Investigadores de Yachay Tech e INABIO desarrollan técnica que permite encapsular miel y propóleo de la abeja nativa sin aguijón 

 

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Un grupo de investigadores de la Universidad Yachay Tech y el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) ha desarrollado una innovadora técnica de nanotecnología que permite encapsular miel y propóleo de la abeja nativa sin aguijón Tetragonisca angustula, conocida como “angelita”, con el bjetivo de potenciar su aplicación en tratamientos médicos.

 

La investigación utilizó nanopartículas de quitosano —un polímero natural biodegradable— que mantienen estables los compuestos bioactivos, permiten su liberación controlada en el organismo y muestran actividad antimicrobiana. Los resultados fueron especialmente efectivos contra Staphylococcus aureus (Gram positiva), bacteria común en infecciones de piel y vías respiratorias, y menos potentes frente a Escherichia coli (Gram negativa), más resistente por su estructura celular.

El equipo conformado por Diego Otuna-Hernández, Alexandra D. Hernández Hernández, Leslie Espinoza-Castro, Lilian M. Spencer y Hortensia Rodríguez comprobó, además, que las nanopartículas son seguras y no tóxicas, lo que abre la posibilidad de desarrollar futuros medicamentos orales a partir de productos naturales.

Esta innovación enlaza el conocimiento ancestral sobre el uso de la miel y el propóleo con la ciencia moderna, ofreciendo alternativas frente a la resistencia bacteriana y fortaleciendo la meliponicultura en Ecuador. Las abejas sin aguijón, como la Tetragonisca angustula, no solo cumplen un rol clave en la polinización de bosques y cultivos, sino que también producen compuestos medicinales que, gracias a la nanotecnología, pueden convertirse en terapias innovadoras.

El reto ahora es llevar estas investigaciones del laboratorio a ensayos clínicos y aplicaciones reales, y si se logra, se estaría frente a una nueva generación de medicinas naturales encapsuladas, más seguras, estables y efectivas, lo que nos recuerda que la salud del futuro puede venir de los bosques tropicales y de las diminutas guardianas que zumban en ellos.

El estudio fue posible gracias al apoyo del proyecto interno CHEM-25-01 de Yachay Tech y la colaboración de la Asociación de Meliponicultura y Apicultura de Pastaza. Lo más inspirador es que esta innovación surge en Ecuador, un país megadiverso donde conviven cientos de especies de abejas nativas, muchas de ellas aún poco estudiadas, y aprovechar esta riqueza biológica de forma sostenible puede situar al país como un referente en biotecnología aplicada a la salud.

El estudio completo lo encuentra aquí: https://bionaturajournal.com/2025.03.02.10.html

www.EcuadorUniversitario.Com

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