INABIO se une a la Declaración de Mamirauá en el marco de la COP30 para fortalecer el monitoreo de la biodiversidad amazónica

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El Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) se unió oficialmente a la Declaración de Mamirauá, presentada este 15 de noviembre en Belén, Brasil, durante la Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Esta iniciativa convoca a instituciones científicas, gobiernos y comunidades amazónicas a unir esfuerzos para medir, comprender y conservar la biodiversidad del bioma amazónico frente a los efectos del cambio climático.

El INABIO es una institución que busca generar conocimiento y desarrollar ciencia, tecnología e innovación que requiere el Estado ecuatoriano para garantizar la conservación de su patrimonio natural mediante el uso soberano, estratégico y sustentable de la biodiversidad y sus componentes. De manera sinérgica, el fortalecimiento de programas y proyectos de investigación, junto a instituciones académicas nacionales e internacionales, permiten alcanzar objetivos estratégicos detallados en la Agenda Nacional de Biodiversidad de Ecuador.

La Declaración de Mamirauá 2025 establece un marco regional de cooperación que busca fortalecer las capacidades técnicas y científicas para el monitoreo de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas y la generación de información comparable entre los países amazónicos. Además, promueve la integración de la ciencia moderna con los conocimientos tradicionales y resalta la necesidad de un financiamiento climático sostenible que respalde las acciones de conservación y mitigación.

La Declaración se estructura sobre cuatro ejes estratégicos:

(1) la creación de una Red Amazónica de Observatorios de Biodiversidad, que permitirá compartir datos estandarizados sobre especies, ecosistemas y servicios ambientales;

(2) el impulso a un Programa Regional de Investigación y Monitoreo Climático, con indicadores comunes de resiliencia y salud ecosistémica;

(3) la incorporación del conocimiento tradicional y comunitario en la toma de decisiones sobre conservación y adaptación; y

(4) el fortalecimiento de la cooperación técnica, educativa y financiera entre países, con el apoyo de organismos multilaterales, centros académicos y redes de ciencia abierta.

Estos componentes buscan asegurar una respuesta coordinada ante los impactos del cambio climático, posicionando a la Amazonía como un laboratorio natural para la investigación y la acción climática global.

Durante el evento, representantes de los países amazónicos reafirmaron el papel estratégico de la región como núcleo de estabilidad climática global, destacando que el monitoreo coordinado de la biodiversidad es esencial para diseñar políticas públicas efectivas y basadas en evidencia científica.

En ese contexto, el INABIO asumió el compromiso de contribuir con su experiencia técnica y capacidad investigativa al desarrollo de indicadores e instrumentos para la evaluación de la biodiversidad, consolidando así la presencia del Ecuador en una red regional de observatorios amazónicos.

La adhesión del INABIO a la Declaración de Mamirauá refuerza la importancia de trabajar bajo una visión de bioma amazónico compartido, reconociendo que los ecosistemas y los servicios ambientales trascienden fronteras políticas.

De esta manera, el Ecuador aporta activamente al fortalecimiento de la diplomacia científica y ambiental en América del Sur.

Para el Ecuador, esta adhesión representa un paso estratégico que consolida su liderazgo técnico en investigación y conservación de la biodiversidad. El INABIO se posiciona como una institución clave en la implementación del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal y en la defensa de la Amazonía como patrimonio natural de la humanidad.

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