El Instituto Geográfico Nacional, responsable de la cartografía oficial de España y de la observación del territorio, participa actualmente en tareas estratégicas y de vigilancia geográfica, como el seguimiento del volcán de Tenerife y la preparación del trío de eclipses 2026-2028. Su directora general, Laura Barbas Calvo, se convirtió al asumir el cargo en la primera mujer en liderar el centro en más de 150 años.

Laura Barbas Calvo, ingeniera de telecomunicaciones, comenzó su carrera en el Cuerpo de Astrónomos del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en 2006. Ha trabajado en instrumentación, radioastronomía y gestión científica. Participó en el diseño y desarrollo de software para controlar radiotelescopios en el Observatorio de Yebes, una de las principales infraestructuras científicas de España. También ha coordinado fondos europeos y nacionales para su funcionamiento.
En enero de 2026 asumió el cargo de directora general del IGN. Su nombramiento marca un relevo generacional y técnico en la institución. Al mismo tiempo, se convirtió en la primera mujer al frente del organismo en más de 155 años de historia. Bajo su dirección, el IGN combina la cartografía oficial con la observación del territorio y la vigilancia geofísica, como el seguimiento de la actividad sísmica y volcánica en Tenerife. También desarrolla proyectos tecnológicos y divulgativos de alcance nacional e internacional, reforzando su papel como referente en ciencia geoespacial.
El IGN abarca muchas disciplinas. La más conocida es la cartografía y la observación del territorio: el instituto produce la cartografía oficial de España. Pero también trabaja en áreas menos visibles, como la astronomía, la geofísica y la geodesia. Esta última estudia la forma y estructura de la Tierra, así como su campo gravitatorio, y define los marcos de referencia terrestres. Todas estas actividades tienen un impacto directo en la vida cotidiana.
En relación con la geodesia y las redes de observación, ¿cómo influyen en herramientas que utilizamos a diario, como los mapas digitales o el GPS?
Un ejemplo es el proyecto RAEGE, la Red Atlántica de Estaciones Geodinámicas y Espaciales, en colaboración con Portugal. Utiliza radiotelescopios en España, Canarias y Azores para observar fuentes astronómicas lejanas y detectar movimientos milimétricos de la Tierra: variaciones del nivel del mar, cambios en la inclinación del eje terrestre o desplazamientos de placas tectónicas. Estos datos forman parte del sistema global de observación geodésica y permiten definir con gran precisión el marco de referencia terrestre. Gracias a ello funcionan correctamente el GPS, los mapas digitales o las telecomunicaciones.

Cuando se explica que la geodesia afecta al uso del móvil, al GPS o a fenómenos globales como el cambio climático, la gente comprende su relevancia y despierta interés

Cuestiones como los cambios en el eje de rotación de la Tierra suelen despertar gran interés mediático y social. Sin embargo, disciplinas como la geodesia siguen siendo poco conocidas para el gran público. ¿A qué cree que se debe esa aparente paradoja?
Aunque parezca algo abstracto, la geodesia influye directamente en nuestra vida diaria. Cuando se explica que afecta al uso del móvil, al GPS o a fenómenos globales como el cambio climático, la gente comprende su relevancia y despierta interés.
¿Cuál es la función del IGN y de la Comisión Interministerial en la preparación del Trío de Eclipses 2026-2027-2028?
El IGN es el centro directivo que tiene atribuidas las competencias de suministrar la información oficial en materia de astronomía a través del Observatorio Astronómico Nacional. Cuando un evento de esta naturaleza se aproxima, la ciudadanía va a buscar información, y nuestra obligación es que encuentre información rigurosa, fiable y accesible antes de encontrar cualquier otra.
¿Cómo permite la web eclipses.ign.es que la ciudadanía acceda a información astronómica oficial y precisa sobre los eclipses?
El portal que hemos lanzado recoge información basada en los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional para más de 8 000 municipios de España, eso significa que cualquier persona, en cualquier pueblo, puede saber exactamente qué va a ver, a qué hora, con qué duración y desde dónde.
¿Por qué es importante que la ciudadanía esté bien informada ante el Trío de Eclipses?
Hay una dimensión que va más allá de la divulgación científica. Este fenómeno implicará previsiblemente desplazamientos masivos y afluencia de cientos de miles de personas a los puntos donde los eclipses se podrán ver como totales, planteando desafíos logísticos y de seguridad para las administraciones públicas.

Una ciudadanía bien informada es también una ciudadanía más segura. Alguien que sabe con precisión cuándo y dónde observar el eclipse puede planificar su desplazamiento, elegir un punto de observación adecuado y seguir las recomendaciones de seguridad visual

En ese contexto, una ciudadanía bien informada es también una ciudadanía más segura. Alguien que sabe con precisión cuándo y dónde observar puede planificar su desplazamiento, elegir un punto de observación adecuado y seguir las recomendaciones de seguridad visual. Alguien que no lo sabe puede tomar decisiones impulsivas con consecuencias reales para su salud o para la seguridad colectiva.
¿Cómo contribuye esta campaña de difusión a la alfabetización científica, la seguridad pública y la confianza de la ciudadanía ante el Trío de Eclipses?
Queremos que este trío de eclipses sea una oportunidad real de acercamiento de la ciudadanía a la ciencia, no solo un espectáculo que se consume y se olvida. En definitiva, cuando hablamos de información astronómica oficial y precisa ante un evento de esta magnitud, no estamos hablando solo de rigor científico, estamos hablando de seguridad pública, de alfabetización científica y de confianza institucional. Y esas tres cosas juntas son, para el IGN, una prioridad irrenunciable.
En los últimos años, la incorporación de nuevas tecnologías ha marcado un antes y un después en disciplinas como la cartografía y la geodesia. ¿Qué cambios han sido más determinantes en esa transformación?
El salto digital ha sido fundamental. Hemos pasado de realizar barridos sistemáticos del territorio, a utilizar observación continua mediante satélites, combinando fotografía aérea e imágenes satelitales. Ya en los años 70, el satélite Landsat 1 marcó un hito al permitir cartografiar el territorio de forma homogénea. Posteriormente llegaron satélites de mayor resolución y programas como Copernicus, que ofrecen observación casi continua. Esto permite detectar cambios en cultivos, incendios o inundaciones con mayor rapidez y actualizar la cartografía con más frecuencia.
¿Cómo colaboran con otras instituciones a nivel nacional e internacional?
Publicamos nuestros datos en aplicaciones y páginas web, pero la colaboración internacional es esencial. La información geodésica debe compartirse para que sea interoperable. Participamos en organizaciones como la Asociación Cartográfica Internacional y la Sociedad Internacional de Fotogrametría y Percepción Remota, y seguimos directivas europeas como INSPIRE, que establece estándares comunes para la información espacial en Europa.

Los gemelos digitales pueden transformar la forma en que entendemos el territorio

Mirando hacia el futuro, ¿qué innovaciones tecnológicas considera que pueden marcar un punto de inflexión en la forma de observar, analizar y gestionar el territorio?
Creo que los gemelos digitales pueden transformar la forma en que entendemos el territorio. Son representaciones digitales precisas que permiten simular escenarios sin alterar el entorno real. Combinados con técnicas como LiDAR, imágenes satelitales e inteligencia artificial, permiten crear modelos analíticos muy detallados e incluso avanzar hacia una cartografía predictiva, capaz de anticipar impactos como inundaciones o planificar infraestructuras.
En un contexto marcado por el cambio climático y el aumento de fenómenos extremos, ¿de qué manera condiciona o redefine este escenario las líneas de trabajo y las prioridades tecnológicas del IGN?
Nos obliga a adaptarnos y aprovechar al máximo las tecnologías disponibles. A través de la geodesia espacial y proyectos como RAEGE, podemos detectar indicios relacionados con el cambio climático. Además, el Observatorio de Yebes no solo es una infraestructura científica singular, sino también un centro de desarrollo tecnológico que diseña receptores más sensibles para obtener datos cada vez más precisos.
¿Cuál es la posición del IGN en el contexto europeo e internacional?
El IGN cuenta con unas 500 personas y forma parte de redes globales en cada una de sus disciplinas. La colaboración internacional es clave para avanzar, porque el conocimiento científico debe compartirse para ser verdaderamente útil y global.

El Observatorio de Yebes no solo es una infraestructura científica singular, sino también un centro de desarrollo tecnológico

En el ámbito científico-técnico, donde tradicionalmente ha habido una menor presencia femenina, ¿qué medidas impulsa el IGN para promover la igualdad y fomentar la participación de mujeres en sus distintas áreas?
Aplicamos políticas de igualdad y fomentamos la participación de jóvenes, tanto mujeres como hombres, en nuestros proyectos. Ofrecemos becas, prácticas y programas formativos. Participamos en iniciativas como la Semana de la Ciencia y el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, visibilizando el trabajo de nuestras investigadoras para generar vocaciones científicas y normalizar la presencia femenina en carreras STEM.
Como primera mujer directora del IGN, ¿tuvo referentes femeninos en su trayectoria?
No tuve un referente concreto. Mi madre no pudo estudiar una carrera por las circunstancias de su época, y eso me marcó. Yo crecí en un momento distinto, con más oportunidades, y decidí estudiar una carrera técnica porque me apasionaba la ciencia. Ser la primera mujer en un cargo como el mío implica servir de ejemplo y demostrar que no hay límites por razón de género.

Mi madre no pudo estudiar una carrera por las circunstancias de su época, y eso me marcó. Yo crecí en un momento distinto, con más oportunidades

A lo largo de la historia de la ciencia y, en particular, en ámbitos como la astronomía, la geodesia o la física, ¿qué figuras femeninas considera especialmente inspiradoras o relevantes?
Hay muchas científicas destacadas. Por ejemplo, Marie Curie, pionera en el estudio de la radiactividad y doble premio Nobel, o la astrónoma Caroline Herschel, una de las primeras mujeres reconocidas en astronomía. Aunque no seguí un modelo concreto, su trayectoria es inspiradora.



