PISA 2025: un diagnóstico para actuar

 

 

César Montaño Galarza designado nuevo Rector de la Sede ...

 

La educación es un motor para impulsar el adelanto de la sociedad. Este tema está ahora sobre la mesa de discusión gracias a los resultados de las pruebas internacionales PISA 2025 impulsadas por la OCDE, que evaluaron a 760.000 estudiantes de 15 años en 91 sistemas educativos, representando a 33 millones de jóvenes de esa edad. PISA muestra si las políticas educativas de un país logran aprendizaje, capacidades para vivir en el mundo actual, y equidad respecto a estudiantes con mayor desventaja; es un espejo de los errores y aciertos de las decisiones tomadas. Hay lecciones que aprender y tareas urgentes.

​PISA exhibe realidades de las mediciones en ciencias, lectura y matemáticas; muestra una caída global de la educación, pero esto no debe ser consuelo para nadie. Entre los mejores sistemas están Singapur, Japón, Corea y Reino Unido. América Latina queda por debajo de la media de la OCDE -ciencias 482, lectura 461, matemáticas 463-. Ecuador alcanzó en ciencias 393, lectura 385, matemáticas 366; entre 91 países, ocupa el puesto 70 en ciencias, 65 en lectura, y 76 en matemáticas. La caída no es por el “efecto COVID”, pero la pandemia agravó una tendencia previa, profunda y larga, se centra en la capacidad de leer con atención, persistir y pensar sin barreras ni atajos. Andreas Schleicher, coordinador de las pruebas PISA, comenta que la menor lectura por placer y el paso a feeds digitales -hojear, saltar, procesar información con prisa- pueden estar erosionando la capacidad de sostener textos complejos. ¡Quien no lee con profundidad tampoco sostiene bien matemáticas ni ciencias!

Entre las causas: hay menos curiosidad y menos esfuerzo, esto relacionado con el uso de dispositivos electrónicos, lo que tampoco significa que una solución sea prohibir la tecnología. Respecto a la IA, la OCDE explica que el aprendizaje no se da si la máquina hace el trabajo cognitivo -la IA debe ser andamio, no muleta-. La escuela se ha complejizado, ha disminuido el tiempo real de enseñanza, hay más vandalismo, insulto y acoso; y, menos seguimiento familiar cotidiano.

​PISA 2025 exige reformas que involucran a gobiernos, universidades, docentes y familias. Es clave alcanzar la lectura profunda, ajustar el currículo enfocado en temas esenciales, regular el uso de tecnología e IA, aulas con tiempos efectivos de enseñanza, profesionalizar la función directiva de centros educativos, formar docentes expertos en problemas reales de la enseñanza.

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