Una revisión Cochrane de 18 ensayos clínicos concluye que la reducción media del dolor y la mejora de la capacidad funcional asociadas al ejercicio en esta enfermedad articular quedan por debajo del umbral perceptible en el día a día. Los autores aclaran que estos resultados no cuestionan su recomendación como tratamiento.

La artrosis de cadera es un trastorno que afecta a millones de personas en todo el mundo y una de las causas principales de dolor crónico y discapacidad. El ejercicio está muy recomendado como tratamiento de primera línea para el dolor por artrosis de cadera.
El ejercicio proporciona mejorías en el dolor y la capacidad funcional física que podrían no ser lo suficientemente grandes como para lograr una diferencia significativa
Dirigida por investigadores de la Universidad de Sydney y la Universidad de Melbourne, la revisión muestra que el ejercicio proporciona pequeñas mejorías en el dolor y la capacidad funcional física de las personas con artrosis de cadera, pero esas mejorías podrían no ser lo suficientemente grandes como para lograr una diferencia significativa.
Rango de edad limitado
La revisión incluyó 18 ensayos clínicos con 1368 personas. Participaron sobre todo mujeres (63%) y la edad fue de 53 a 74 años, lo que significa que los resultados podrían no ser aplicables a personas más jóvenes. Los programas de ejercicios en los estudios incluidos variaron ampliamente, duraron entre 2 y 52 semanas y abarcaron un abanico de tipos de ejercicio, incluidas técnicas de fuerza, aeróbicas y cuerpo-mente.
La calidad de vida, posiblemente el resultado que más preocupa al paciente, apenas mostró mejoría con el ejercicio, con independencia de la comparación utilizada
La capacidad física mostró un patrón similar. Sin embargo, los autores destacan que estos umbrales se derivaron en gran parte de poblaciones con artrosis mixta y de rodilla, y pueden no reflejar al completo la experiencia de la artrosis de cadera. La calidad de vida, posiblemente el resultado que más preocupa al paciente, apenas mostró mejoría con el ejercicio, con independencia de la comparación utilizada.
Efecto moderado
“El ejercicio se recomienda como tratamiento principal para la artrosis de cadera, y esta revisión no anula esto”, afirma Michelle Hall, coautora principal de la Universidad de Sydney. “Pero sí sugiere que debemos ser honestos al explicar a los pacientes que el beneficio medio puede ser modesto, y que se necesitan ensayos mejor diseñados para comprender quién se beneficia más y de qué tipo de ejercicio”.

Se necesitan ensayos mejor diseñados para comprender quién se beneficia más y de qué tipo de ejercicio

Esta actualización analizó los resultados de forma distinta a su predecesora de 2014, que agrupó todos los datos disponibles y encontró evidencia de alta calidad de que el ejercicio alivió ligeramente el dolor. La nueva revisión separó los ensayos en función de con qué se comparó el ejercicio.
Al estudiar el ejercicio comparado con un placebo o el tratamiento simulado, hubo una considerable reducción de la solidez de la evidencia del alivio del dolor. Y añadir ejercicio a otro tratamiento tampoco supuso demasiada diferencia. Si bien ningún ejercicio destacó por encima de los demás, los autores advierten de que la evidencia para responder esa pregunta de forma adecuada simplemente no existe todavía.
Los beneficios para la salud del ejercicio
Los autores destacan que la revisión no dice que el ejercicio sea ineficaz o que se deba abandonar como recomendación. El ejercicio aporta grandes beneficios a la salud más allá de la artrosis, es económico y es poco probable que cause efectos perjudiciales.
La mayoría de los estudios incluidos en esta revisión fueron pequeños y sin ocultación del tratamiento asignado, lo que podría haber influido en los resultados. Debido a que el dolor y la capacidad funcional fueron en general notificados por el participante, y a que los participantes eran conocedores de si hacían ejercicio, el ejercicio podría parecer más efectivo de lo que realmente es.
Los autores piden ensayos más grandes y mejor diseñados para dar a los pacientes y al personal médico una imagen más clara de lo que el ejercicio puede lograr de manera realista para la artrosis de cadera en concreto.

Para algunas personas que lidian con el dolor de cadera, el ejercicio podría realmente ser su única esperanza, pero tampoco quiero dar falsas esperanzas a los pacientes

“Simplemente no hay una gran cantidad de pruebas”, dice Belinda Lawford, coautora principal de la Universidad de Melbourne. “Para algunas personas que lidian con el dolor de cadera, el ejercicio podría realmente ser su única esperanza, pero tampoco quiero dar falsas esperanzas a los pacientes. Es importante que los futuros estudios de investigación sean ensayos más grandes y de mejor calidad, que examinen qué tipo de ejercicios funcionan específicamente para distintas personas”.
Hall M. et al. “Exercise for osteoarthritis of the hip”. Cochrane Database of Systematic Reviews TBD
