
La dirigencia de Liga Deportiva Universitaria de Quito cumplió a cabalidad la Ordenanza Metropolitana sobre la Regulación y Control de Espectáculos Deportivos Masivos, con la cual se ha visto reducido el aforo que en un inicio tuvo Casa Blanca. Misma situación atraviesan los Estadios: Olímpico Atahualpa y la “Caldera del Sur”.
41.114 asientos son los que dispone Casa Blanca en la actualidad. Cada uno de ellos numerado, con lo que los asistentes a los escenarios deportivos han ganado en comodidad. Además, los graderíos y salidas de emergencia se muestran totalmente despejadas, como jamás antes había sucedido.
Sin embargo, aún hay varias cosas por mejorar. Una de ellas, la venta de entradas, proceso que genera demasiado malestar en los hinchas.
Tiempo atrás, el aficionado se acercaba a las boleterías, pedía su entrada, la pagaba y todo aquello no tomaba más de varios segundos.
Hoy en día, el hincha solicita el lugar en donde quiere ubicarse dentro del estadio. Mientras atienden su pedido en boletería, buscando el respectivo boleto, pasan varios minutos, mismos que causan malestar en la hinchada asistente, sobretodo de quienes llegan tan sólo minutos antes de que arranque el encuentro.
En los partidos que Liga ha jugado como local en la presente temporada, la hinchada hace largas filas en boleterías, mientras en cancha se desarrollan las acciones del encuentro de turno.
Este, sin lugar a dudas, es el tema en el que deberían centrarse los esfuerzos de la dirigencia de Liga, para ofrecer un mejor servicio a sus aficionados, quienes han respondido de manera favorable en los encuentros oficiales de 2013.
Por: Pablo Cadena
Twitter: @forless99
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