclo, cuando los fenómenos meteorológicos espaciales más extremos cesan de forma repentina.
La primera estimación apunta a un ciclo solar 26 moderado, similar o algo más débil que el actual, aunque la previsión no podrá precisarse hasta dentro de dos años
La investigación, publicada en The Astrophysical Journal, se presenta esta semana en la Reunión Nacional de Astronomía de la Real Sociedad Astronómica, en Birmingham (Reino Unido).

Hemos descubierto que la actividad meteorológica espacial más extrema cesa de forma bastante repentina en un punto específico de cada ciclo solar. Al identificarlo, hemos encontrado una nueva forma de predecir cuán activo será probablemente el siguiente ciclo

“El Sol no se duerme poco a poco para después despertar del mismo modo”, afirma Sandra Chapman, líder del trabajo y catedrática de Física de la Universidad de Warwick (Reino Unido). “Hemos descubierto que la actividad meteorológica espacial más extrema cesa de forma bastante repentina en un punto específico de cada ciclo solar. Al identificarlo, hemos encontrado una nueva forma de predecir cuán activo será probablemente el siguiente ciclo”.
Chapman espera precisar la predicción dentro de unos dos años, cuando el ciclo solar 25 alcance ese punto de inflexión y el pronóstico pueda basarse en observaciones en lugar de proyecciones.
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Un nuevo método de predicción
El Sol atraviesa ciclos de aproximadamente 11 años, durante los cuales su campo magnético invierte la polaridad y el número de manchas solares aumenta y disminuye. Estas regiones de intensa actividad magnética pueden producir potentes erupciones y eyecciones de masa coronal, que afectan a los satélites, las comunicaciones, los sistemas de navegación y las redes eléctricas terrestres.
La cantidad de manchas solares presentes en este punto de inflexión está estrechamente relacionada con el máximo que alcanzarán en el siguiente ciclo

El ‘reloj solar’ representa el ciclo de actividad irregular del Sol en un reloj estándar. Los radios negros muestran los eventos extremos de meteorología espacial registrados en la Tierra. / S. S. Chapman
El equipo de Chapman ha descubierto que el número de manchas solares presentes en este punto de inflexión está estrechamente relacionado con el número máximo de manchas en el siguiente ciclo solar. El nuevo método puede pronosticar la intensidad del próximo ciclo solar entre seis y siete años antes de que alcance su máximo, lo que ofrece un margen de tiempo mayor que los métodos actuales, que dependen de esperar hasta el mínimo solar.
El siguiente ciclo solar
El método anticipó correctamente que el ciclo solar 25 sería más intenso de lo que indicaban muchos pronósticos anteriores. Su elevada actividad ha provocado las intensas auroras boreales observadas en los últimos años.
Además, permite identificar la etapa en la que debería formarse el campo magnético que impulsará el siguiente ciclo. El equipo espera que este hallazgo ayude a comprender mejor la dinamo solar, el proceso que genera el campo magnético del Sol.

Estamos a unos dos años del punto de inflexión del actual ciclo solar 25. Cuando lo alcancemos, podremos basarnos únicamente en las observaciones para predecir con mucha más precisión el ciclo solar 26

“Estamos a unos dos años del punto de inflexión del actual ciclo solar 25. Por el momento, tenemos que estimar cuándo se producirá, pero, una vez que lo alcancemos, podremos utilizar únicamente las observaciones para realizar una predicción mucho más precisa del ciclo solar 26”, afirma Chapman. “Así podremos anticipar con unos siete años de antelación la intensidad que probablemente tendrá el ciclo”.
Referencia:
Chapman, S. et al. (2026) «A new declining phase precursor and an early prediction of cycle 26 maximum». The Astrophysical Journal, 2026
