Ruta participativa para construir espacios de igualdad de género

Una iniciativa para sensibilizar y concientizar a niños y niñas sobre violencia contra la mujer y en la familia.

PERSPECTIVAS. La violencia contra la mujer en el seno de la unidad familiar es un grave problema social que no repercute únicamente sobre la persona maltratada, sino que, en muchas ocasiones, tiene como víctimas directas a los niños y niñas y concientizar del problema a los más pequeños a través de juegos participativos con padres y profesores es el objetivo de una iniciativa promovida por la Fundación GIZ (Agencia Alemana de Cooperación, dentro de su Programa ComVomujer) y aplicada por la UTPL, a través de la Cátedra Unesco.

El proyecto denominado Ruta Participativa: De Salto en Salto a la Violencia Ponemos Alto está vinculado a la Cátedra Unesco de Cultura y Educación para la Paz y el Departamento de Ciencias Jurídicas de la UTPL. Este se aplicó en 11 instituciones educativas del cantón Loja: 3 privadas y 8 escuelas del Sistema Educativo Municipal, la ruta ha beneficiado a 1250 niños y niñas en edades de 6 a 9 años (segundo a sexto año de educación básica) y, de manera indirecta, a alrededor de 1200 padres de familia.

En el período 2008-2012 a partir del trabajo de investigación Diseño de políticas públicas de cultura y educación para la paz en el cantón Loja (Ecuador), dirigido por la profesora Diana Gabriela Moreira se diagnosticaron los diferentes tipos de violencia en el sistema educativo desde la percepción de los estudiantes de educación básica y los docentes, y promovió el diseño de una política en el cantón con relación a la inclusión de la cultura y educación para la paz como eje transversal en el sistema educativo.

La Fundación GIZ colaboró brindando capacitadores a la UTPL para que estos compartieran información con las personas que actuaron como facilitadores del proyecto. En un principio, se involucraron estudiantes y docentes de las titulaciones de Derecho, Comunicación Social, Psicología y voluntarios de Misiones Universitarias.

El proyecto ha procurado identificar el conocimiento inicial de los niños y niñas con respecto a roles y estereotipos de comportamientos violentos, especialmente violencia contra las mujeres, y de identificación de situaciones de discriminación de género en las conductas aprendidas culturalmente.

La aplicación de la ruta participativa ha permitido constatar un cambio con respecto a las actitudes de los niños y niñas y sus conocimientos de violencia de género y violencia intrafamiliar. También se verificó cómo a medida que iban transcurriendo las sesiones los niños y niñas participantes iban reflexionando y cambiando su forma de expresarse por un lenguaje más inclusivo.

De Salto en Salto a la Violencia Ponemos Alto se compone de cinco estaciones, a modo de itinerario, en las que niños y niñas participantes van revisando durante tres horas diversas situaciones que evidencian episodios de violencia familiar o contra las mujeres: Niños y niñas tienen los mismos derechos, La violencia nos daña, El tesoro, Teatro con títeres y Sentir de protesta.

El objetivo es visibilizar esas agresiones, pero también que los participantes reflexionen sobre el modo en el que ellos mismos pueden variar su percepción del problema e incluso sus actitudes.

“Al final de la actividad resulta necesario que las comunidades educativas se empoderen de estos procesos y sumen esfuerzos para tener escuelas de paz en las cuales niños y niñas, docentes y padres de familia manejen sus conflictos de otra manera diferente a la violencia física o emocional”, indica Diana Gabriela Moreira, coordinadora de la Cátedra Unesco y directora del proyecto.

“La visión que se pretende desarrollar a través de este programa se viene dando en muchos lugares de América Latina y también en Ecuador, la posibilidad de incluir estos programas dentro de los currículos como un eje transversal es fundamental para el tratamiento del problema de la violencia de género en el país”, añade.

FUENTE: PERSPECTIVAS de investigación, revista digital de la UTPL, edición diciembre 2016.

Diana Gabriela Moreira PhD.
Coordinadora académica de Cátedra UNESCO de Cultura y Educación para la Paz
dgmoreira@utpl.edu.ec

Compartir este artículo:

Otros artículos: