
Por: Tannya Priscila Ávila Remache
Estudiante universitaria de Educación Básica (Ecuador)
Estas líneas constituyen un primer acercamiento a la valoración y prestigio del docente ecuatoriano a través de una entrevista realizada a una maestra de 50 años de edad, con 23 años de experiencia profesional. Esta aportación se inserta dentro de un Proyecto de Aula universitario dirigido por el Dr. José Manuel Castellano.
Caracterización del docente
Nuestra entrevistada inició sus estudios en la Universidad Católica de Cuenca y posteriormente en la Universidad Tecnológica de Quito, obteniendo su licenciatura en Educación Básica y doctorado en Ciencias de la Educación, Maestría de Educación y Desarrollo Social. En la actualidad se desempeña como maestra de Educación Básica, en el área de Matemáticas, en la parroquia Luis Cordero del cantón Azogues, provincia de Cañar (Ecuador).
Etapa como estudiante de Educación Básica
El rol del maestro, durante su etapa de estudiante de Educación Básica, era impartir sus clases de forma monótona sin intervención alguna del alumnado, “siendo los estudiantes objetos de acción a los que podían manipular, exigir y ordenar”. En esa época estaba acostumbrada y adaptada a ese sistema. Asimismo considera que la Educación en ese tiempo era buena y valorada socialmente, aunque no por los gobiernos, ya que no todos tenían esa oportunidad de acceso a la educación. También señala la existencia de diferencias y similitudes en su época estudiantil y la actual Una de las similitudes que apunta es que todavía existen docentes que mantienen una educación tradicional, porque no se adaptaron a los cambios; esa educación donde los que ordenan son los docente, que siempre tendrán la razón. Con respeto a las diferencias señala los métodos de evaluación, es decir, ahora existen pruebas en las que el estudiante tiene que reflexionar, con el fin de que adquieran el pensamiento crítico, la resolución de problemas y sobre todo la adaptación a la realidad así como también ser parte de la clase y no solo receptar.
Etapa de formación docente
En cuanto a su etapa de formación profesional nos señala que al inicio solo le importaba graduarse del colegio y empezar a trabajar. Sin embargo, durante ese periodo decidió estudiar docencia, no por vocación sino porque era la única carrera que duraba dos años, ya que su motivación era conseguir trabajo de manera segura e instantánea pero que durante las prácticas preprofesionales se dio cuenta que su verdadera vocación era ser maestra.
Durante su ejercicio profesional docente “se sentía emocionada y bien a gusto porque pensó y piensa que la docencia es una de las profesiones más importantes de todas las carreras por lo que valoraba la calidad educativa recibida”. Opina que los docentes actuales están mejor preparados, ya que antes solo se estudiaba dos años y salían con su título. Mientras que ahora van acorde con la tecnología y a los intereses en el caso de los jóvenes, cosa que antes no era así. Los docentes de hoy en día se preparan constantemente. En su caso, continuó formándose a través de maestrías. También abordó los criterios de selección para ingresar a la carrera docente y la necesidad de que deba existir vocación y el sacrificio de una formación, porque no es una carrera fácil a pesar de la idea contraria que se ha generalizado en la sociedad. Considera que la vocación es importante para la formación de los jóvenes, para no repetir el tradicionalismo en la educación y que los alumnos son como una plastilina en la que el docente tiene que ir formando con grandes sueños de seguir superándose como persona.
Visión actual
Con respecto a la situación actual, señala que ahora dan más protección a los estudiantes que a los docentes, que no cuentan con el apoyo del Ministerio de Educación, ni los padres de familia. Por otra parte, resalta que los adolescentes solo piensan en emigrar, en buscar un mejor futuro. También apunta que el desprestigio del docente está presente a través del tiempo, dado por la escasa retribución y también por “las palancas”, la pérdida de autoridad y la mala interpretación de los jóvenes que piensan solo en sus derechos y no en sus obligaciones y deberes, que origina una fuerte desmotivación del docente.
Síntesis
En definitiva, considera que la profesión docente en la actualidad está poco valorado por la sociedad y por el propio Ministerio de Educación, debido a la insuficiente preparación de los maestros, poco espacio de crecimiento y al ser considerada mal remunerada, especialmente cuando se compara con otras profesiones .