Por: Dr. Luis Rivadeneira Játiva
Un profesor ejemplar. Nos trae a la memoria los recuerdos más gratos porque, a más de Maestro, fue un verdadero amigo. A los estudiantes de ciencias sociales nos enseñó de la mejor manera en nuestro querido Colegio “Teodoro Gómez de la Torre”, de Ibarra. Nadie se perdía sus clases. Maestro de altos quilates, que sabía su misión como Educador y nos formó como ciudadanos de bien, con valores.
Cuando nuestro Colegio se transformó en centenario, organizamos un recital de poesía con nuestra poetisa Violeta Luna, con la ayuda de nuestros compañeros de la promoción de 1966.
No tuve la suerte de estar con él cuando se convocó a los ex –alumnos del Teodoro, por estar fuera del país. Me informaron que tomó lista como si estuviéramos en el aula de clases. Se acordó de mí, porque me puso falta, por no asistir a clases. Siempre recordamos al maestro de juventudes, fiel seguidor del ilustre imbabureño: Monseñor Leonidas Proaño, fundador del Diario “La Verdad”, quien dijo de él que es un “hombre de delicados sentimientos”.
Nuestro Maestro por vocación, ocupa un lugar importante en la historia de Ibarra, porque es su hijo predilecto. Defensor de la libertad de expresión. Cumplió una noble labor en el Diario “La Verdad”, fraterno del Diario “El Norte”. Fue un distinguido ciudadano, educador imbabureño de juventudes, como lo fueron: Víctor Manuel Peñaherrera, Alfredo Pérez Guerrero, Alfredo Albuja Galindo, entre otros.
El profesor Roberto Morales Almeida siempre destacó la importancia de la educación laica, democrática y científica. Ha escrito muchos libros y ha dado muchas lecciones. Miembro de las Academias de Historia y de la Lengua Castellana. Ex -rector de nuestro Colegio Teodoro Gómez. Nadie es profeta en su propia tierra: es cierto aquello, porque han existido hombres como él, que sin haber nacido en Ibarra, son los que más le han querido a la ciudad.
En Ibarra se habla de “gente con hombría de bien, de aquel que supo ganarse la gratitud y respeto de todos los estratos sociales y guardan con generosa admiración el nombre de: Roberto Morales Almeida”.