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Universidad Central del Ecuador cumple 191 años el próximo sábado 18 de marzo

En palabras de su Rector, el doctor Fernando Sempértegui Ontaneda, PhD., los 191 años de vida poscolonial encuentra a la Universidad Centrad del Ecuador pujante, en plena movilización hacia sus objetivos, en afirmación de su liderazgo en el sistema de la educación superior en nuestro país. Fiel a su historia, la Universidad Central sirve a los jóvenes de toda condición social, hijos de nuestro pueblo, para que encuentren en su formación las oportunidades que les permitan realizar su proyecto de vida.

La Universidad Cetral del Ecuador se proyecta con la clara misión de “ofrecer acceso al conocimiento y cultura universal y generar investigación de excelencia integrada al desarrollo humano del Ecuador. Esta misión la cumple a través de la formación de grado y posgrado, de la práctica de la investigación social y experimental y de vinculación con la sociedad, mediante
una gestión apropiada” que permitan el fomento del desarrollo humano.

Al 2019, la visión de la Universidad Central del Ecuador se proyecta como una de las mejores universidades públicas del país y de la región, altamente internacionalizada, con las carreras y programas pertinentes en todas las áreas del desarrollo humano a través de sus programas de investigación y de vinculación social.

Las autoridades del Alma Mater invitan a vivir y celebrar en comunidad y con pleitesía un aniversario más de esta noble casona, 191 años de fundación poscolonial.

Breve reseña histórica

El origen de la Universidad Central se sustenta en tres instituciones educacionales célebres de la historia colonial del Ecuador: el Seminario de “San Luis” y las Universidades “San Gregorio Magno”, de los Jesuitas y “Santo Tomás de Aquino”, de los dominicos, respectivamente. El tronco original puede considerarse el Seminario, donde luego de algún tiempo los miembros de la Compañía de Jesús crearon la Universidad Gregoriana.

El arribo de los jesuitas a Quito en 1586 dio notorio impulso a la educación, aunque para entonces ya existía el Seminario Mayor de Quito y el Colegio Real de “San Fernando”, de los dominicos.

Fue excelente la instrucción impartida por el Seminario Jesuita de “San Luis”: las Humanidades y la Filosofía se difundieron con amplitud y las lenguas clásicas florecieron.

Pese al indiscutible valor de la educación allí impartida, el Seminario no tuvo atribuciones para conferir títulos de Bachiller, Licenciado, Maestro o Doctor sino hasta 1622, con lo que se creó la Universidad de Quito, llamándola Real y Pontificia Universidad de “San Gregorio Magno”. Esta decisión se oficializó recién el 19 de mayo de 1651, año que aparece en el escudo institucional.

Para la expulsión de los integrantes de esa Orden en 1767, la Universidad de “San Gregorio” continuó con una vida artificial hasta 1769, en que fue clausurada por Carlos III , para luego realizarse una refundación con la de “Santo Tomás de Aquino”.
Esta había sido fundada por los dominicos en 1688.

Tanto la Universidad de “San Gregorio” como la de “Santo Tomás” fueron privadas, mientras que la que resultó de estas dos, la Central, es de origen estatal.

La Junta de Temporalidades en el año 1776 suprimió la Universidad de “San Gregorio” y diez años más tarde (1786) se declaró secularizada la de “Santo Tomás de Aquino”. El 26 de octubre de 1787 entró en vigencia en Estatuto de la “Real Universidad de Santo Tomás de la ciudad de Quito”.

Aquí se dictaban las cátedras de Retórica, Lengua Inca, Artes, Sagrada Escritura, tres de Cánones y tres de leyes, Jurisprudencia y Medicina que tuvieron mayor acogida porque llenaban necesidades y aspiraciones largamente reclamadas. La primera idea de establecer en Quito la enseñanza de la Medicina se debe a los religiosos de Santo Domingo.

Es de advertir que el proceso de “secularización” fue un paso hacia la democratización de las universidades en la América Española, puesto que se introdujeron cátedras como las de Derecho Civil, Economía Pública, Historia Civil, Derecho Público, Filosofía y Medicina, además que obligaba a que el rector fuera elegido entre los miembros docentes, sin importar escuela ni sistemas, sino sólo sus méritos. El primero fue Don Nicolás Carrión, Doctor en Leyes.

En 1800 quedó formalmente establecida la Real Universidad de “Santo Tomás de Aquino” en la ciudad de Quito, que lograría subsistir un cuarto de siglo con el poderío hispano.

Hay una verdad innegable: en el proceso de emancipación la Universidad jugó un papel importantísimo; no olvidemos que de sus claustros surgió el precursor de la independencia hispanoamericana, Dr. Eugenio Espejo, que en la masacre del 2 de Agosto de 1810 murieron Manuel Quiroga, Vicerrector y Prosecretario de la Universidad, y Pablo Arenas.

La primera imprenta de la Universidad tuvo data del año 1809.

Desde entonces y hasta 1822 la Institución vivió situaciones críticas, aunque sus claustros estuvieron abiertos. El 25 de febrero es la fecha de la última acta oficial; el grito libertario del 24 Mayo es la culminación de la gesta que concluye cuando el 27 de junio se cambiaron los emblemas reales por los republicanos.

Pero, constituida la Gran Colombia, la Universidad fue preocupación del Estado; es así que el 18 de marzo de 1826 el Congreso de Cundinamarca, ocupándose de la instrucción pública, dictó una ley en cuyo Capítulo VII ordenó:

Art. 42.- En las capitales de los departamentos de Cundinamarca, Venezuela y Quito se establecerán Universidades Centrales que abracen con más extensión la enseñanza de Ciencias y Artes.

Art. 43.- Estas Universidades comprenderán todas las cátedras asignadas por los Departamentos en el artículo 33 que consta la cátedra de Literatura, Filosofía, Matemática, Ciencias Naturales, Física, Geografía y Cronología Lógica, Derecho Natural. Además las siguiente cátedras: Astronomía, Mecánica Analítica y Celeste, Botánica , Agricultura, Zoología, Mineralogía, Arte, Minas y Geonocia.

Art. 44.- Las Universidades Centrales comprenderán también la Escuela de Medicina, que, aunque forme un solo cuerpo con la misma Universidad, se cuidará de colocarse en un edificio aparte para una mejor organización y arreglo.

Así surgió ya definitivamente la Universidad Central.

El Libertador Simón Bolívar, el 25 de julio de 1827, emitió un Reglamento para el funcionamiento de la Universidad Central de Venezuela, que fue acogido y aplicado por las otras dos Universidades: la de Quito y la de Bogotá, órgano donde se sientan ya las bases de una universidad democrática.

En el Ecuador empezó a fluir la idea de formar un Estado independiente de la Gran Colombia; los acontecimientos se precipitaron y fue en el Salón Máximo de la Universidad Central donde se reunieron los notables de Quito en 1830 para proclamar al Ecuador como Estado independiente, hecho que se confirmaría cuando la Convención reunida en Riobamba en agosto dio el nombre a nuestro país como República del Ecuador y dictó la Primera Constitución Nacional.

En el Gobierno del Presidente Dr. Vicente Rocafuerte, el 20 de diciembre de 1836 se dictó una Ley de Instrucción Pública que en lo tocante a la educación superior, en su Artículo 1º, determina el Escudo que deberá usar la Universidad, que es el que se ha mantenido hasta hoy, y cuyo artículo 7º designa definitivamente que “La Universidad de Quito es la Central de la República del Ecuador”.

Dos fechas son claves para establecer el nacimiento oficial de esta Institución: el 19 de mayo de 1651, cuando la orden de “obedecimiento” marcó el inicio formal de labores de la Universidad de “San Gregorio Magno”, y el 18 de marzo de 1826, cuando el Congreso de Cundinamarca creó las Universidades Central en Venezuela, Colombia y Ecuador.

Desde entonces la Universidad buscó su mejoramiento y desarrollo.

El Presidente José María Urbina expulsó a los Jesuitas en 1852 y la educación superior fue afectada. En 1857 el Dr. Gabriel García Moreno fue electo Rector y en 1862 el Ecuador aprobó el Concordato con la Santa Sede que obligó a la Universidad, igual que a escuelas y colegios, a educar “conforme la doctrina cristiana”.

La primera clausura sufrida por la Universidad de Quito fue en 1869, decidida por quien había sido su Rector, entonces Dictador de la República, el Dr. García Moreno, cuya causa se concreta en el decreto que dice: “La Universidad de esta capital, no solamente ha hecho deplorar los defectos de una enseñanza imperfecta, sino que ha llegado a ser un foco de perversión de las más sanas doctrinas”. Para sustituirla creó la Escuela Politécnica.

La Universidad permaneció cerrada por seis años, puesto que recién en 1875 el Congreso la reabrió y en 1878 volvió a gozar, gracias a la decisión de una Asamblea Constituyente que decretó una nueva Ley de Educación Pública, de todos sus derechos, los que nuevamente fueron violentados por otro dictador, Ignacio de Veintimilla, quien en 1880, determinó su clausura.

El 18 de marzo de 1883 volvió a abrirse, gracias a la lucha decidida y heroica mantenida por esos años por los jóvenes universitarios, que desafiaron y derrocaron al tirano…

Fuente: Dirección General Académica y Departamento de Cultura Universidad Central.

Este texto fue tomado de la publicación “Reseña Histórica de la Universidad Central del Ecuador y Discursos del Dr. Alfredo Pérez Guerrero”, editado por el CONESUP en marzo del 2008, en la administración del Dr. Gustavo Vega Delgado.

EcuadorUniversitario.Com

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