El dispositivo biocompatible se coloca sobre la superficie del cerebro y libera de forma controlada una molécula que ayuda a atraer y mantener células madre en la zona lesionada. De este modo, favorece la activación de procesos propios de protección y recuperación del tejido cerebral dañado.
El ictus, también conocido como infarto cerebral, es una de las enfermedades más graves y frecuentes, y llega a ser la primera causa de muerte en mujeres en España y la segunda a nivel general. Se produce cuando una arteria que lleva oxígeno al cerebro se bloquea, provocando daños en el tejido cerebral.
Aunque existen tratamientos para disolver o retirar el coágulo, no siempre funcionan y no todos pueden recibirlos
Un equipo de investigadores liderado por la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha desarrollado una innovadora estrategia para tratar el ictus que consiste en un pequeño parche hecho de seda que se implanta en el cerebro y ayuda a activar sus propios mecanismos de reparación. El trabajo ha sido publicado en Regenerative Biomaterials.
Uso del parche
El implante se coloca sobre la superficie del cerebro y libera de forma controlada una molécula que ayuda a atraer y mantener células madre en la zona lesionada. Estas células madre pueden contribuir a activar mecanismos de protección y reparación del tejido cerebral, algo que hasta ahora resultaba muy difícil debido a la fragilidad de este tipo de moléculas y a las barreras naturales del cerebro.
Desde hace décadas se investiga el potencial de distintas modalidades terapéuticas basadas en moléculas neuroprotectoras, o células madre, para reducir el tamaño del infarto cerebral, la mortalidad y la discapacidad asociada. Ahora, el equipo de investigación propone una solución de biomateriales naturales biocompatibles capaces de liberar de forma controlada moléculas que estimulen mecanismos de autoprotección y autorreparación cerebral.

Estrategia global planteada en el estudio. Los parches de seda se fabricaron a partir de capullos de seda y se reconstituyeron con la molécula SDF-1α. La prueba de concepto se realizó en un modelo preclínico de ictus cerebral en ratón. (UPM)
“La estrategia terapéutica descrita muestra un alto potencial para el tratamiento del ictus y otras lesiones cerebrales agudas, como los traumatismos craneoencefálicos”, señalan los investigadores. “El parche de fibroína de seda destaca por su biocompatibilidad y resistencia a la degradación enzimática, lo que lo convierte en un sistema idóneo para la liberación local y controlada de fármacos”.
En pruebas realizadas con ratones, que habían sufrido un ictus experimental, el parche de seda bioactivo desarrollado favoreció el reclutamiento y la retención de células madre en la zona del implante, redujo el tamaño del infarto cerebral y mejoró la recuperación funcional, restaurando la actividad eléctrica cerebral y la destreza sensoriomotora previamente comprometida.
Referencia:
Lekouaget, A. et al. Stabilization of CXCL12 (SDF-1α) via silk fibroin films enhances stem cell migration/retention and functional recovery after stroke. Regenerative Biomaterials (2026).
