Planificación y educación

Por: Dr. Juan Morales Ordóñez 

Los individuos y las organizaciones definen caminos a seguir para llegar al cumplimiento de sus objetivos.

La planificación implica definición de una visión, objetivos y acciones que se deben ejecutar para que esos fines se cumplan. Además, se deben determinar principios y valores morales, con el fin de que los sistemas organizacionales se ajusten a esos grandes referentes y objetivos filosóficos.

En el ámbito de la educación superior, la planificación tiene importancia relevante. Las instituciones que conforman el sistema nacional deben contar y actuar en el marco de una organización sistémica que incorpore los diferentes ámbitos de su accionar: gestión y administración, docencia, investigación y vinculación con la colectividad.

La docencia es el espacio específico de la educación, siendo los otros un soporte o una consecuencia de la misma. La gestión y administración de las instituciones debe ser la adecuada para fortalecer el proceso educativo. La investigación en sus diferentes formas se relaciona siempre con la docencia, fortaleciéndose mutuamente. La vinculación con la colectividad es un objetivo de los otros ámbitos educativos y debe aportar al mejoramiento de la calidad docente.

La planificación es necesaria y debe ser consustancial a la docencia. En el país, en el escenario de la educación superior, vivimos momentos potentes de ejecución de normas constitucionales, legales, reglamentarias y procedimentales cuyo objetivo es el desarrollo metódico y ordenado de este momento central de la actividad educativa.

Los sílabos para los profesores se convierten en la concreción documental de la programación docente. En su elaboración es necesario mirar la visión y objetivos institucionales y los de la carrera. Se debe considerar el perfil del profesional al que apunta la escuela y los resultados del aprendizaje definidos. También es preciso evidenciar las formas de evaluación de esos resultados, la carga horaria para cada uno de los temas a tratar y la metodología de enseñanza-aprendizaje que se aplicará.

La ejecución de la organización docente en el aula permitirá el desarrollo adecuado de los momentos pedagógicos en beneficio del estudiante y de la educación en general. Se debe tener claridad respecto a la planificación como un camino necesario pero insuficiente en sí mismo. Existe la sustancia del proceso que es el conocimiento. No sirve de mucho -casi siempre desvía la atención- seguir procesos complejos cuando se conoce poco o se improvisa. Tampoco es eficiente conocer mucho y no respetar procesos para compartir y desarrollar conocimientos con los estudiantes.

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