Por favor, comparte esta noticia:

PinIt

Genética para la guerra

Por: Dr. César Paz y Miño
Docente-Investigador de la UTE

La vida proyectada de una civilización depende inversamente del número de personas, o entidades, capaces de destruirla y la probabilidad por año de que una de ellas lo haga (Massachusetts Institute of Technology). Si esta premisa matemática es verdad, se necesitan solo dos personas para que la humanidad sucumba, gracias a la actual tecnología de guerra.

La sofisticación de la guerra llega a tal extremo, que la amenaza nuclear queda corta al ser reemplazada por amenazas de guerras que incluyen manipulación genética; es decir, con microrganismos cambiados en sus genes y genomas, para matar al enemigo. Mientras la tecnología nuclear es limitada, la genética podría ser ampliamente diseminada.

Los países que controlan las armas nucleares, de alguna manera desean controlar -además- la tecnología del ADN, pues saben que esta es de más fácil desarrollo. Ecuador podría hacerlo.

Es execrable que existan científicos que se presten a producir microorganismos para la guerra e investiguen cómo usarlos en contra de grupos étnicos específicos. Estos microorganismos son altamente letales, autolimitados de vida y se autodestruyen luego de matar.

Existe una amenaza real para la humanidad debido a la tecnología genética para la guerra, la cual actúa en dos sentidos: quienes producen tales microorganismos para atacar, y quienes buscan la cura correspondiente e investigan formas de defensa. Los gastos para una sola investigación de este tipo ascienden a $100 millones en una de las industrias de armamento de EE.UU.

La técnica estelar de estas investigaciones se llama edición genética (CRISPR/Cas9), que logra borrar una información genética para luego reescribirla con las órdenes que se impartan a discreción en los organismos. La técnica no es compleja y por eso existe obcecación por controlarla.

La técnica de edición genética es muy promisoria para, por ejemplo, curar enfermedades, producir pesticidas, organismos descontaminantes del agua o degradadores de petróleo y metales pesados, pero en manos equivocadas es un peligro para la humanidad; de ahí la necesidad de atención y vigilancia sobre ella.

Por favor, comparte esta noticia:

PinIt